miércoles, 28 de septiembre de 2011

Hacemos mucho más que sólo...

Escrito para Deseo Primal

Kyara tiene 3 años y 9 meses y desde que nació me he encontrado con comentarios que explicita o implícitamente me “recuerdan” (por mi bien claro y por el de ella) que no puedo creer en su palabra, que los niños mienten, porque son unos manipuladores y que si ella dice que algo se le cayó yo debo pensar que lo más seguro es que lo tiró!

Parto de la base que nada surge por generación espontánea, así que aquellos adult*s que hoy por hoy creen en la naturaleza manipuladora, mentirosa, y abusiva de l*s niñ*s, fueron hij*s, estudiantes, niñ*s que crecieron siendo puestos en duda y tratados como posibles armas mortales.

Devine madre y de las primeras cosas que tuve que escuchar fue: no la alces aunque llore porque se va a malcriar. Dale de comer cada tres horas aunque pida, no necesita más. Mi hija tenía unas horas de nacida y ya me estaban diciendo que valía más la voz de otr*, que la suya. Que lo que ella manifestara no era en realidad lo que necesitaba, era otra cosa, algo que ella no sabía y que por supuesto yo no podría descifrar.

A veces la miro y me pregunto que habría pasado, quienes seríamos ella y yo ahora de no haberla escuchado, en quienes nos transformamos cuando negamos la confianza y enseñamos que otr* sabe más y su palabra es más importante que la propia. ¿En quien se transforma es* niñ*, en quienes nos transformamos l*s adult*s y en qué se transforma nuestra relación?...

Cuándo un bebé es gestado, sus necesidades y deseos son satisfechos sin que medie palabra, condición o negociación posible, simplemente conoce y vive su bienestar sin imaginar si quiera que eso puede cambiar abruptamente. Mientras un bebé se gesta, la noción de madre está ligada a los deseos cumplidos y al estado de bienestar, no existe otra realidad, mamá es universo de placer y satisfacción. Sin embargo al nacer, esa madre, esa misma madre que antes era toda fusión, nutrición, abrigo y respaldo es remplazada por una madre frígida, indolente al llanto de su criatura, abrumada por la intensidad de su deseo, sobrepasada por el vacío que la acompaña, indiferente al pedido incesante del hambre devoradora de su criatura, hambre de amor, de contacto, de abrigo, de todo aquello que fue suyo, que era su realidad conocida y que de golpe le fue arrebatado…¿qué hice yo, dónde está mi mundo? Podría ser el grito incesante de este pequeña cría, ¿qué hice yo que antes lo tenía todo y ahora me tocan las sobras de mi madre? El cuerpo extenuado que deja el afuera, el trabajo, el sistema, la sociedad patriarcal ¿qué hice yo que antes no conocía la necesidad y ahora todo es carencia y vacío? El paraíso perdido no es otro que el útero cálido y nutricio donde nos gestamos, aquel tibio nido donde conocemos el todo y reside la vida.

¿Qué ha cambiado tanto, si al fin al cabo hablamos de la misma mujer?, ¿cómo es posible que nuestro cuerpo sepa todo lo que nuestra mente ignora? A veces nos mutilamos las entrañas para no escuchar el llamado de nuestra criatura, nos amarramos el útero y nos vendamos los ojos. Otras veces llegamos ya frígidas, de tanta obediencia, de tanto vacío propio, de tanto control y sumisión y el parto, mecanizado, robotizado no logra despertar del todo nuestro deseo primal, nuestro instinto materno. Y otras, las mejores de todas renacemos a la vida mientras gestamos, parimos y criamos. Pero cuando la criatura ha vivido, como todas las criaturas la madre uterina, dadora y nutricia y se encuentra con la madre externa castradora y ausente ¿cómo puede percibir este bebé este cambio tan abrupto?, ¿cómo se fragmenta su psique, su alma?, ¿cómo puede llegar a entender que esas dos madre son la misma persona, es más, cómo entender que la madre gestadora, la madrentrañable y la madre castradora pueden tener el mismo nombre y que las dos hablan en nombre del amor?, ¿cómo entender que hay amores que dan vida y otros que mutilan? Un bebé llora, pide, exige, porque sabe de nosotras lo que nosotras ignoramos, sabe quienes somos y lo que somos capaces de dar. Sabe y no quiere conformarse con menos, aunque tarde o temprano, a fuerza de indolencia, indiferencia, carencia y miedo lograremos domesticarlo, hasta tal punto que es posible que ese bebé sienta que algo habrá hecho, algo dejó de ser, o en algo fue demasiado que provocó tal brecha, o lo que es peor que aquello que recibe es lo que merece, que así es la existencia y entonces habrá la perdido la fuerza de la vida arrolladora, creativa, desobediente, insumisa y la habrá reemplazado por la árida y cómoda supervivencia. Y entonces sabrá desde muy pequeñ* que el amor tiene precio y que se espera de él/ella que se un/a buen* hija* y que aquell*s de quienes depende estarán ahí para el/ella en la medida que estén satisfech*s con su comportamiento.

¿En quien se transforma de golpe esa pequeña criatura que no conocía la carencia, en quien se transforma esa madre con doble “personalidad” ante los ojos de su hij* y en qué se transforma esa relación que antes solo entendía el lenguaje de la fusión, los deseos cumplidos y el bienestar mutuo?

Nos quedamos con un bebé sin respaldo, ni hábitat, una criatura huérfana de madre con consciencia del paraíso perdido y con una herida abierta que lo acompañará siempre, la falta básica, la herida primal, el dolor de saber que fuimos y perdimos, que lo que deseamos es algo posible y que fue nuestro, la marca que nos des-hermana en la sociedad patriarcal. Y donde antes había confianza plena y absoluta, donde antes había certezas ahora se cuelan las dudas, los miedos, la sospecha… ¿estará ahí para mi, si tengo hambre vendrá, si tengo frío querrá abrigarme, si necesito su cuerpo estará disponible? Y donde antes había amor por explorar y conocer, seguridad de disfrutar y ser ahora habrá miedo a no tener, a necesitar y carecer, y allí su desarrollo pleno, el que nace de la confianza y el placer, se verá truncado, vivir va a vivir, o mejor sobrevivir, (aunque algun*s prefieren dormir para siempre) pero ya no será el bienestar ni el gozo quienes dirijan sus movimientos ahora será el miedo, la duda, el vacío, la defensa lo que lo impulsará a accionar y entonces habrá caído en el infierno. Y esa madre que antes era todo, ahora será motivo de dudas, esa madre que era incondicional y certeza, pilar de su existencia plácida, ahora será tenida por dudosa y de ser dadora de vida y nutricia pasará a ser castradora y frígida; arrebatando lo que dio, arrinconando la fuerza que a través suyo llegó hasta su criatura, haciendo de ese ser un ente controlable, manejable, alguien que va a la guerra (a la cotidiana) y muere y mata. Y entonces el temor, el dolor, la angustia habrán conquistado el terreno de la díada simbiótica y complaciente, el bastión de una sociedad pensada desde el bienestar, el amor entrañable, los deseo cumplidos, la alegría y la inclusión (por supuesto no nuestra sociedad)

Hacemos mucho más que sólo negarle la satisfacción de los deseos a un niñ* cuando hacemos oídos sordos y l* tildamos de egoísta, malcriad*, caprichos*, mentiros*; hacemos mucho más que sólo dejarl* a merced de su angustia sin regazo donde resguardarse cuando hacemos que importen más las necesidades adultas que la vida nueva; hacemos mucho más que solo indolentemente ignorar sus pedidos… en realidad lo que hacemos día a día, momento a momento cuando les negamos nuestro cuerpo, cuando los abandonamos a su llanto y angustia, cuando los llenamos de reglas absurdas para sostener el status quo, cuando nos regimos por “es por tu bien” y “ a mi me duele más que a ti” es seguir perpetuando un sistema que a tod*s nos mutila y empobrece y sobre todo negarnos a tod*s la posibilidad de otro mundo posible.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Un tribu para crecer, una tribu donde criar


Escrito para Deseo Primal

Últimamente me encuentro con que parece que “todo vale”, vale matar y vale dar la vida, vale abusar, mutilar, violentar y vale también cuidar y proteger… todo vale, en nombre de los fines (maravillosos todos por supuesto) que se supone pretendemos alcanzar; en nombre de las razones (siempre nuestras nunca del otr*) que aseguramos esgrimir; en nombre también del costo beneficio que esperamos obtener; en nombre del sentido común; y en nombre sobre todo de nuestra comodidad y obediencia debida..

La crianza y la educación, obviamente no son terrenos aislados de esa condición, todo lo contrario son entes fundantes de este orden establecido, de esta locura colectiva signada por la imperiosa necesidad de ejercer control y autoridad sobre otr*s, de pretender domesticar la vida. Y es así como la crianza y la educación se constituyen en los campos de entrenamiento donde nos forman esclavos para seguir perpetuando violencias, donde nos arrebatan la fuerza de la vida arrolladora y subversiva, caótica y creativa y en su lugar nos dejan la obediencia, la sumisión, las ganas de revancha y el vacío primal que nos lleva a consumir y competir.

Y como además hemos hecho de la crianza un terreno tan íntimo y privado pues no solo “todo vale” sino que todo está encubierto, lo que pasa en las cuatros paredes de mi casa se queda en mi casa y salvo que exceda los límites de lo que socialmente consideramos aceptable, el abuso, el maltrato y la violencia serán cuestiones domésticas y en la mayoría de los casos justificadas.

Al hacernos una sociedad individualista que perdió el poder de la tribu, la congregación de la comunidad hemos, entre otras cosas, hecho de la violencia, el abuso y el maltrato hacia l*s niñ*s asuntos privados e indiscutibles. Hemos escondido la semilla de la violencia en el seno familiar y mientras sea silenciosa y aparentemente invisible frente a los ojos del espectador (que es ciego y sordo) es admisible. Y mejor aún, la privacidad del otr* protege la mía, algo así como un beneficioso trato en una sociedad para delinquir…

Y sin tribu donde guarecerse, sin red donde ampararse l*s hij*s han pasado a ser de manera abierta o soterrada nuestr*s, parte de nuestra propiedad, de nuestros bienes. Y nos sentimos en el derecho de moldearl*s (que no, lo siento no es lo mismo que criarl*s o educarl*s) como nos place y nos conviene sin tener en cuenta sus deseos y necesidades, sin preguntarnos realmente por es* otr* que yace tras el título “mi hij*”. Y eso, nos da derecho a usar cualquier método, o a privar de cualquier cosa, porque es nuestro sagrado deber y responsabilidad formarl*s y el resto de la sociedad no cuestiona esa condición, de hecho la avala y normaliza… incluso la justifica y la agradece, tod* niñ* bajo control tod* niñ* obediente es un espejo menos donde mirarse y reconocer el abuso del que fuimos víctimas.

El que para criar se necesite una tribu no solo da respaldo y compañía a las padres/madres si no que nutre, enriquece y ampara a l*s niñ*s, les da un abanico de experiencias vitales más allá de las limitaciones de sus padres/madres, les da otr*s adult*s en quienes mirarse y de quienes recibir. Si bien mamá y papá siempre ocuparán ese lugar privilegiado, no quedan a merced de las limitaciones de sus padres, porque hay otros brazos donde ampararse, otros ojos en los que mirarse.

