lunes, 20 de enero de 2014

El amor no es obsceno!



El 15 de enero una vez más Las Casildas fueron denunciadas en Facebook por subir la foto que encabeza este post, a ojos de alguien o alguienes esta imagen es obscena y Facebook comparte esta idea ya que una vez más ha decido bloquear el perfil de Las Casildas, esta vez con una restricción de un mes. A partir de ese momento hemos sido muchas las mujeres denunciadas y bloqueadas por usar esta imagen en solidaridad con ellas y ante todo por creer que el amor no es obsceno.

Cabe destacar que la teta de la discordia, es mia, aunque en este momento más que de mi propiedad, es el regazo donde mi hija crece, es su nutrición, su amparo, la certeza del amor que le ayuda a crecer y desplegarse, es la prueba de que mamá está ahi para ella y con ella.

Sueño con legar un mundo a las generaciones de las que ahora somos responsables donde la vida sea una fiesta, donde los actos de amor sean celebrados y respaldados, donde el respeto, el reconocimiento y la responsabilidad sean nuestra brújula, donde nuestros cuerpos sean nuestros y no objetos de dominación y consumo, donde la lactancia sea respaldada como un acto de amor, vida, nutrición y placer y nuestra sexualidad sea plena y completa, donde como mujeres y hombres estemos enteros y no mutilados, donde como sociedad asumamos con amor y respeto la nutrición emocional, física y mental de lxs niñxs. Y creo que es posible si cada unx de nosotrxs asume el poder que tiene en sus actos cotidianos y en sus apuestas diarias. Los pequeños actos tienen  consecuencias insospechadas y duraderas y las rebeldías cotidianas a favor del amor, el respeto y la vida tienen raíces muy profundas y horizontes ilimitados

No basta solo con no estar de acuerdo con las injusticias es indispensable no ser cómplice y el silencio nos transforma en cómplices. Así que invito a todxs aquellxs que así lo sientan a que lean el comunicado de Las Casildas y actúen: 

NUEVA CRUZADA::
Nos denunciaron UNA VEZ MÁS.

Aparentemente para esta red social una pareja durmiendo con su niña y UNA TETA, sisi, UNA TETA, son contenido inapropiado. Esta vez podemos seguir publicando desde esta cuenta pero la cuenta personal de una de nosotras Julieta Saulo fue denunciada y bloqueada.

Increíble la chatura de esta red social, pero más increíble es que hay gente que se dedica a denunciar sistemáticamente el contenido que subimos.
Qué pasa que nos asustamos tanto de ver tetas, vaginas, cuerpos desnudos, madres y padres durmiendo con sus criaturas? A nosotras, lejos de asustarnos y agotarnos, estas denuncias y bloqueos nos impulsan a seguir haciendo y mostrando.
A quiénes les parezca tan ridículo como a nosotras esto les pedimos que descarguen en su computadora la foto que encabeza esta entrada y que la suban de foto de perfil de Facebook para visibilizar TAMAÑA CHATURA E IMBECILIDAD. 
También agradecemos que hagan eco en los blogs y en twitter, es indispensable que esta situación sea pública, Facebook está censurando el amor y las p/maternidades entrañables y conscientes. Necesitamos que Facebook se retracte y genere políticas coherentes con una sociedad nutricia y respetuosa.


Les dejo también un escrito hermoso por Belén de una madre que resume y explica quienes son Las Casildas y el impacto que tienen en la vida y crianza de muchas mujeres y hombres: 

