martes, 28 de junio de 2011

¿Por qué?...


¿Por qué?, ¿por qué l*s niñ*s tienen que acostumbrarse a que la vida es dura, adaptarse a sentirse pocos amad*s, poco escuchad*s o contenid*s? ¿Por qué?, ¿por qué hay que enseñarlos a no pedir, a no necesitar, a que no importa si gritan , lloran, patalean o incluso vomitan sus llamados no serán escuchados y ellos tenido por caprichos*s, malcríad*s y egoistas?, ¿por qué criarl*s desde la carencia, desde el no hay, no tengo, no puedo?, ¿por qué negarles nuestro cuerpo, nuestro calor y compañía en nombre de una incierta independencia futura? Cuándo además es lo único cierto que podemos brindarles (nuestra presencia, no la independencia)

¿Por qué someterl*s al miedo del desamor, el desamparo y la indiferencia?, ¿por qué hemos de creer que un niñ* criad* en la violencia y el maltrato (si, lo siento dejar llorar a un niñ* sin consuelo, apartarlo “porque si” del cuerpo materno, negarle mimos, abrazos, caricias, calor, teta, alegría, porque si, “porque yo lo digo y yo mando” ES violencia) será un ser human* pacífic* y amoros*, sabrá de la solidaridad, la generosidad y la empatía?, ¿por qué seguir perpetuando un mundo dónde no hay para tod*s, ni tod*s cabemos?, ¿por qué hacer con nuestr*s hij*s aquello que no haríamos con ningún ser amado, ni siquiera con un conocido lejano?

¿Por qué criarl*s desde la obligación y la obediencia, cortando así su vínculo con su capacidad de autorregularse y cualquier posibilidad de vínculo nutricio y empático?, ¿por qué poner horarios a sus necesidades y validarlas según la hora o el momento en que se presentan?, ¿por qué decidir como adult*s cuando tienen que mamar, comer, dormir, amar, aprender, compartir con amigos? En definitiva ¿por qué entrenarl*s y domesticarl*s para que otrs*s digan cuando deben ser felices, cuando deben vivir y cuando deben morir?

¿Por qué seguir creyendo y perpetuando que el amor duele (“hay amores que matan”) y que bien te quiere quien te hace doler?, ¿por qué seguir a merced de la ridícula idea que lo mejor que podemos darle a nuestros hij*s es aquello que no tenemos (juguetes caros, artículos de última generación, colegios privados, taller miles) y que nos obliga a separarnos de ell*s y romper el vínculo m/paterno, en vez de apostarle a aquello que si somos y si tenemos, y hacernos grandes en el arte de brindarnos a ell*s de darles cuerpo, amor, presencia, fusión, mimos, abrazos, juegos y risa compartida?

¿Por qué tanta soberbia e indolencia?, ¿por qué hacerl*s mendig*s de nuestros amor?, ¿por qué acostumbrarlos a recibir migajas, a conformarse con ellas y además agradecérnoslas?, ¿por qué tratarl*s como intrus*s y hacerl*s sentirse un estorbo en nuestra maravillosa e importante vida adulta, tan llena de noes y reglas de distancia emocional y física?, ¿por qué elegir la prepotencia y asegurarnos y asegurarles con ello una vida dura, difícil y carente? cuándo además lo fácil nos engrandece, nos libera y nos re-establece; ¿por qué elegir dejar llorar, cuándo con ello nos desgarramos a la par hij*s y m/padres, cuándo lo fácil es acudir y amar, es complacer y estar?, ¿por qué elegir la carencia y el miedo, cuándo somos para l*s bebés la respuesta ( hecha de presencia, fusión, teta, calor, contacto) a toda angustia y dolor?

¿Por qué? si venimos de los deseos satisfechos, las necesidades cubiertas. ¿Por qué? Si nuestro organismo, nuestro cuerpo reconoce con su ancestral sabiduría, esa que nos hizo vida y nos ha traído hasta aquí a pesar de nosotr*s mism*s, que es la vida nueva quien tiene prioridad y no solo lo sabe actúa en consecuencia, sin reglas, ni condiciones, sin esperar nada a cambio, con la certeza infinita que es quien da vida quien se pone al servicio de ella y no al revés. ¿Por qué seguir pretendiendo que el orden universal, lo natural y recomendable es vivir en la carencia, criar en la violencia y el autoritarismo?, ¿por qué? Si nuestro habitat original, el que nos dio vida y nos hizo ser, es todo generosidad y amor entrañable, es todo deseo cumplido, bienestar infinito. ¿Por qué elegir el miedo, la violencia y la carencia cuándo hemos sido gestad*s en el amor, la satisfacción, la complacencia y la dicha? ¿Por qué? O tal vez la verdadera pregunta, la que urge hacerse sea ¿PARA QUÉ?