La comunidad, entendida esta como una red enmarcada en el respeto y la búsqueda de bienestar de sus miembros y no como la sociedad patriarcal fundada en la necesidad de poseer y consumir, de acaparar y dominar sirve como factor de protección frente a la violencia, muchas veces logra contener un impulso violento, ya que tenemos otros ojos en los que mirarnos y ese testigo externo, activa el testigo interno y nos devuelve la percepción sobre nuestros actos, nos obliga a tomar conciencia y mirarnos. También como adult*s nos da la posibilidad de encontrar otras alternativas para tramitar

En definitiva, en tribu, la crianza toma la grandeza y la dimensión de sus miembros, no se queda solo en los límites de los padres. Es por ello que la tribu, la red de p/madres que han decido ir más allá de los más acá de su crianza, que han optado por escuchar sus entrañas, el deseo primal y complaciente de bienestar; que han entendido que el amor es concreto y es cuerpo y no buenas intenciones y peores métodos. Esa tribu se constituye en garante de la dignidad, el bienestar y la integridad de la vida nueva, es terreno fértil que sostendrá y acunará las raíces de adult*s que no creerán en la represión, el abuso, al obediencia o la indiferencia como método o camino y posible y que por ende son el camino de otro mundo posible.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Historias de Parto


Recuperar la voz

Proyecto de la colectiva Deseo Primal

Es innegable del hecho que hemos sido y seguimos siendo víctimas de violencia obstetricia, que no somos casos aislados ni errores eventuales, todo lo contrario somos víctimas de protocolos robotizados y deshumanizados que menguan y atentan contra la fuerza de la vida y nuestro bienestar y el de nuestr*s hij*s, somos asistentes pasivas de procedimiento denigrantes que se han vuelto estándares. Como también es incuestionable el hecho que existen alternativas respetuosas, amorosas y sagradas para parir, donde el nacimiento es una fiesta y no una estadística y un procedimiento, donde las madres renacemos a la vida llenas de amor y deseo primal por nuestras criaturas y ellas llegan a la vida rebosantes de fuerza y energía, porque de un parto no solo debe salir una mujer con un bebé en brazos y una hermosa historia para contar, de un parto ante todo debe nacer una madrentrañable, una hembra plena y completa, que se hace cuerpo y habitat para su criatura, que se funde y simbiotiza con la nueva vida, que da raíces y alas y para ello es necesario que conozca y reconozca el poder de su deseo, de su instinto y sus entrañas. Y de un nacimiento no solo debe salir un bebé sano, de un nacimiento ante todo debe salir un ser human* respetado, amado y sostenido, un ser human* con regazo donde ampararse y cuerpo para sus deseos.

Sabemos que muchas mujeres aún no toman conciencia del abuso al que fueron sometidas (es desgarrador saberse violentada, abusada, infantilizada y duele aún más saber a nuestr*s hij*s herid*s y maltratad*s), sabemos que han normalizado la violencia que sufrieron ellas y sus criaturas, porque hemos dado por hecho que así se da a luz, que así se llega al mundo; para esas mujeres deseamos acercar historias donde puedan verse reflejadas, donde puedan saber de otras alternativas y caminos, donde puedan tal vez llorar sus lágrimas escondidas y empezar a sanar aquello de lo que fueron víctimas. Sabemos también que hay muchas mujeres que necesitan gritarle al mundo su dolor y su historia, que necesitan ser escuchadas y vistas en sus heridas y maltratos; para ellas deseamos ser red y sostén, deseamos que a través del acto de contar, constarse, contarnos puedan restaurar de algún modo aquello que les fue arrebatado, aquello que la sociedad que hemos creado les ha arrebatado, deseamos que puedan saberse en compañía, saberse en tribu y que sepan que en el valiente acto de sacar a la luz el abuso del que fueron víctimas se hacen protagonistas del cambio para todas aquell*s que viene detrás, ya que su historia podrá ser escudo y protección para que otras mujeres no pasen por lo que ellas pasaron. Sabemos además, que afortunadamente hay muchas otras que desean compartir su viaje de poder, deseo e instinto, que quieren volcar al mundo la experiencia que vivieron para que se extinga la idea que el parto respetado, la sagrada fiesta del nacimiento en los ritmos y tiempos de cada diada es solo un cuento de hadas o una elección de inconscientes irresponsables.

Y queremos también que aquell*s profesionales que nos acompañan a dar a la luz escuchen nuestra voz, sepan de nuestros deseos, necesidades, sueños, dolores y angustias. Queremos que dejen de imaginar lo que es mejor y bueno para nosotras y nuestr*s hij*s, que dejen de decidir por nosotras y empiecen a escucharnos y vernos. Deseamos regalarles un viaje a nuestra alma, nuestra intimidad, a nuestro más entrañable experiencia para que a través de ella puedan amar, reconocer y respaldar al resto de mujeres, criaturas, partos y nacimientos que tendrán el honor de acompañar. Y queremos también que sepan que no nos hemos quedado sin voz y que no aceptamos, ni somos cómplices, ni espectadoras pasivas de la violencia obstetricia.

En definitiva, queremos darle voz a éstas nuestras historias y las historias de nuestras criaturas, queremos contar el parto desde aquellas que lo vivimos como una manera de sanar, empoderar, informar, construir conocimiento y tejer red. Queremos que l*s protagonistas cuenten sus historia, queremos que regrese la voz que entregamos a la ciencia, al médico, al gurú. Para ello, esperamos y necesitamos juntar historias, testimonios de partos y nacimientos, no importa como hayan sucedido y queremos también que esas historias puedan estar al alcance de tod*s, una publicación, un libro, un documento, un escrito repleto de historias nuestras donde podamos vernos reflejad*s, podamos aprender, sanar, buscar, encontrar, empoderarnos. Necesitamos la ayuda de tod*s para hacerlo posible, historias de mujeres que dan a luz, de padres que acompañan y de seres que nacen

Si te interesa saber más acerca de este proyecto o participar en él con tu testimonio, escríbenos a historiasdepartos@deseoprimal.com.ar y vistanos en Deseo Primal

jueves, 8 de septiembre de 2011

Nacimiento Libre. Ciclo de Cine-Debate


Deseo Primal, Ecoaldea Velatropa y Crecer en Velatropa estamos organizando un Ciclo de Cine-debate:

Nacimiento Libre es una propuesta de divulgación, intercambio, reflexión y debate, que toma como eje la sexualidad femenina siendo esta la energía vital creadora cuyos canales son por un lado, la genital adulta, y por el otro, la que se manifiesta durante el embarazo parto, lactancia y crianza, y que es la que aquí nos compete

La selección de documentales fue realizada buscando aquellas películas que muestran diversos aspectos de un mismo tema: la tecnificación del proceso del parto, una propuesta de vuelta al origen, el ejercicio político social de la partería, una visión del parto como una ceremonia íntima y sagrada y una invitación a conectar con la sabiduría del ciclo menstrual

Nos acompañan profesionales de diversas disciplinas comprometidos en recuperar prácticas y creencias centradas en fomentar y preservar vínculos sólidos basados en el respeto y el amor
El evento es gratuito. Realizaremos en cada sesión una “Feria del plato” pro compra de un proyector para la aldea.
Lugar: Ecoaldea Velatropa
http://www.velatropa.com.ar/como-llegar/
(Buenos Aires, Argentina)
Horario: 19hs

Sábado 10 de sept. “El negocio del nacimiento” documental de 2008 sobre la industria del nacimiento en USA dirigida por Abby Epstein.
En la charla nos acompañan Francisco Sarraceno y Daniela Davezac.

Sábado 17 de sept. “Parto orgásmico” documental que explora la naturaleza íntima del nacimiento y el poderoso papel que desempeña en la vida de la mujer y las parejas que se permiten vivirlo plenamente. Dirigida por Debra Pascali-Bonaro.
Nos acompaña Melina Bronfman

Sábado 24 de sept. “Partera Guerrillera” documental sobre la vida y filosofía de la partera Ibu Robin Lim. Director Déjàrt Bernhart.
Nos acompaña Sonia Cavia

Sábado 1 de oct. “El primer grito” película que acompaña 10 partos completamente distintos que tienen lugar en diferentes culturas y países. Director Gilles de Maestre.
Nos acompañan Francisco Sarraceno y Daniela Davezac

Sábado 8 de oct. “Restaurar el paradigma original” documental del Dr Nills Bergman que explica científicamente la importancia del contacto piel con piel entra la madre y la criatura, la fortaleza de la díada y el valor de la lactancia.
Nos acompaña Claudia Goldman

Sábado 15 de oct. “La luna en ti” Un emotivo viaje hacia las raíces más profundas de la feminidad y la vida. Directora Diana Fabianova.
Nos acompaña Dolores Bulit

L*s esperamos! agradecemos difusión!

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Nace Deseo Primal


Somos las madres de Libe, Gala, Isabela, Indi, Kyara, Iris, Maria, Nereo y una criatura en camino, un grupo de madres que nos hemos encontrado en la maternidad, nos hemos visto reflejadas en nuestros anhelos, deseos y convicciones y aunque hace apenas unos meses que nos conocemos recorrimos el mismo camino, por rutas distintas transitamos la misma aventura. Devenimos madres y con ello la mirada del mundo se dividió en un antes y un después, el territorio desde el que nos parábamos y nos vinculábamos con el entorno se transformó y resignificó. Y así, hemos construido nuestra red para sostener, nutrir y preservar la maternidad que nuestr*s hij*s desean y merecen.

Podríamos decir entonces, que este grupo, este colectivo nació realmente hace unos años, nació cuando nacimos madres, cuando el enamoramiento profundo, el deseo de fusión y de proveer bienestar y anhelos cumplidos nos tocó con la fuerza arrolladora de la primera mirada a nuestr*s hij*s. Y aún hoy después de algunos años de ese primer momento nos pueden sorprender mirandol*s arrobadas de amor, sintiendo el útero palpitante de vida y fuerza viéndolos crecer, jugar, vivir…

A partir de nuestro encuentro, del reconocimiento vital que hemos hecho, de sabernos tribu y red, decidimos parir juntas Deseo Primal un colectivo para generar acciones que promuevan, difundan y porque no, defiendan la maternidad entrañable y la crianza complaciente, estamos convencidas que es viable construir otro mundo posible desde la cotidianidad de la crianza y el vínculo con l*s niñ*s, un mundo fundado en la certeza del amor concreto e incondicional, con el cuerpo y el regazo m/paterno como pilares y trampolines para descubrir y habitar el mundo. Creemos en la necesidad de construir conocimiento y tejer red en torno a un tema, un vínculo donde l*s protagonistas hemos perdido la voz y entregado el voto donde nuestros deseos y necesidades han sido desestimadas y desvalorizadas, cuando no tachadas de patológicas e insanas; el deseo complaciente de la madre ha sido visto como invasivo, peligroso y signo de debilidad y el deseo primario de la criatura un hecho incestuoso y pecaminoso. Pero el deseo materno existe, es imperioso y nutricio, desobediente y creativo, complaciente y entrañable, existe y palpita en nosotras; existe y nos transforma en regazo, leche, mimos, calor, fusión; existe y nos atraviesa, no nos deja impávidas y además cura las heridas; existe y es parte esencial de nuestra sexualidad; existe y nos restaura y resignifica; existe y nos conecta con la vida y el resto de la humanidad; porque a través de hacernos madres entrañables para nuestra criaturas nos convertimos en madres para tod*s l*s niñ*s; nada más revolucionario, nada más imparable, desobediente, ni poderoso. Queremos recuperar la maternidad para las madres y sus criaturas y la paternidad para los padres y criaturas, queremos regresar a la crianza su carácter entrañable y complaciente y sobre todo queremos regresarle a l*s niñ*s una infancia deseante, alegre, desobediente y libre; para ello tenemos que sacarle la m/paternidad, la crianza y la infancia a un sistema que las ha tecnificado, robotizado y mutilado…. Estas son nuestras apuestas y si soñamos en grande es porque deseamos con el útero!