HACE POCO MÁS DE 3 AÑOS UN GRUPO DE 3 MUJERES MADRES SE ENCONTRARON EN EL CIBERESPACIO, NO POR CASUALIDAD SUS DESTINOS SE CRUZARON, YO CREO QUE EN ESE MOMENTO NI IMAGINABAN LO QUE IBA A SUCEDER…
EL TEMA que más las movilizó en un principio fue parir y volver al trabajo, y así arrancaron con la campaña del POSTNATAL DE 6 MESES PARA TODA LA ARGENTINA. Convocaron juntada en una plaza, y ahí llegué… con mi reciente 2° embarazo… y estaban “las de siempre”, y muchas mamás nuevas de este mundillo de la maternidad.
Muy poco tiempo después crearon el banco de leche, donde recirculaban sacaleches para promover la lactancia materna prolongada.
Y después de eso??....LLEGÓ LA RELOVECIÓN!!!!
TRIBU, TRIBU Y MÁS TRIBU…. Grupos de crianza para mamás!!, talleres de violencia obstétrica, ciclos de charlas debate…. Muchas Mujeres, Mucha lucha, juntadas, notas en medios de comunicación, Encuentro Nacional de Mujeres…. TODAS ERAMOS CASILDAS
Más??, si!!!!!, REVISTA Y PROGRAMA DE RADIO…y tantas cosas más!!...LAS CASILDAS NO PARAN!
YA NO había (ni hay) forma de parar esta gran RED, de 3 mujeres que se juntaron para caminar distinto y q convocan con mucha convicción y certeza en lo que piensan , dicen y defienden, promueven, difunden y dan ESPACIO A TODAS LA MUJERES, empoderan, dieron (y dan) herramientas , muestran que la maternidad real nada tiene q ver con la ideal , derribando paradigmas y estructuras socialmente aceptadas, visibilizando lo invisible, dando voz a tanto silencio…
Y acá estamos las de siempre y taaantas otras miles de mujeres que gracias a esta RELOVECION despertaron!!, visibilizaron su maternidad con sus luces y sombras, y somos muchas muchas las que caminamos distinto, muchas “locas y atrevidas”, MUCHAS MUJERES EMPODERADAS…
Y hubo muchas criticas y el camino no fue ni es fácil, pero con los hechos concretos, reales y genuinos seguimos adelante por que hoy…LAS CASILDAS no son esas primeras 3 mujeres, Juli, Marie y Vale, HOY LAS CASILDAS SOMOS TODAS, y si censuran una foto, y si…boicotean campañas, y si denuncian, sepan..QUE SOMOS MUCHAS pero por sobre todo QUE NO NOS VAN A CALLAR!!!
En lo personal agradezco TANTO! El cambio es tan palpable, tantos años de militancia …. Y aparecieron ustedes GRACIAS!
Muchas Mujeres…SOMOS LA VOZ DEL SILENCIO



sábado, 4 de mayo de 2013

Somos responsables


Éste es uno de esos temas que obviamente está ligado con la vivencia personal, como hija y como madre. Así que ante todo escribo para mí, para no olvidar, porque día a día me tengo que recordar que la adulta soy yo y que serlo significa que soy responsable y estoy a cargo.

Supongo que no es casual, pero por razones varias últimamente me veo rodeada de conversaciones al respecto del abuso infantil y en general me encuentro con que la pregunta más importante siempre es: qué hacer cuando detectamos un abuso? obviamente todos sabemos y hacemos eco de aquellas terribles historias (la gran mayoría) donde lxs adultxs y sobre todo la madre miró para otro, negó el hecho, le quitó importancia, invisibilizó (una vez más) al niñx. Tal vez por eso se convierte en un tema recurrente y que nos moviliza, qué hacer? Qué hacer si me entero? Qué hacer si sospecho? obviamente todas las respuestas son muy comprometidas y claramente muy importantes a la hora de actuar si somos testigos de una situación así, actuar, contener, brindar brazos y solución es muy importante, hay niñxs que pasan solxs su infancia sometidos a situaciones de abuso que solo terminan cuando ellxs pueden ponerle fin, a veces incluso con su vida. Con lo cual no es que no crea que no es importante preguntarnos y saber que hacer, sin embargo mi sensación es que cuando el eje es este (que hacer si me entero que mi hijx o un niñx es víctima de una situación de abuso) dejamos que el abuso parezca un tema de azar, un poco como que te puede tocar o no de manera fortuita y NO, yo no lo creo así, el abuso no es casual, ni un accidente, como si lo puede ser una violación por ejemplo, donde la pregunta por el después es muy acertada. Pero el abuso no es una cuestión de "suerte", no sucede de manera aleatoria, ni le puede pasar a cualquiera, de hecho hay muchos casos donde es solo unx o algunxs de lxs niñxs de una familia quedan atrapadxs en la red mientras lxs otrxs "milagrosamente" se salvan, por qué? porque no era suficientemente lindos a ojos del perpetrador, o lo suficientemente cariñosxs? no, el abuso no es personal, en la medida que no es por algo que hace o deja de hacer el niñx, sencillamente quienes se salvan lo hacen porque nunca estuvieron al alcance del abusadxr, no estaban disponibles para él/ella...qué hace entonces que un niñx sea "apeticible", deseable y posible y otrxs no? que convierte a un niñx en víctima?... "no hay abuso posible sobre un niñx sin la complicidad (entrega) de su madre" (Bert Hellinger)

Para que el abuso sea posible hay ciertos factores que tienen que darse y  que nada tienen que ver con el niñx en sí mismo, sino con el nivel de desamparo, abandono y no mirada en el que está envuelto esx niñx, todas ellas circunstancias en los que lxs adultxs que lx rodean y sobre todo la madre somos responsables. El abuso solo es posible cuando se dispone para la niñez un escenario determinado (desafortunadamente nada díficil de recrear), donde el niñx es entregadx por la madre, mucho antes incluso de que el perpetradxr entre en escena; donde incluso es ese abusadxr, solo porque está disponible igual que el niñx, pero donde lo más doloroso de entender es que  puede ser otrx u otrxs, porque lo único realmente indispensable para que suceda un abuso es que la madre entregue al niñx.  Con lo cual no, el abuso no es al azar y sobre todo es evitable, es más me atrevo a decir que lo que realmente es suerte es que ante ciertas historias y escenarios de infancia no se hayan dado situaciones de abuso. Y por más que lxs adultxs que rodean a este niñx y sobre todo su madre, en el mejor de los casos, sepan actuar acertadamente una vez descubierto el hecho y por ende ponerle fin a la situación, lo cierto es que son ellxs mismxs y sobre todo la madre quienes organizaron el escenario que lo hizo factible. 