12 comentarios:

  1. Muchos padres piensan que así aprenden lo que es la vida. Otros es porque así les han educado... menos mal que hay padres qye rompen con el modelo de generaciones y generaciones...
    Si me das permiso me lo llevo para mi blog.

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  2. Ufff.... qué mundo tan feo has pintado hoy.

    Qué afortunada me siento de que el mío no sea así... como ya he dicho alguna vez, no conozco a nadie que niegue amor, abrazos y seguridad a sus hijos. Tengo mucha suerte.

    Besos!!!

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  3. Porque la vida adulta es así , como has dicho.

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  4. Me siento muy identificada con lo que has escrito, quiero un mundo diferente con más Amor, por eso todos los dias trato de ser mejor y darle muchoooooo Amor a mi familia, esta es una forma de irlo cambiado.

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  5. Que triste pintarle asi la vida a un niño... Para que? la verdad no lo entiendo... Me encanto Viole, lo compartoen mi pagina de face.

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  6. Me ha encantado la entrada, hace poco publiqué un post que venía a decir esto mismo. Necesitamos futuros adultos empáticos, creativos, justos, ilusionados y eso sólo se conjsigue tratándolos así desde pequeños, amándolos, siendo justos y empáticos con ellos, dejándolos crear y descubrir, reir, llorar, enfadarse... Basta ya de niños "buenos", sumisos y calladitos!

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  7. Gracias a Dios algunas personas pensamos diferente y queremos llenar de brazos, de amor, de teta y de comprensión a nuestros hijos.

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  8. Esto se expresa magníficamente en el magnífico poema de Sagrario Torres "Un niño va a nacer". Copio solo el final:


    No te pide pistolas, balones ni aeroplanos.
    ¡Una canción tan sólo!
    Tu mano y tu canción, tu canción y tu mano.

    No esquives su mirada buscando una moneda.
    No le des un juguete gastado de tus hijos.
    No le vistas con esa caridad de los pingajos,
    pues de miserias, lástimas y sobras
    difícilmente un niño se recobra.

    Te está mirando, te está pidiendo
    el tiempo de los toros y la caza.
    La canción de tus horas vacías.
    Las tardes del café o de la tinaja.
    Tu mano y tu canción. Tu canción en sus manos.

    ¡Acércate!
    ¡Agáchate!

    Que juegue a pídola contigo.
    Que tú seas el juguete que le asombre.
    Y yo, desde este instante te aseguro,
    que nunca, nunca, nunca,
    este niño querrá matar a un Hombre.

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  9. Viole, qué fuerte!!! Me encantó encontrarme con tus palabras a mi regreso. Todas las mamás deberíamos imprimir lo que escribiste y pegarlo en el refri, como recordatorio.... a veces es tan fácil caer en los "noes" así porque sí, o responder en automático a nuestros hijos mientras estamos en otra parte.... o simplemente dejar un abrazo para "más tarde" pensando que la comida es más importante, o porque llegamos tarde al taller.
    Un gran abrazo, amiga inspiradora!!!!

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  10. Por que hace falta muchisimo para que muchas personas dejen de pensar asi........... pero poniendo cada uno nuestro granito de arena.. se hace la gran diferencia.. besos..

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  11. Yo también me pregunto a menudo esos por qués. ¿Acaso no queremos un mundo mejor? ¿No nos damos cuenta de que eso no funciona?
    El amor lo puede todo, empezemos por ahí.

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  12. Muchisimas gracias todas por sus comentarios!
    Diana, por supuesto que puedes llevartelo, para eso está :)
    Anónimo muchas gracias por compartirnos el fragmento del poema!
    Ira, me he ido de paseo a tu blog... me ha encantado! que gran descubrimiento!
    La chica de las flores! qué suerte! :) la verdad que mi mundo más cercano tampoco es así, y tampoco creo que exista ningún p/madre que quiera "lo peor" para sus hij*s o que se esfuerce en hacerles daño... menos mal, pero creo que como sociedad, a nivel global y macro, más allá de nuestros pequeños entornos, aun somos una sociedad patriarcal y adultocéntrica, donde el desamparo y el autoritarismos son muy frecuentes.
    Lau! volviste de vacaciones! cuánto te extrañé!
    besos enormes para todas! y gracias por comentar!

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