Bienvenid*s a Deseo Primal

martes, 6 de septiembre de 2011

A favor de la vida


En general suelo creer y abogar porque las cosas no son blanco y negro, que vivimos en infinidad de matices. Ya que creo que esa mirada dualista yace en el fondo de la violencia (unos contra otros, amigos y enemigos, buenos y malos) Sin embargo últimamente empiezo a sentir que si bien no se trata de blanco y negro, si existen movimientos fundantes de los que se desprenden todos los matices: aquello que se hace a favor y desde la vida y aquello que atenta y va en contra de ella. Lo que no nos convierte en mejores ni peores sino en seres humanos que desde su historia personal y su aquí y ahora elijen y deciden.

Puede que algunas de las cosas las hagamos conscientes y otras inconscientes (nos merecemos el beneficio de la duda), pero lo cierto es que hay movimientos, que van a favor del flujo de la vida y otros que la truncan. Y el lugar desde el que nos paremos, desde la vida o desde su represión, marcan los actos, actitudes y formas sobre las que podemos elegir. Ese blanco y negro es algo así como el fondo que dará luego a la forma repleta de matices

Teniendo en cuenta esto ¿se puede violentar, abusar, maltratar a un/a niñ*? Claro, porque el poder todo lo puede, pero no nos mintamos, estamos hablando completamente de un ejercicio de poder, autoritario, violento y sin justificación posible, que ni educa, ni enseña, si forma, ni nada, solo daña y mutila; hablamos claramente de un adult* que se enfrenta con la violencia y la carencia sufrida y que ahora l* transforma en verdugo y perpetrador; y sobre todo hay que asumir que al hacerlo, sea de manera sutil o abierta estamos en contra de la vida y su fluir.

No hablemos de lo obvio y evidente, como pegar, insultar, castigar… hablemos de lo aparentemente “inocente”: limitar a un/a niñ*, llenarl* de normas sociales, miedos y carencias es atentar contra la vida. Poner el mantenimiento del orden establecido, por encima de los deseos (necesidades) de l*s niñ*s es matar la vida. Poner un pedazo de plástico (sin nada que lo justifique más allá de nuestro deseo de “libertad” made in comerciales y anuncios) entre nuestro cuerpo y su cuerpo es menguar la fuerza de la vida. Dar prioridad a l*s adult*s, por encima del bienestar de la vida nueva, defender que nuestro estilo de vida vale más y debe ser sostenido aunque para ello sea imprescindible generar abandono y miedo en las criaturas que dependen de nosotr*s, es además de un acto de soberbia, un crimen contra la fuerza de la vida. Concebir creencias y prácticas de m/paternidades indolentes y robotizadas, donde hacemos uso de toda nuestra creatividad para construir y consumir aparatos que si bien intentan suplir las necesidades prácticas de un bebé niegan sus necesidades afectivas y de fusión, presencia y permanencia (necesidades que son en realidad las básicas y vitales), es hacer del amor y el cuidado de la vida un mero hecho técnico, un remedo patético de l*a m/padres entrañables que en realidad podemos ser. Además de parecer esto una burla macabra sobre los deseos y necesidades de las criaturas: nos piden calor y nosotros ponemos calefacción, piden cuerpo y nosotros ponemos almohadas, cochecitos y juguetes, piden contacto, presencia, permanencia y nosotros ponemos horarios, distancias y separaciones, piden amor concreto y nosotros les damos buenos pensamientos, nos piden raíces y seguridad para expandirse y nosotr*s les ponemos límites y los llenamos de vacíos…

Podemos dar miles de razones sobre nuestros actos, podemos llenarlos de justificaciones y encima no nos será difícil encontrar voces que nos validen y legitimen… podemos siempre podemos, el ejercicio del poder todo lo puede… pero cada vez se escucha más fuerte y claro esta clamor, esta voz que surge de las entrañas, y se hace cuerpo en el hecho de brindarnos al otr*, de dar amor concreto, en el acto de criar, cuidar y respaldar; cada vez somos más y con más alegría y fuerza; así que lo siento ejercicio de poder, pero ahora resulta más difícil, sostener el discurso según el cual nuestro abuso y maltrato sobre l*s niñ*s es hecho por su bien y pretende además gestar seres pacíficos y empáticos, parece que va siendo hora de que inventen nuevas mentiras, o lo que es mejor de tener la valentía de buscar nuevos caminos, alternativas donde lo importante sea apostarle a la vida, centrándose en el como y no el fin

martes, 9 de agosto de 2011

Que vuelva la voz a las lobas que se quedaron afónicas en el miedo!


A Julieta Stauber, que me regalo mucho más que una frase

Que vuelva la voz a las lobas que se quedaron afónicas en el miedo*

Que retorne la voz de las entrañas, la que hemos dormido para poder ser buenas y aptas. Que el amor regrese al útero, allí donde se hace posible la vida y se terminen los miedos, las represiones y abandonos en nombre del "es por tu bien".

Que se acaben los patéticos modelos, remedos de hembra, mujer, madre y amante que nos mutilan y empobrecen; que regrese la libertad de ser mujer completa, de ser hembra mamífera y sexual y de un paso atrás la jaula de la virginal princesa, la costilla del hombre, la puta marginada; que retornen las hembras hechas mujeres y se retiren las frígidas mujeres hechas hombres

Que regrese del exilio el amor complaciente y den un paso atrás los amores que matan y los que duelen; que florezca la pareja simbiótica, la díada madre-criatura, y se extinga el mito de la media naranja, que para ser completos solo nos falta la certeza de haber vivido el amor sin condiciones ni excusas.

Que renazcan las brujas sabias, las que acunan, se brindan y nutren y se aparten la brujas mutiladas que poblan las infancias de pesadillas y las vidas de carencias.

Que crezca el calor de la tribu y el fuego que nos abraza, porque somos muchas y somos poderosas; que se levanten los puentes entre las islas a donde fuimos exiliadas y podamos re-encontranos para seguir tejiendo presentes y futuros soleados, danzando la vida, la alegría y la paz.

Que el bienestar de la vida nueva recupere su lugar como medio y fin, como centro y motor, porque todo esto lo hacemos posible en el instante que nos hacemos regazo disponible para nuestr*s hij*s y maternandol*s a ell*s, nos maternamos y maternamos al mundo


* frase de Julieta Stauber

miércoles, 3 de agosto de 2011

Aqui están las madres!


No es nuevo, la sociedad patriarcal se fundó sobre el crimen de la madre, primero sobre su asesinato y luego sobre el crimen que "ella" mutilada cometió sobre sus hijos.

Así nacen Rómulo y Remo (entre otr*s), hij*s sin madre, símbolos de un sociedad fundada en la carencia y el miedo. Vacía de madre, de regazo materno.

Es hora ya de decir alto y claro ¡aqui están las madres! estamos vivas y maternando! Es tiempo de resignificar las raices de nuestra psique sobre las que nos construimos como human*s y sociedad y que la loba amamantando deje de ser el símbolo del mundo sin madre y sea el símbolo de la madre-hembra mamífera y salvaje amantando al mundo. Es hora de dar cuerpo a Rómulo y Remo de manera pública y en tribu, es hora que las madres retomemos nuestro lugar y nuestro poder... ¡aqui estamos las madres!

Como cierre de la Semana Mundial de la Lactancia Materna estamos organizando para el domingo 7 de agosto a las 15hs una tetada en el Jardín Botánico de Buenos Aires frente a la estatua de Rómulo y Remo. Además pueden acercar su sacaleche en deshuso para el primer banco de sacaleches gratuito de la Argentina (iniciativa de Las Casildas) y almohadones para amamantar y portabebes que serán donados a la Casa de Madres del Htal de Ezeiza de Bs As (iniciativa de VinculArte Propuestas Con Sentido)

El evento en Facebook, por favor difundan esta información!

viernes, 29 de julio de 2011

Nosotras parimos, son nuestr*s hij*s quienes nacen


Ésta es una de esas entradas que necesitan párrafo aclaratorio; desde hace 3 años, 6 meses y 29 días que pienso y repienso y poco a poco he ido descubriendo el nacimiento de Kyara, he ido encontrando sus porques, sus vacíos y sobre todo mi voz y mi papel en todo ello.

Aún me queda mucho por desentrañar y traer a la luz, aun me falta mucho camino por recorrer, sin embargo voy encontrando luces, sacando conclusiones, generando reflexiones, y hablo sobre mi, pero no solo de mi, encuentro luces sobre mi, pero que no son solo mías y a veces descubro reflexiones que al principio parecería que no se aplican a mi, sino a otras y que luego son mías, mías completamente y otras que aún sigo sin reconocer como propias; al hacerme madre y hermana de otras madres he podido ver también a través de sus ojos y vivencias y ya mi historia personal se queda pequeña para explicarme el mundo y siento que mi historia se entrecruza y se entrelaza con todas aquellas que han sido, son y será madres y también con tod*s aquell*s que han nacido, están naciendo y nacerán ... ésta es una de esas reflexiones…

Siempre he sostenido que no hay peor maltrato que el encubierto en el "es por tu bien", disfrazado del "yo lo hago todo por ti", no hay peor manera de arrebatar el poder que vender la idea de que están de tu lado, que te lo dan todo y se entregan a ti ... ya varias veces me he encontrado diciendo, escuchando y leyendo comentarios de mujeres que alaban a los profesionales (obstetras, parter*s, enfermer*s etc) que las acompañaron en su parto y que dicen abiertamente que sin ell*s no habría sido posible, que son ell*s quien han hecho el milagro, como si es*s otr*s fueran más indispensables que nosotras mismas o nuestras criaturas en el momento del parto-nacimiento y se ven así mismas como pequeñas discípulas o pupilas que tuvieron la suerte de ser guiadas y tocadas por la mano mágica y salvadora. Y no me refiero ahora a los partos medicalizados y/o hospitalarios sino a algunos (aclaro algunos) de los partos respetados y partos en casa, donde las mujeres cuentan su maravillosa experiencia bajo la tutela del gran hacedor de milagros, del gran hombre sabio, en vez de la experiencia de la mujer-hembra que se hace madre y encuentra su poder, su naturaleza, su esencia, se descubre gestadora, paridora, mamífera; experiencia que vive acompañada y respaldada pero empoderada.

No estoy poniendo en duda la labor de muchas mujeres y hombres en el camino de regresar al parto su carácter sagrado y en retornar el poder a la mujer, no hablo aquí de ell*s, para ell*s no tengo más que profundo agradecimiento, amor y respeto; hablo aquí de aquell*s quienes en nombre del parto humanizado y respetado siguen acaparando el poder y el protagonismo y se erigen como gurús y sumos sacerdotes y sacerdotisas de una nueva religión, donde ell*s son al tiempo oficiantes y objeto de adoración y que cambian el poder del hospital y la ciencia por el poder ser el/la unic* que te hace parir, si te HACE parir, hablo aquí de aquell*s que aún no quieren soltar el poder, no quieren dejar la luz del escenario y entregar el protagonismo para tomar el verdadero lugar que les corresponde, de mano invisible que acompaña y ampara, pero que ni hace, ni es centro.... obviamente, para bailar un tango se necesitan dos, alguien que entrega su poder y alguien que lo arrebata...