Por eso, para mi la pregunta clave no es por el después, sino por el antes, allí donde realmente está la raíz, donde se trata de cuidar y no sólo de apagar el fuego que nosotras mismas alimentamos. Cómo generar condiciones que eviten y protejan de una situación de abuso? Qué es lo que las madres tenemos que hacer y/o dejar de hacer a nivel emocional y de cuidado para garantizar que nuestrxs hijxs estén a salvo? Cómo construimos o no un escenario de bienestar y amparo o uno inhóspito y carente? Mientras las madres no asumamos nuestro nivel de  responsabilidad en los casos de abusos seguiremos entregando a nuestrxs hijxs y dándonos golpes de pecho después, volviendo a poner la mirada y el foco en nosotras e invisibilizando una vez más al niñx; mientras no asumamos que para que el abuso se de es indespensable que exista un niñx desamparado, entregadx, carente de madre, de mirada, no estaremos en condiciones de generar un entorno de protección y cuidado real para nuestros hijxs, donde la prioridad sea su bienestar y amparo y no nuestra propia salvación. Pensar lo contrario es seguir reforzando el vacío de madre que hace posible el abuso, pensar que es algo a lo que nuestrxs hijxs están "sometidos" por cuestiones de azar es seguir siendo cómplices y generadoras de esta dinámica.

No creo que ninguna madre desee lo peor para su hijx, ni creo que este escenario lo dispongamos de manera consciente, buscando dañarlxs, pero si somos responsables de él. Evidentemente para generar estas condiciones venimos de historias de infancia de absoluto abandono y abuso (sexual y emocional), pero mientras no entendamos que por más víctimas que hayamos sido, en este caso no solo no lo somos, sino que de una terrible y seguro inconsciente manera somos la mano que todo lo orquesta seguiremos repitiendo la historia y nutriendo la cadena de abuso. 

Como madres, como adultas, no podemos seguir poniendo "el mal afuera", imaginando que son lxs otrxs (siempre lxs otrxs) y nunca nosotras; jugando a que el peligro y el problema están afuera, que el daño lo producen otrxs y es azoroso, como si fuera algo que no nos compete o que nos sucede y nos arrasa, viviéndonos como víctimas de las situaciones y sobre todo sometiendo a nuetrxs hijxs a ser las nuevas víctimas. Somos responsables, del escenario que disponemos para nuestrxs hijxs somos absolutamente responsables.

jueves, 7 de febrero de 2013

Para quien escribo...

Foto por Sol Baudino

Las heridas que ha dejado en nosotros el vacío de madre son a veces tan hondas, tan profundas y duelen tanto que parece que te vas a morir si lo aceptas, si enfrentas que en realidad no es que "la vida es así" sino que "tu madre lo hizo así contigo" aún por encima de todo el amor que dijo tenerte. Duele tanto y tan hondo descubrir que una mirada de amor, un abrazo, una sonrisa, un juego eran posibles, en vez de ese grito, esa no mirada, ese no cuerpo, es abandono y maltrato...Me encantaría poder pensar esto en abstracto, en tercera persona, hablar de lxs otrxs o en todo caso de mi pasado, de mi como hija. Sin embargo Kyara, las dos sabemos que esto habla de ti, habla de aquello a lo que espero alguna vez tengas el coraje de hacer frente. Si hija, te he maltratado, te he violentado, te he ignorado, he abusado emocionalmente de ti y en muchos momentos he optado por salvarme, por hacerme la vida fácil, aunque eso ha significado abandonarte al vacío de madre y eso es solo a lo que puedo ponerle palabras, es la punta del iceberg que tengo la honestidad de ver y aceptar; cuando crezcas y empieces tu camino como adulta tienes que leerlo y tienes que saberlo, porque aunque sientas que duele tanto que no puedes respirar, que te quedas sin piso y sin sostén si lo aceptas, es en esa consciencia donde reside la posibilidad real de deshacerte de la madre monstruo que encarno, la madre bruja que habrá llenado de pesadillas tu infancia, solo develando mi violencia podrás hacerle frente y desligarte de ella, porque no es tuya hija, nunca ha sido tuya, mis enojos, mis terribles miradas, mis dolorosas palabras, mis angustiantes vacíos, no son tuyos, tu no los provocas, ni los mereces, yo los llevo dentro. 