Me molesta, si me molesta! Me molesta que sigamos hablando del médico, el/la parter*, etc, etc…como el gran gurú y aún más que sigamos creyendo que el parto lo garatiza el médico o parter* que nos acompaña y no nuestra capacidad intrínseca de dar a luz; somos nosotras quienes parimos, son nuestros hij*s quienes nacen. Y como para bailar un tango se necesitan dos, me molesta que es*s profesionales se paseen con aura de superioridad y sea su ego quien se nutra con cada parto-nacimiento; y yo repito somos nosotras quienes parimos y son nuestr*s hij*s quienes nacen y es labor de todo aquel que decida volcarse a acompañar nacimientos manejarse en la sombra, de hecho si ha sido figura protagónica (sin que medie ninguna emergencia) temo decir que han fallado, porque su labor debe ser silenciosa e invisible

Si, hay mucho que caminar. Si, siempre preferiré un gurú del parto de casa que un carnicero de hospital, obvio, en uno media violencia explicita y en el otro que te sigan vendiendo la idea que otr*s son mejores, más sabios, más capaces. Eso es también maltrato, e infantilización y no me gustan los dobles discursos, les temo más que a los abiertamente descarnados, los que se descubren fácil porque son evidentes, estos en cambio quedan en un lugar sombrío, operando en la oscuridad, minando de a poco. No estoy de acuerdo con que hablen del poder de la mujer, de la protección del parto y el nacimiento como momentos sagrados y que luego usen nuestro momento de intimidad para ser l*s grandes salvador*s de la noche, para seguir jugando al héroe.

Cuando sientes que te parieron a tu hijo, ya sea en una cesárea - innecesárea o en un parto en casa, en agua y con todos los chiches, sigues siendo infantilizada y de alguna manera mutilada. A veces hablamos del parto como si fuera un fin en si mismo, como si importara solo por si mismo y queremos el recuerdo para la postal navideña, pero creo que el poder para parir, está vinculado con el poder para criar y el poder para educar, y nace con el poder para concebir y gestar. Es un todo y cuando se rompe, cuando te paren a tu hijo es más difícil sentirte entera y capaz de criarlo, sostenerlo, nutrirlo, es más fácil entregar de nuevo el poder para que otr*s decidan por encima de la voz de tus entrañas y por encima de los deseos/necesidades de tu criatura.

De un parto no solo debe salir una mujer con un bebé en brazos y una hermosa historia para contar, de un parto ante todo debe nacer una madrentrañable, una hembra plena y completa, que se hace cuerpo y habitat para su criatura, que se funde y simbiotiza con la nueva vida, que da raíces y alas y para ello es necesario que conozca y reconozca el poder de su deseo, de su instinto y sus entrañas. Y de un nacimiento no solo debe salir un bebé sano, de un nacimiento ante todo debe salir un ser human* respetado, amado y sostenido, un ser human* con regazo donde ampararse y cuerpo para sus deseos.

Una vez más hermanas, nosotras parimos, son nuestr*s hij*s quienes nacen ¡hagamos cargo!

martes, 26 de julio de 2011

Banco de Sacaleches!


Del 1 al 7 agosto celebramos la Semana Mundial de la Lactancia Materna en más de 120 países. Para este evento Las Casildas lanza en Argentina una campaña con el objetivo de crear el primer Banco de Sacaleches gratuito, una red de solidaridad entre madres, entre hermanas que maternan para que todas aquellas que por razones laborales y/o médicas o de otra índole tengan que estar separadas de sus criaturas y deseen continuar con la lactancia tengan acceso a sacaleches de buena calidad que les ayuden a la extracción de leche materna que por un lado será el alimento de sus hij*s en su ausencia y que por otro lado ayudará a mantener la producción de leche.

La lactancia materna, a mi modo ver y según mi propia experiencia es uno de los pilares de la diada madre-criatura, y por ende del desarrollo emocional y físico del bebé. Proteger y garantizar este vínculo es construir un mundo basado en el amor, la nutrición y la capacidad de "darnos" al otr*, es apostar por una realidad de seres human*s satisfechos y empáticos.

Y si bien parece que la lactancia es solo cuestión de maternidades, no es verdad, la lactancia es amor y el amor nos compete y nos involucra a tod*s. No es solo responsabilidad de la madre y en el mejor de los casos del padre procurar y garantizar la lactancia, sino que es asunto de tod*s, de una sociedad que se gesta y se reinventa con el nacimiento de cada nueva criatura .

Normalizar y respaldar la lactancia es mucho más que solo respetar las decisiones de cada quien, es contribuir para que sean viables, es aportar para su construcción, es generar solidaridades y acompañamientos allí donde el sistema busca romper el tejido, allí donde el estar aisladas nos deja vulnerables y aveces rotas. Y como red que ampara es apostarle a un mundo donde primen las necesidades de l*s pequeñ*s, donde nos importe su felicidad y salud, donde el amor sea guía, donde estemos dispuest*s a involucrarnos con l*s otr*s desde el respeto, la responsabilidad, el reconocimiento y la solidaridad.

No creo que la lactancia sea la única de amar y respetar a nuestr*s hij*s, pero si tal vez la más directa y la más natural. Un bebé, un niñ* no sabe del amor de su madre por la cantidad de veces que se lo dice, ni la cantidad de horas que pasa pensando en él, el amor para un niñ* no es discurso, ni es abstracto, es cuerpo, es necesidades cubiertas, es presencia y permanencia y la mejor manera de aprender a amar es poniendo el cuerpo.

Así que ya saben, tod*s aquellas que tengan un sacaleches en desuso y deseen donarlo pueden comunicarse con Las Casildas o en su blog LasCasildas o conmigo a través del blog o en e-mail para organizarnos para buscarlo. Y también tod*s aquell*s que quieran sumarse a esta red, a esta propuesta por favor no duden en comunicarse! Entre tod*s hagamos posible lactancias respetadas! Entre tod*s hagamos otro mundo posible!

sábado, 16 de julio de 2011

Esta geografía tuya y mía


Antes de ser nosotras yo era solo yo, y entonces creía que era yo la que decía y deseaba, que era quien tenía, era y poseía...

Antes de ser nosotras, este cuerpo que ahora te acuna, te acompaña y te cuida era mío, y en ese entonces, que parece tan lejano, yo me creía dueña y poseedora de él, yo creía que era quien dictaba las normas y daba los permisos, que era mío y solo mío, que nadie tenía poder sobre él, ni sobre él intervenía; algo intuía y entendía del cuerpo que se construye socialmente, de las miradas y paradigmas que culturales que conforman mi interior, pero todo de cabeza y por ese entonces me creía mujer liberada y fin de la historia. Ahora que tu lo habitas y lo has reclamado como tu tierra, me doy cuenta que jamás fue tan mío como ahora que es nuestro, que antes de nosotras no era yo quien tenía poder sobre él y que es ahora cuando lo hemos hecho tu regazo que me devuelves mi cuerpo hecho mío. Ahora que se ha llenado de sentido, ahora que he tenido que defenderlo de los "deber ser" y las normas sociales, de lo correcto y los modelos ( de mujer, maternidad y ser humana) para hacer de él tu nido y raíz, ahora que he entendido que es poderoso, insumiso y rebelde por amarte y brindarse para tu sostén.... ahora, por fin empieza a ser mío, ahora que lo he defendido para ti, lo he fortalecido para ti y he hecho de él un asunto público y político, ahora que en el transito de hacerme madre he tenido que saber de mi, escucharme a mi, quererme a mi a la par que he sabido de ti, te he escuchado a ti y te amado a ti, ahora, recién ahora este cuerpo empieza a ser mío.

Antes de ser nosotras, este corazón que ahora acompasa tus latidos, se une a tu pulso y a tu ritmo vital era mi corazón y como tal lo creía el centro de mi amor, el núcleo de mis afectos, la voz de mis deseos. Lo enarbolaba como la más grande prueba de mi bondad y generosidad, de mi capacidad de fundirme con el otr* y entregar mi amor... ahora que nos hemos gestado y que tu has nacido a la vida y yo he renacido a ella, ahora que me he transformado en regazo que nutre y protege y en puente que comunica con el mundo, recién ahora he visto lo cerca que está el corazón de los "es por tu bien" y "a mi me duele más que a ti", ahora puedo percibir el amor del corazón como un amor inventado para poder hacer de él instrumento de condiciones y condicionamientos, de reglas y carencias, ahora que me has habitado puedo por fin amar y entender mi útero, mis entrañas como el centro de todo amor y deseo, como la capacidad innata de desear y complacer tu bienestar, tu felicidad y satisfacción y a través de ello entender una nueva dimensión del amor, sin fronteras, ni porques, tan solo amar por el placer de hacerlo y nutrir por el deseo de hacerlo

Antes de ser nosotras poseía mis principios, mi ética, que creía míos e invaluables… valores y principios productos de mi historia, pero también de la de aquell*s que me precedieron. Antes de ser nosotras, había estudiado y aprendido muy bien mis verdades absolutas y las había llenado de razones; creía en el sentido común y en el orden de las cosas. Tú me hiciste carne, me hiciste tomar conciencia de la sangre que me recorre, el aliento que me invade, la masa de tejidos, músculos y huesos que me conforman; en el acto de gestarte y darte vida tome conciencia de mi propia existencia y de golpe empezó a pensar más la vida y menos la supervivencia. Y todo aquello “bueno y malo”, “mejor y peor”, “correcto e incorrecto” dejó de ser referente y horizonte sobre el que medir y empezó a pesar la alegría, el bienestar, la risa y la fusión (la tuya, la mía, la suya, la nuestra) como camino a elegir.

Antes de ser nosotras, era solo yo, un yo hecho de retazos de todas aquellas “verdades” heredadas y trasmitidas por tod*s aquell*s que también se creyeron suy*s. Antes, era solo un cúmulo de todo aquello que los condicionamientos y paradigmas dejaron para mi, un yo que se creía suyo, pero que en realidad era atravesado por todo lo que se suponía verdadero y bueno, cuestionado por mi tal vez en la superficie, pero no en su raíz. Ahora, hija, ahora que soy nuestra, tengo que reinventarme y reinventar un universo posible para todos tus posibles, ahora no tengo más remedio que desnudarme, sacarme el traje aprendido, el vestido heredado, la máscara impuesta y entregarme a nosotras, sin muchas certezas y con muchas preguntas, sin muchas verdades, pero deshaciendo las mentiras. Ahora que soy tuya y no solo mía, me doy cuenta que nunca he sido tan libre para ser yo misma.

Una vez más, gracias hija

martes, 12 de julio de 2011

El amargo sabor del sutil maltrato


a mis hermanas que ponen luz donde antes había sombra!


Maltratos hay muchos, de diversos tipos y diversas intensidades, hay unos reconocidos e incluso rechazados y otros que están normalizados y legitimados. Pero más allá de lo que consideremos aceptable o no, maltrato es violencia, sin justificaciones ni atenuantes…

No pretendo aquí, poner en la balanza para determinar cual es peor o cual menos peor, ni hablar a favor de uno en detrimento de otros… tan solo me interesa compartir la reflexión a la que he podido llegar gracias al acto de dialogar, de contar y contarnos el mundo, de hablar para entendernos (no solo lo un*s a l*s otr*s sino sobre todo cada un* consigo mism*) me interesa volcar en lo público lo que entendí en lo privado…

Hace unos días una de mis hermanas (de tribu) mientras hablábamos sobre la importancia de la tribu ella comentó: "yo no tenía a nadie con quien charlar, un día llegue a llamar a la línea de mujeres maltratadas, y me preguntan, "pero señora, usted recibe maltrato" y yo, "no, pero tengo un niño pequeño y no tengo a nadie con quien hablar, y estoy muy deprimida"....

Y yo entendí! Claro que es maltrato, estar sola con un bebé en brazos, con su hambre devoradora, su deseo sin tregua, su necesidad inminente, sola, sin ningún sostén, sin brazos donde refugiarnos, sin hombros donde respaldarnos, sin ojos, ni oídos donde volcar nuestras incertidumbres y certezas, nuestras angustias y enormes alegrías… eso es maltrato, el maltrato de la soledad, del estar a la deriva y sin tierra donde guarecernos, maltrato al no tener pares, compañer*s de crianza, cómplices donde reconocernos y encontrarnos. Esta bien no son golpes, ni gritos, pero es ausencia, es abandono e indiferencia y no por parte del hombre o la familia que nos acompaña o mejor que no nos acompaña sino de todo un sistema que ha roto nuestras redes, nuestros espacios de contención, de refugio y encuentro, ese tejido donde nos hacemos madres en compañía de otras, donde nos apropiamos de la maternidad bajo el amparo de otras y donde las historias y vivencias de quienes nos han precedido y nos acompañan son un espejo donde mirarnos y encontrarnos.

Claro que es maltrato, que las necesidades sean obviadas, no contempladas o tenidas en cuentas no porque no se pueda, no porque no haya cómo, o porque atente contra el bienestar y/o integridad de nadie, sino para garantizar la supervivencia de un sistema que nos mutila y enajena, para seguir perpetuando la sociedad del miedo, la carencia y el desamparo, eso es maltrato, maltrato social si quieren llamarlo, maltrato que tod*s ejercemos sobre tod*s…. Necesitar y no encontrar “porque si” es maltrato! Un tipo de maltrato que además posiblemente terminará volcándose sobre la criatura y por ende reproduciéndose y recreándose así mismo, seres con carencias y heridas por falta de sostén y amparo, de cuerpo y presencia materna, porque mamá no está, no puede darse toda, no puede entregarse entera, tiene que sostenerse así misma, luchar para no hacerse trocitos en su propia herida, batallar sola con sus propias sombras, acunar su niña interna mientras acuna el que ahora tiene en su regazo.

Somos un mundo hecho a espaldas de la maternidad (y por ende de la humanidad), que no la contempla en toda su dimensión y su importancia, devenimos madres y parece que rompemos todo vínculo de sostén, nos quedamos solas, y se nos exige que rápidamente nos pongamos en marcha. El mundo no se adapta a las necesidades de una madre con su criatura en brazos, los amigos ya no están, porque el ritmo, el pulso de la maternidad no se contempla en esta sociedad del afán, el resultado, la producción y el consumo. Devenimos madres y de golpe quedamos aisladas de la vida y el mundo sigue girando sin tregua ni compañía y no queda otra que saltar del mundo y asumirte sola o subirte como puedas y asumirte reproductora del abandono. El mundo sigue girando y nosotras nos hemos quedamos sin mundo, y no hablo de esa necesidad de tiempo, silencio, paciencia que es natural del puerperio, no solo natural sino indispensable, sino justamente de la falta de compañía para atravesarlo, porque se supone que tienes que seguir andando porque no hay nadie en quien respaldarse, tienes que atender a las visitas y presentarle a la criatura y hacer la compra y bañar al bebe y bañarte tu y vértelas con la lactancia y con las sombras y los miedos, las preguntas y las angustias y con todo lo nuevo en el más absoluto abandono, porque la sociedad (humanidad), insisto se ha construido de espaldas a la maternidad (humanidad), así que quien viene no viene a traerte la tribu sino a obligarte a ponerte a andar al ritmo del mundo, no vaya a ser que se estropee la cadena de consumo…

Cuando hacia teatro entendí que solo los “oprimidos” pueden cambiar la escena, el “opresor” intentará por todos sus medios mantenerla intacta, ya que en ello radica la garantía de su subsistencia; solo aquel que sufre opresión tiene en su poder la clave de la transformación. Así qué está en nuestras manos, mujeres (human*s) maltratadas, cambiar el mundo donde criamos (vivimos), y tejer la tribu. Y que se sepa alto y claro, más allá de ciertas decisiones sobre la crianza ninguna madre, ningún padre deben criar en soledad, la tribu los sostiene!

martes, 28 de junio de 2011

¿Por qué?...


¿Por qué?, ¿por qué l*s niñ*s tienen que acostumbrarse a que la vida es dura, adaptarse a sentirse pocos amad*s, poco escuchad*s o contenid*s? ¿Por qué?, ¿por qué hay que enseñarlos a no pedir, a no necesitar, a que no importa si gritan , lloran, patalean o incluso vomitan sus llamados no serán escuchados y ellos tenido por caprichos*s, malcríad*s y egoistas?, ¿por qué criarl*s desde la carencia, desde el no hay, no tengo, no puedo?, ¿por qué negarles nuestro cuerpo, nuestro calor y compañía en nombre de una incierta independencia futura? Cuándo además es lo único cierto que podemos brindarles (nuestra presencia, no la independencia)

¿Por qué someterl*s al miedo del desamor, el desamparo y la indiferencia?, ¿por qué hemos de creer que un niñ* criad* en la violencia y el maltrato (si, lo siento dejar llorar a un niñ* sin consuelo, apartarlo “porque si” del cuerpo materno, negarle mimos, abrazos, caricias, calor, teta, alegría, porque si, “porque yo lo digo y yo mando” ES violencia) será un ser human* pacífic* y amoros*, sabrá de la solidaridad, la generosidad y la empatía?, ¿por qué seguir perpetuando un mundo dónde no hay para tod*s, ni tod*s cabemos?, ¿por qué hacer con nuestr*s hij*s aquello que no haríamos con ningún ser amado, ni siquiera con un conocido lejano?

¿Por qué criarl*s desde la obligación y la obediencia, cortando así su vínculo con su capacidad de autorregularse y cualquier posibilidad de vínculo nutricio y empático?, ¿por qué poner horarios a sus necesidades y validarlas según la hora o el momento en que se presentan?, ¿por qué decidir como adult*s cuando tienen que mamar, comer, dormir, amar, aprender, compartir con amigos? En definitiva ¿por qué entrenarl*s y domesticarl*s para que otrs*s digan cuando deben ser felices, cuando deben vivir y cuando deben morir?

¿Por qué seguir creyendo y perpetuando que el amor duele (“hay amores que matan”) y que bien te quiere quien te hace doler?, ¿por qué seguir a merced de la ridícula idea que lo mejor que podemos darle a nuestros hij*s es aquello que no tenemos (juguetes caros, artículos de última generación, colegios privados, taller miles) y que nos obliga a separarnos de ell*s y romper el vínculo m/paterno, en vez de apostarle a aquello que si somos y si tenemos, y hacernos grandes en el arte de brindarnos a ell*s de darles cuerpo, amor, presencia, fusión, mimos, abrazos, juegos y risa compartida?

¿Por qué tanta soberbia e indolencia?, ¿por qué hacerl*s mendig*s de nuestros amor?, ¿por qué acostumbrarlos a recibir migajas, a conformarse con ellas y además agradecérnoslas?, ¿por qué tratarl*s como intrus*s y hacerl*s sentirse un estorbo en nuestra maravillosa e importante vida adulta, tan llena de noes y reglas de distancia emocional y física?, ¿por qué elegir la prepotencia y asegurarnos y asegurarles con ello una vida dura, difícil y carente? cuándo además lo fácil nos engrandece, nos libera y nos re-establece; ¿por qué elegir dejar llorar, cuándo con ello nos desgarramos a la par hij*s y m/padres, cuándo lo fácil es acudir y amar, es complacer y estar?, ¿por qué elegir la carencia y el miedo, cuándo somos para l*s bebés la respuesta ( hecha de presencia, fusión, teta, calor, contacto) a toda angustia y dolor?

¿Por qué? si venimos de los deseos satisfechos, las necesidades cubiertas. ¿Por qué? Si nuestro organismo, nuestro cuerpo reconoce con su ancestral sabiduría, esa que nos hizo vida y nos ha traído hasta aquí a pesar de nosotr*s mism*s, que es la vida nueva quien tiene prioridad y no solo lo sabe actúa en consecuencia, sin reglas, ni condiciones, sin esperar nada a cambio, con la certeza infinita que es quien da vida quien se pone al servicio de ella y no al revés. ¿Por qué seguir pretendiendo que el orden universal, lo natural y recomendable es vivir en la carencia, criar en la violencia y el autoritarismo?, ¿por qué? Si nuestro habitat original, el que nos dio vida y nos hizo ser, es todo generosidad y amor entrañable, es todo deseo cumplido, bienestar infinito. ¿Por qué elegir el miedo, la violencia y la carencia cuándo hemos sido gestad*s en el amor, la satisfacción, la complacencia y la dicha? ¿Por qué? O tal vez la verdadera pregunta, la que urge hacerse sea ¿PARA QUÉ?

jueves, 23 de junio de 2011

Tamara vuela dos veces

De Eduardo Galeano

Tamara Arze, que despareció al año y medio de edad, no fue a parar a manos militares. Está en un pueblo suburbano, en casa de la buena gente que la recogió cuando quedó tirada por ahí. A pedido de la madre, las Abuelas de Plaza de Mayo emprendieron la búsqueda. Contaban con pocas pistas. Al cabo ... de un largo y complicado rastreo, la han encontrado. Cada mañana, Tamara vende querosén en un carro tirado por un caballo, pero no se queja de su suerte; y al principio no quiere ni oír hablar de su madre verdadera. Muy de a poco las abuelas le van explicando que ella es hija de Rosa, una obrera boliviana que jamás la abandonó. Que una noche su madre fue capturada a la salida de la fábrica, en Buenos Aires...
Rosa fue torturada, bajo control de un médico que mandaba parar, y violada, y fusilada con balas de fogueo. Pasó ocho años presa, sin proceso ni explicaciones, hasta que el año pasado la expulsaron de la Argentina. Ahora, en el aeropuerto de Lima, espera. Por encima de los Andes, su hija Tamara viene volando hacia ella.
Tamara viaja acompañada por dos abuelas que la encontraron. Devora todo lo que le sirven en el avión, sin dejar una miga de pan ni un grano de azúcar.
En Lima, Rosa y Tamara se descubren. Se miran al espejo, juntas, y son idénticas: los mismos ojos, la misma boca, los mismos lunares en los mismos lugares.
Cuando llega la noche, Rosa baña a su hija. Al acostarla, le siente un olor lechoso, dulzón; y vuelve a bañarla. Y otra vez. Y por más jabón que le mete, no hay manera de quitarle ese olor. Es un olor raro... Y de pronto, Rosa recuerda. Éste es el olor de los bebitos cuando acaban de mamar: Tamara tiene diez años y esta noche huele a recién nacida.

miércoles, 22 de junio de 2011

Alma y Habiba juntas!


Recibí la noticia y antes de darme cuenta las lágrimas ya rodaban por mi cara, unas lágrimas cálidas, profundas, llenas de amor, de agradecimiento y esperanza... lágrimas que a su paso sanan la herida y el dolor provocado aunque no la conciencia de su existencia y menos aún la conciencia de la existencia de madres e hij*s que aún están separados sin razón.

A través de la Fundación Raíces llegó la noticia del reencuentro: "JUNTAS, ABRAZADAS Y LIBRES.La pequeña Alma se recupera apoyando su cabecita en el pecho de su madre sin separarse ni un instante, como si todo hubiera sido un mal sueño.Habiba brilla como aún no la habíamos visto. Os aseguramos que todo lo hecho sin duda ha merecido la pena. Alma, Habiba y nosotros/as os estaremos eternamente agradecidos/as por vuestro apoyo."

Mi casa, así como las casas de tod*s quienes nos hemos implicado en esta historia, se transformó en una fiesta, la fiesta del reencuentro, del amor, la oxitocina, la alegría de sabernos vivas y juntas, poderosas y capaces de hacer de este mundo otro mundo posible. La celebración del cese de la pesadilla que nos ha hermanado en el dolor, pero que por encima de todo nos hermana en la alegría, la fiesta, la risa y el amor! Hemos sido un* con Habiba y hemos sido un solo regazo para Alma.

He abrazado a Kyara, la he acunado, la he llenado de besos y canciones y a través de ella no le hecho para Alma y lo he hecho para tod*s l*s niñ*s del mundo. Nos hemos fundido en nuestro universo paralelo repleto de leche, mimos, palabras en nuestro lenguaje, sonrisas, risas, caricias, fusión y oxitocina. Y ella le ha dicho a Guido: "mamá está feliz de felicidad". Sabia como siempre ha puesto palabras a lo que yo solo alcanzo a vislumbrar.

A penas unos minutos después de recibir la noticia, me llamó Leila de Maternar en Red y entre llanto, risas, alegría, agradecimientos mutuos y extensivos a toda la humanidad, me dijo una frase que me llenó y me hizo despertar a la conciencia de lo que hemos hecho "nos hemos convertido en madres para tod*s l*s niñ*s" nada más revolucionario, nada más imparable, desobediente, ni poderoso...ninguno de mis hij*s, ninguna de mis hermanas quedarán solos a merced del miedo y el desamparo, la tribu l*s contiene y l*s respalda y hay lugar para tod*s!

Gracias! gracias a tod*s quienes lo hemos hecho posible, somos much*s, muchisim*s quienes nos hemos unido en esta poderosa red que ha hecho posible el reencuentro y el anhelado amor. Y me atrevo a asegurar que hermand*s alrededor de Habiba y Alma seguiremos hermad*s en torno a tod*s l*s niñ*s y madres que aún sufren del desamparo y la violencia porque sin duda "nos hemos convertido en madres para tod*s l*s niñ*s"

Qué la noticia de la vuelta al mundo! qué la alegría llegue a cada hogar, a cada regazo, a cada criatura! esta es una fiesta de tod*s! una fiesta de la humanidad entera!

lunes, 20 de junio de 2011

Una nueva maternidad

Lo intento pero no me sale, por más que lo pienso y le doy vueltas y miro algunos borradores, algunas ideas dibujadas, no puedo escribir sobre algo que no sean Alma y Habiba, tengo un nudo dentro, un nudo que no se deshace, ni me permite poner m i corazón en otra cosa, desde hace días que tengo escritos aparcados, pero las palabras se traban, se desdibujan, se quedan arrinconadas...

Será tal vez esta nueva maternidad que a tod*s nos hermana, que aparece como una ola enorme, un tejido que desconoce de fronteras, nacionalidades, creencias y status políticos y económicos? Será tal vez esta nueva maternidad que no nos deja impávidas, que nos impide jugar a que aqui no ha pasado a nada, como si se tratara de tener hij*s en vez de dar vida y hacerse cargo?

Tengo que confesar que, cuando algunas veces escucho que alguien comenta que se siente afortunado porque su vida después de la p/maternidad no se vio modificada, siento tristeza. Cuando escucho todas esas promesas en variopintos empaques (productos, libros, consejos) a cada cual más atroz, empezando por Estivill y terminando en los internados o las niñeras que te crian l*s niñ*s, que te aseguran que tu vida no se verá modificada y sobre todo que seguirás manteniendo el control y la supuesta independencia made in anuncios publicitarios, siento mucha tristeza por aquellos que lo desean y más aún por aquellos que lo consiguen... que triste que tiene que ser dar vida y que la vida no te atraviese, que tan desconectad*s, fri*s y desamparad*s tenemos que estar para que la vida nos pase por un costado...

Sin embargo cada vez asisto a más señales que indican que generación tras generación la vida se ha seguido abriendo paso, nos ha ido dejando huella y abriendo su torrente caótico y creativo, despertando lo que la razón y el miedo han ido durmiendo. Cada vez encuentro más mujeres que encaran su maternidad desde las entrañas, que se niegan a seguir siendo sumisas y criando hij*s sumis*s, que no están dispuestas a que nadie les diga cómo debe entenderse la liberación femenina, ni la independencia, la realización y la felicidad, y mucho menos que nadie les diga que se espera de ellas y sus hij*s; mujeres que con la maternidad han despertado su instinto, su necesidad de placer y bienestar y que no están dispuesta a hacer como "que aquí nada pasó", ni a volver a cederle terreno al abandono, el desamparo y el desamor. Mujeres que quieren amar sin condiciones, ni horarios... mujeres que en definitiva no están dispuestas a "doblegar" a sus hij*s y sus necesidades para encajar en una sociedad y cumplir con "el deber ser". Mujeres que además cada día se comprometen más a construir un mundo a la medida de sus hij*s, que llevan al terreno de lo público aquellos que viven en lo cotidiano, que miran a l*s niñ*s como miran a sus hij*s y que por ende asumen que el bienestar de cualquier niñ* es también el bienestar de su criatura.

Y por supuesto como estamos interconectados, tejiendo realidad entre tod*s también empiezo a ver hombres, en quienes la paternidad no ha sido solo un requisito para cumplir con el modelo de macho potente y proveedor, hombres que recuperan y construyen el lugar de un ser humano emocional y nutricio que sabe dar, acunar y satisfacer. Padres comprometidos con la crianza de l*s niñ*s, no desde el terrible ejercicio de la autoridad o del ausente padre proveedor, si no desde el compromiso de cuidar, proteger y satisfacer, un ser humano capaz de conmoverse y entrar en sintonía con los deseos y tiempos de la criatura y la diada madre-hij*.

Y además regresando al tema que desde hace semanas me atenaza el corazón, la historia de Habiba y Alma; en medio del dolor, la indignación, la rabia es posible ver el tejido que en torno a ellas se ha construido, es esperanzador tomar conciencia de la solidaridad y empatía que se está generando, la certeza de que no están, ni estamos sol*s, que cada un* es capaz de luchar por Alma como lo ha hecho por su hij*, y que cada un* es capaz de estar ahí por Habiba como lo hemos hecho por nuestr*s herman*s! Es realmente poderoso ser partícipe y vivenciar que empezamos a generar nuevas redes donde el dolor de una madre y su criatura trasciende toda frontera y nacionalidad y lo hacemos nuestr* porque es, porque existe, no importa dónde, ni importa a quien, no nos deja impávid*s su existencia. Y va a más allá porque no solo importa que cese el dolor, más aún importa que retorne la alegría, el calor y el amor; son dos formas de concebir el mundo, el miedo al dolor o la búsqueda de placer, ya bastante nos he movido desde el miedo y la carencia y los resultados son palapables en el dolor y míseria de cada un* de nosotr*s…Es conmovedor ver como empezamos a generar tribus virtuales y físicas y como éstas nuevamente se nuclean alrededor del bienestar de las criaturas, en torno al fortalecimiento de la diada madre-hij*, con la vida en el centro, haciéndonos cargo que la vida nueva tiene prioridad, como es lógico, como es natural.

He visto y vivido como ante esta nueva maternidad se caen todos los supuestos y paradigmas que nos mantienen en estado de sumisión y dolor, como aquellas falsas divisiones del mundo industrializado (fronteras, nacionalidades, mundo adulto y mundo de l*s niñ*s, edades, etc) se van desmoronando y mostrando su inconsistencia en lo privado y también en lo público. Es asombroso comprobar que esta manera de entender la vida se toma las calles, los espacios públicos y va más allá de las cuatro paredes de nuestra casa. Y así como hicimos de la violencia y el maltrato un asunto privado que sucede de puertas para dentro y donde nadie tiene cabida, así mismo ahora empezamos a hacer del cuidado, el amparo, la atención de los deseos y las necesidades, el respeto y el amor entrañable, un asunto que nos atañe a tod*s como comunidad, que nos convoca y nos pone en movimiento.

¿Será tal vez que cuando podemos mirar a nuestr*s criaturas desde el profundo amor y respeto, cuando los vemos y los asumimos como seres completos, cuando los validamos y hacemos legítimas sus peticiones y necesidades, el mundo entero adquiere otro color y ya no podemos volver a mirar con ojos de sospecha, competencia o indiferencia a otr*s niñ*s y por extensión al resto de l*s human*s?

¿Será tal vez que contra todo pronóstico, contra toda manipulación y signo de violencia empezamos a hacer lo que nos pide el cuerpo, lo que las entrañas nos gritan y hacemos aquello que nuestro organismo ya sabe de antemano, que la vida nueva tiene prioridad?

Cuando un* cambia el mundo entero empieza a cambiar y cuando el cambio se pone en movimiento ya no se puede parar. A quienes construyen esta nueva realidad día a día, a l*s escépticos y descreídos, a l*s detractores y miedosos, a l*s que aún no se han enterado, a l*s indiferentes y dudosos… bienvenidos a la nueva maternidad!

lunes, 13 de junio de 2011

El crimen de Alma

Imagen cortesía de Amor Maternal


Alma está siendo castigada como si de una criminal se tratara, sus derechos (todos) han sido vulnerados e incluso pisoteados como si fuera responsable de un crimen atroz ( ni aún en esos casos lo justifico...).

Ha sido brutalmente separada de su madre y con este hecho ha perdido su libertad. La libertad que da el amor, el placer, los deseos satisfechos, el vínculo piel con piel. Alma ha sido separada de la incondicionalidad y el calor de su madre para pasar a la frialdad de ser una entre muchos (41 para ser exactos), ha pasado de la voz que habla para ella, los ojos que miran para ella, los brazos que se tienden para ella para disolverse entre los muchos vacíos y carencias, entre los llantos y pedidos, ha pasado de ser única para ser una más, una invisible más.

Desde el 30 de mayo Alma está presa, presa del dolor atenazante de sentirse abandonada (no hay racionalidad que entienda lo que realmente pasa... "que te arrebataron de mamá sin su consentimiento, y mamá te ama y te busca y te llora y te lucha" solo hay una realidad tangible mamá no está y su ausencia desgarra y quema por dentro). Hoy, Alma está presa del hambre devoradora y angustiosa, sin saber si alguna vez será saciada de nuevo (como hasta hace 15 días) Alma hoy esta presa del vacío de cuerpo materno y amor concreto y tangible

El crimen de Alma es que a pesar de los pesares (que fueron varios) y de las circunstancias adversas contaba con vínculo entrañable, con cuerpo arrullador dispuesto y disponible y que ese hecho la convierte (como tod@ niñ@ amad@, acunad@, amparad@, respetad@) en un amenaza contra un sistema basado en la carencia y el miedo, un desafío hecho vida. El crimen de Alma ha sido tener una madre que la ama entrañablemente, cuando no debía, cuando de ella se esperaba que perpetuara la cadena de violencia y abandono...

El crimen de Alma es el crimen de la infancia que se manifiesta con la fuerza de la vida cáotica (si, como la lactancia respetada), desobediente y creativa y que por ello es condenada al maltrato y el desamparo para preservar una sociedad patriarcal que aunque a veces no lo parezca (sobre todo con historias como esta) está en vias de extinción.

Esta sociedad morirse se va a morir, pero lo hará antes sino seguimos siendo cómplices silenciosos, cómplices que repiten y perpetúan. Y no hay nada más revolucionario que el amor de entrañas, el que no conoce de "es por tu bien", "me duele más que a ti" y mañana me lo agardecerás" el que entiende que la vida nueva tiene prioridad y que es a su alrededor donde debemos nuclearnos.

Por Alma y por Habiba hay mucho por hacer: cartas por enviar, peticiones por firmar, concentraciones a las que asistir, grupos en los que apoyar, proyectos en los que participar, ideas por crear, puentes por tejer.

Y por lo cotidiano, por la vida y entorno de cada un@ hay más por hacer, siempre encontraremos ojos de niñ@s buscando el amor y el respeto en una mirada, un gesto, una palabra, que no dure un instante, ni un cambio de humor, sino que sea presente y permanente y siempre podremos ser adult@s más empáticos, amorosos, respetuosos, compremetidos con la infancia de lo que fueron con nosotr@s...

viernes, 10 de junio de 2011

Apoyo a Habiba en Buenos Aires!

Todas somos Habiba

Imagen cortesía de Amor Maternal

Durante una semana he asistido con horror, indignación, desgarramiento y rabia a la historia de Habiba y su hija.

He asistido además a las palabras a medias, declaraciones confusas y a cuenta gotas que se supone justifican este sin sentido. No creo en las instituciones per se, ni me dan confianza por el solo de hecho de tener una misión, una visión , una filosofía... básicamente porque las instituciones las formamos personas, así que prefiero sin duda alguna depositar mi confianza en lo tangible y concreto (las personas) y no en lo abstracto (la institución) que además no hay que olvidar que "el papel todo lo aguanta". El apoyo a Habiba lo forman personas (así con nombre y apellido, con rostro) respaldadas por una institución... sus detractores en cambio, de momento parecen anónimos escudados o escondidos tras una institución y sus supuestos ideales y reglamentos... lo primero implica para mi historia, calidez, vínculo... lo segundo... bah! para que pierdo mi tiempo explicándolo

Durante esta semana, con cada día que ha pasado, con cada hora me he ido rompiendo por dentro, como si me fuera sumergiendo en un pantano... no he sido yo quien ha dado la voz de alarma, ha sido Kyara quien estos dos últimos días ha exigido mi presencia, me ha manifestado su necesidad de mi... ella ha sido quien me ha visto, allí donde yo no podía hacerlo y ha exigido lo que necesita y le es propio y yo he podido responder, con todo lo mejor y lo peor que puedo hacerlo ahora pero he podido acudir a su llamado y acunarla en mi pecho y juntas atravesamos el dolor que esto remueve en mi y que repercute en ella...y mi dolor es tan ínfimo, tan breve al lado del que en estos momentos apresa a Habiba y la necesidad de Kyara es tan leve frente a la devorada y atenazante hambre que en estos momentos debe padecer la bebé que yo me pregunto ¿qué es de Habiba con su dolor y angustia sin su vínculo entrañable para poder sacarla del pantano y sobre todo, lo más importante que es de su bebé sin su madre, su amparo, su habitat para responder a su llamado?

No aguanto más el silencio, ni la impotencia, no puedo más con este grito sordo que me sale de las entrañas. El dolor de una criatura y su madre trasciende toda nacionalidad y frontera, su dolor y rabia son míos porque somos hermanas, porque yo soy Habiba y porque cuando los derechos de un niñ@ son vulnerados los derechos de la humanidad entera son puestos en juego y solo hasta que entendamos eso y nos movilicemos desde el cuidado y bienestar de la nueva vida, vamos a poder funcionar como una sociedad amorosa, pacífica, empática y solidaria rompiendo la cadena de violencia y desamparo, el círculo víctima-victimario.

Junto con un grupo de madres, mis hermanas, mi tribu y por supuesto la tribu de Habiba y su hija proponemos realizar una manifestación el viernes 24 de junio a las 11hs frente a la Embajada de España en Buenos Aires y entregar una carta donde exigimos que sean reunidas. Invitamos a tod@s los que así lo sienten a unirse a nosotr@s

La carta la hemos redactado uniendo las voces que han circulado en el grupo de apoyo a Habiba y su hija, en facebook; hemos hecho uso de extractos de cartas y comunicados. Proponemos que aquell@s que así lo sientan impriman la carta que abajo exponemos y durante el fin de semana recojan firmas entre sus familiares, amigos, conocidos. Firmas que pueden ser recogidas en una hoja con el siguiente título: Carta de apoyo a Habiba y su hija. Nombre, número de documento y firma

Busquemos todos los canales de comunicación posible, hagamos uso de toda nuestra creatividad para difundir esta noticia, conseguir firmas y hacerlas llegar el miércoles 15 a quienes estaremos en la puerta del Consulado General de España en Buenos Aires.

En simultáneo se realizarán otras manifestaciones frente a los Consulados y Embajadas en distintas partes del mundo

El grupo en facebook del evento para Buenos Aires es "Concentración pacífica de apoyo a Habiba y su bebén en Buenos Aires"

Y el evento mundial "Día Internacional de apoyo a Habiba"

Sr.
Rafael Estrella
Enbajador España en Argentina:

Nos dirigimos a ud. con motivo de manifestar nuestro repudio a la grave situación que están viviendo una joven marroquí (a quien llamaremos Habiba para proteger su identidad) y su pequeña hija de 15 meses quienes hasta el 30 de mayo del corriente se encontraban viniendo en un centro de acogida perteneciente al Instituto Madrileño del Menor y la Familia, cuya actual gerente es Dña Paloma Martín Martín.

Ese día sin mediar explicación alguna separaron a ambas llevando a la niña a un centro de acogida de niños (donde hay 2 personas para atender a 42 niños de 0 a 6 años) y echando a la madre por ser un centro para madres "con niños".

Esto no es sólo un atropello a la salud física y mental tanto para la madre como para el bebé, sino a los más básicos y fundamentales derechos humanos y a los derechos del niño.

Las razones que alega el IMMF, para justificar semejante decisión son: la falta de recursos económicos, la falta de apoyos familiares, como así también no cumplir con los objetivos de un programa de psicoterapia y habilidades maternales que fundamentalmente consistía, en suspender la lactancia materna por considerarla caótica y perjudicial para los niños y niñas.

En cuanto a las argumentaciones referidas a la situación socioeconómica de la mujer nos parecen de una inconsistencia absurda teniendo en cuenta que son expuestas por una casa de acogida donde las mujeres buscan refugio y amparo y ante esto nos preguntamos: ¿qué se espera de una madre que recurre a un centro de acogida?, ¿qué su situación económica sea inmejorable?, ¿qué sino ha tenido a quien recurrir antes de hacerlo al centro de golpe tenga una red social y familiar dispuesta ayudarle? y con respecto al programa de psicoterapia y habilidades maternales no tenemos más que recordar las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría, la OMS y UNICEF entre muchos otros organismos: mantener la lactancia exclusiva y a demanda hasta por lo menos los 6 meses de edad y que deberá prologarse hasta que madre e hijo así lo decidan (ojalá hasta por lo menos los 2 años de edad).

Actualmente, la madre se encuentra acogida por la Fundación Raíces y atendida por la Psiquiatra Dra Ibone Olza quien actualmente se desempaña como psiquiatra infantil y perinatal en el Hospital de Puerta de Hierro Majadahonda, profesional fuera de toda duda en cuanto a su conocimiento amplio en la materia, quien ha declarado que esta madre carece de psicopatía o abuso de drogas, y que es perfectamente capaz de atender a su hija. La menor está institucionalizada en un centro de acogida de la Comunidad de Madrid con otros 41 niños cuidados por dos adultos donde queda claro y a la vista que NUNCA se puede ni sospechar que este recibiendo mejor atención que con su madre

La madre ha presentado una medida cautelar en los Juzgados de Familia de Madrid, habiendo recaído la misma en el nº 85, instando la urgente reunificación familiar

Por todo lo anteriormente expuesto, consideramos absolutamente injustificada la medida que se ha tomado, repetimos es una grave violación a los derechos de la bebé y su madre, y exigimos que:

1º Se devuelva la custodia de forma inmediata a Habiba, por el bien de madre e hija
2º Las normas y políticas de sus centros de acogida sean investigadas y re-evaluadas para no caer nuevamente en fallos de tal magnitud.
3º Que Habiba y su hija sean indemnizadas por daños y perjuicios irreparables

A la espera de una resolución favorable para Habiba y su hija saludan a Ud. Atte.

El progreso, nuestra principal meta

Recientes estudios demuestran que la infancia es un incordio y una tediosa tarea para los padres y adultos a cargo, que además no siempre trae consigo los frutos esperados. Se ha detectado incluso que la p/maternidad puede ser contraproducente para nuestro importante sistema patriarcal y capitalista.

Debido a esta evidencia y al interés de salvaguardar nuestra bienamada sociedad y nuestros derechos de liberación femenina y conciliación laboral y para que los adultos puedan dedicarse a lo que realmente importa (consumir y producir) sin obstáculos, ni fugas de energía, se han creado el primer centro PRIMERA INFANCIA, un organismo dedicado a la cría de seres humanos que serán acondicionados, diseñados y educados para cumplir los más altos estándares de calidad y desempeñarse con total aptitud en el mundo que los espera.

Por supuesto este centro se ocupará también de las tediosas labores de gestación y parto que tanta discordia traen últimamente entre los progenitores, más específicamente la madre y los ambientes laborales y económicos y la madre y los altos círculos médicos y científicos.

Cabe resaltar, que los hijos serán entregados a sus padres a una edad conveniente para que ya no causen problemas, ni sean un estorbo, es decir a los 18 años, listos para independizarse y visitar a sus progenitores los domingos a la hora de la comida. Momento hasta al cual solo tendrán la obligación de mantener un regimen de vistas de una hora a la semana, para mantener vivos los vínculos y fortalecer la familia como piedra angular de la sociedad.

Te suena absurdo esto… pues te invito a leer esta noticia que bien podría titularse: De la estúpidez humana, su infinita soberbia y su completa inconciencia…

Argentina presenta una vaca clonada para producir leche similar a la humana
Por alm/ea/acb | EFE – jue, 9 jun 2011

Buenos Aires, 9 jun (EFE).- La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, presentó hoy a la ternera "Isa", fruto de una clonación de genes bovinos con humanos llevada a cabo por científicos locales con el fin de obtener una vaca que produzca leche maternizada.

Isa, nacida en abril pasado en un campo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta), producirá cuando sea adulta, "una leche similar a la humana", explicó.

La clonación de la "primera vaca en el mundo capaz de producir leche maternizada" fue llevada a cabo por científicos del INTA y de la Universidad de San Martín (USAM), indicó la mandataria.

La ternera es el resultado de una clonación "con dos genes humanos que codifican proteínas presentes en la leche humana y de gran importancia para la nutrición de los lactantes", señaló el Inta en un comunicado.

"Esas proteínas son la lactoferrina y la lisozima humanas, que tienen funciones antibacterianas", ayudan a los niños a nutrirse de hierro y además proveen de agentes de inmunidad contra enfermedades, apuntó.

"Isa" producirá leche "que se asemejará a la humana, ya que la leche de vaca casi no contiene lisozima y la actividad de la lactoferrina es específica de cada especie", agregó el INTA.

"Yo fui criada a leche de vaca pura, no maternizada, porque mi mamá (...) Me va a matar mi mamá cuando me escuche decir esto, pero mi hermana y yo fuimos criadas a base leche de vaca pura y acá estamos", comentó Fernández en una videoconferencia con un campo del Inta en la ciudad bonaerense de Balcarce, donde se cría a la ternera.

"Es un orgullo para todos los argentinos tener la primera vaca clonada que dará leche maternizada: esto demuestra las cosas que somos capaces de hacer los argentinos", destacó la mandataria.

Señaló que "Isa" es "el nombre simpático" que los científicos pusieron a la ternera mediante un acrónimo de las siglas del INTA y la USAM.

Argentina entró al selecto club de la clonación destinada a crear vacas transgénicas con fines medicinales en agosto de 2002, cuando nació "Pampa", fruto de una clonación llevada a cabo por expertos del laboratorio local Bio Sidus con el fin de obtener leche bovina con la proteína de crecimiento humano "hGH".

Las descendientes de "Pampa", la primera ternera clonada en América Latina, producen leche de la que se extrae esa proteína para producir a menor coste las medicinas para niños con deficiencias de crecimiento.

En los últimos años, científicos argentinos han clonado caballos y toros con el fin de obtener ejemplares de mejor rendimiento. EFE

lunes, 6 de junio de 2011

Como te explico hija...

Todas somos Habiba

Imagen cortesía de Amor Maternal

Como te explico hija por quien son mis lágrimas estos días, por quien me duele tanto y tan hondo. Como te explico que hoy mi corazón, mis entrañas además de acompañarte y acunarte se vuelcan sobre otra criatura que a esta hora yace sola, sin regazo donde ampararse, sin pecho donde guarecerse y no porque su madre así lo haya decido, o porque no esté disponible, sino porque otr@s (los terribles otr@s, que son solo representante de esta sociedad patriarcal e inhóspita) así lo han decidido. Como te explico que a través de su historia se abre la herida, la mía, la personal, la de mi vida de nena sin teta desde los 21 días de nacida y sobre todo la historia común, la que anida en mis células y que me une a nuestra especie; la historia del abandono y la vida sin cuerpo materno, la existencia precaria que desde hace unos siglos como humanos compartimos con una madre frígida y mutilada. Hoy se de lo concreto de esta criatura y su madre, hoy se de ese vacío físico, de esa ausencia que provoca heridas irreparables, pero hay tantos, tantos miles de casos sin voz, casos silenciados a fuerza de creer que es lo normal, lo lógico y deseable, casos que han perdido incluso el derecho de ser llamados por su nombre y que son ahora solo estadísticas sin humanidad detrás

Como te explico hija hacia quien se dirige mi indignación y al mismo tiempo mi profunda tristeza, tristeza por l@s niñ@s que imagino que fueron aquell@s que hoy han separado a una criatura de la fuente de todo amor y placer, tristeza por pensar quienes fueron para que hoy hagan lo que hacen e indignación con l@s adult@s que hoy son y que no han hecho más que repetir la historia, alimentar el círculo de violencia y abandono.

Como te explico que aquell@s que en este caso han tenido en sus manos la posibilidad de nutrir un mundo distinto, de darle a Habiba y a su hija otra vida posible, sustentada en el amor y el vínculo que entre las dos han construido, han preferido (guiad@s seguramente desde sus vacíos, miedos y carencias) perpetuar la miseria, el dolor y la violencia. Como te explico hija que Habiba y su hija fueron tras un sueño y se encontraron con una pesadilla que dejará en ellas heridas permanentes. Como te explico que aquell@s cuya función es proteger de la violencia, la siguen imponiendo y agrandando.

Hoy me duele el pecho como cuando eras bebe y nos separábamos y mi cuerpo quedaba vacío de ti y yo sabía que tenías hambre o necesitabas de mi porque mis tetas repletas de leche así me lo manifestaban y hoy aunque tu yaces en mi regazo me duelen por el hambre devoradora (física y sobre todo emocional) que se, hoy vive una criatura sin amparo materno, una criatura arrebatada desde la prepotencia y el abuso de poder.

Hemos construido un mundo hija… un mundo capaz de despojar del amor y el amparo, capaz de separar brutalmente a una criatura del lugar donde reside su placer, su bienestar y garantía de amor... y no pretendo que cambies el mundo, ni te pongas a cuestas la carga de arreglar el desastre que hemos hecho, pero de corazón espero que cuando el destino de Habiba y su hija estén en tus manos (y lo estarán preciosa, te sorprenderá la cantidad de veces que el destino de otr@s están en nuestras manos, no en vano aunque reneguemos de ello, aunque no lo deseemos e intentemos ocultarlo somos un enorme tejido, estamos intercomunicad@s y es responsabilidad de tod@s la realidad que vivimos) espero que cuando te llegue el momento, sepas obrar guiada desde el amor y con el bienestar de la criatura y de su madre como fin último y de esa manera habrás hecho posible otro mundo.

sábado, 4 de junio de 2011

Madre e hija separadas por continuar con la lactancia

La verdad me genera una tristeza enorme, además de indignación y rabia sentarme frente a la computadora para escribir sobre esto. Están asestando tal herida en una bebé y su madre y a través de ellas en toda nuestra especie, que duele, duele profundamente saber que esto pasa y que como siempre es un caso que sale a la luz pero que habla de los miles, millones de casos silenciados, de los miles de millones de niñ@s que se han quedado sin voz ni amparo, de las madres cuyas entrañas han sido mutiladas por el bien de la sociedad patriarcal y de toda una especie, la nuestra que con cada uno de estos casos sufre una herida de muerte.

Hoy a través de la psiquiatra infantil Ibone Olza me he enterado que hace 4 días y medio el Instituto Madrileño del Menor y la Familia (IMMF) le ha quitado (un caso de secuestro a mi modo de ver) a su madre a una bebé de 15 meses por considerar la lactancia a demanda como "caótica" y "perjudicial para los niños y niñas". Una madre que fue tras la promesa de ayuda y su hija le fue arrancada... que parte de la palabra ayuda no está clara, que parte de velar por los derechos de las madres y sus criaturas no estamos entendiendo, parece la historia de una oscura institución cuyo fin real es diseñar esclavos, seres obedientes y manejables sin entrañas ni conocimiento tangible y corporal de bienestar, amor y placer.

Son 4 días y medio de dolor y angustia, 4 días y medio que están marcando una vida humana, que la están, por prepotencia y abuso de poder, arrancando de su lugar de amparo y amor. Cuando los derechos de un niñ@ son vulnerados los derechos de la humanidad entera son puestos en juego y solo hasta que entendamos eso y nos movilicemos desde el cuidado y bienestar de la nueva vida, vamos a poder funcionar como una sociedad amorosa, pacífica, empática y solidaria rompiendo la cadena de violencia y desamparo, el círculo víctima-victimario.

Por supuesto, una institución que lleva a cabo tal atropello en nombre del terrible "es por tu bien" hace uso de prácticas violentas y abusivas en la crianza, no tiene sino que leer en estos enlaces para verlo http://www.crianzanatural.com/forum/forum_posts.asp?TID=153345 y http://www.marisolayala.com/?p=6352

Por favor, si así lo sienten reenvíen esta carta o la que así deseen a los estamentos que se citan al final y a los medios, profesionales, instituciones que creean deban estar al tanto y puedan ayudar

Este es el grupo en Facebook que se ha organizado alrededor del caso Que el IMMF permita que Habiba amamante a su niña YA

¡QUE LE DEVUELVAN A HABIBA SU HIJA!


«Habiba es una joven madre de una niña de quince meses, a la que sigue amamantando. De origen marroquí y con unas circunstancias socioeconómicas adversas, hace cuatro meses aceptó vivir en una residencia para madres jóvenes de la Comunidad de Madrid, junto con su hija, con la esperanza de que así sería todo más sencillo.

Hace cuatro días y medio el Instituto Madrileño del Menor y la Familia (IMMF) decidió separar a la niña de la madre por no cumplir con los objetivos de una programa de psicoterapia y “habilidades maternales” que implica abandonar la lactancia materna a demanda y prolongada por considerarla “caótica” y “perjudicial para los niños y niñas”. Con estas consideraciones, todas carentes de base científica y legal, se obliga a las madres lactantes a tomar una medicación para que se le vaya retirando la leche.

Según la Asociación Española de Pediatría, la lactancia materna debe ser a demanda y puede prolongarse tanto como madre e hijo deseen. No se ha seguido procedimiento legal alguno para separar a esta madre de su hija, ni se ha permitido a la madre despedirse ni se le ha dicho a donde iría la niña, produciendo a ambas una grave indefensión. Habiba está con los pechos congestionados de leche, al borde de la mastitis, y con el corazón partido de dolor sin apenas dormir ni comer, angustiada por no poder estar junto a su hija. Esta madre ha sido valorada por una psicóloga y una psiquiatra y no presenta ningún indicio de enfermedad mental ni consumo de drogas ni nada que justificara ser víctima de semejante agresión.

A Habiba se le echó del centro a la calle en el mismo momento en el que se llevaron a su hija, diciéndole que ella ya no tenía plaza en ese lugar pues es un recurso para madres e hijos y ella ya no tiene hija. Una Fundación de ayuda humanitaria ha decidido amparar a esta madre dotándole de alojamiento y manutención, así como de apoyo jurídico.

Estamos profundamente consternados por el dolor de Habiba y nos duele imaginar en qué circunstancias estará la niña de 15 meses, separada de su madre, sometida a un destete abrupto, sin que probablemente nadie le haya explicado nada.

Consideramos el caso de Habiba y su hija como una gravísima violación de los Derechos Humanos y de los Derechos del Niño. El daño ya está hecho, pero si madre e hija se reúnen inmediatamente podrá ser reparado. Por todo ello os pedimos que escribáis urgentemente a la oficina del Defensor del Pueblo solicitando su rápida intervención y hagáis llegar vuestra protesta a la gerencia del Instituto Madrileño del Menor y la Familia, pidiéndole la inmediata entrega de la niña a su madre.»

Podéis dirigir vuestras cartas:

• A la oficina del Defensor del Pueblowww.defensordelpueblo.es
fax: 913081158

• Dª Paloma Martín Martín.
Gerente
Instituto Madrileño del Menor y la Familia.
Calle Gran Via 14
28013 MADRID
immf@madrid.org

• Fundación Raíces: fundacionraices@telefonica.net

No duden nunca de la capacidad que tenemos para cambiar la historia, ninguna ayuda, ningún apoyo es poco ni pequeño, entre tod@s construimos otro mundo posible.





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