Soy consciente que mi paso por tu vida dejará heridas abiertas, cicatrices que supuran, soy consciente de ello porque aunque parezca que estoy inundada por la rabia, la ira, la frustración, una parte mía no puede dejar de ser testigo de la devastación que dejo a mi paso, no puedo abstraerme completamente e ignorar tus ojos de terror o profundo dolor, tu llanto desgarrador cuando yo sencillamente no puedo mantenerme más a raya y exploto en toda mi condición de madre bruja- madre monstruo. Quisiera darte algo más fuerte y nutricio de donde asirte, quisiera entregarte un suelo más fértil donde plantar tus raíces y un cielo más amplio para que despliegues tus alas, pero esta soy yo hija, con todo lo mejor y todo lo peor y aunque buceo en mi interior con toda la honestidad de la que soy capaz tratando de crecer cada día, lo cierto es que no estoy ni medianamente cerca de la madre que se que necesitas, la madre que cuando escribo, sueño y pienso para ti, por eso te regalo mis palabras, por eso es para ti para quien escribo, porque espero que algún día encuentres en ellas aquello que desee para ti, aquello que soñé darte, aquello que me parecía lo básico y mínimo, para que sepas que cualquier cosa menor a esto que escribo sobre el maternaje y la crianza que hayas recibido de mi, es porque yo no pude dártelo, no porque no merecías recibirlo o no fueran legítimos tus pedidos. Necesito dejarte espejos donde mirarte, que sepas claramente que no es que no sabía que otras maneras eran posibles o que desconocía de las necesidades de lxs niñxs, o que estaba comida por creencias autoritarias, o que pensaba que era "por tu bien", no hija, la teoría me la se, así que no es ignorancia es vacío de madre, es mi propio abandono y dolor, lo que no me excusa ni me justifica, porque ya no soy víctima de eso, ahora soy responsable por eso, porque la diferencia primordial entre tu y yo es que yo ya no dependo emocionalmente de nadie, ya el que me amen o no, no es la diferencia entre vivir (recibir nutrición) o morir (sufrir abandono). 

Te doy mis palabras hija, pero no te lego la teoría, porque como ya sabrás por experiencia propia la teoría en si misma no alcanza, es insuficiente saberlo si no puedes romper con el nudo que te ata a lo conocido, que desafortunadamente en la sociedad que hemos construido eso conocido está tan profundamente ligado al abandono, el maltrato, la indiferencia, el autoritarismo, que a veces romperlo es el trabajo de toda una vida, día a día, paso a paso, con enormes retrocesos y felices avances. No te doy mis palabras como un decálogo de principios sino para que puedas apoyarte en ellas para ser consciente de todo lo que merecías, de todo lo que necesitabas y que yo no pude darte, para que puedas reconocer en ellas los vacíos de tu alma, y ante todo para que no me justifiques porque "pobre mamá que no sabía" o " pensaba que era lo mejor"; nada de eso hija, no hay excusas, razones si, miles, pero ninguna legítima, tan solo reales, es simple y sin mascaras: a veces sencillamente no puedo, no puedo ser nutricia, ni amorosa y eso no habla de ti, no habla de tus incapacidades o merecimientos o necesidades habla solo y exclusivamente de mi, de mis carencias, mis violencias, mis miedos, mis agujeros profundos, aquellos sobre los que con más o menos coraje cada día intento poner luz, pero se amor mio que esos intentos son torpes e insuficientes frente a la velocidad con la creces y tu necesidad de amparo y nutrición. Te doy mis palabras como un punto de partida para que puedas bucear en tu historia, para que puedas verme descarnadamente, ser dolorosamente consciente de mis incoherencias, de los abismos irreconciliables entre el discurso y el día a día, entre lo que digo y lo que vives, entre lo que sueño y deseo para ti y lo que muchas veces a pesar de mi te doy. Y también te doy mis palabras como la constancia de mis intentos (con más o menos resultados) para hacerme adulta, hacerme madre, sanar mis vacíos y miedos y ponerlos donde corresponde en vez de solo tirarlos sobre ti y no para que me alabes o me reconozcas sino para que entiendas que a mamá hay que cuestionarla, sobre todo donde ella dijo que todo era perfecto y feliz y  que nuestra infancia hay que desnudarla y hacerla trocitos para encontrar las heridas por donde se nos va la vida.

Escribo con la esperanza que cuando crezcas y seas adulta estas palabras puedan servirte para desentrañar mis abusos sobre ti y tomar solo aquello que te dio y te da vida y el resto dejarlo conmigo, porque es mio, es mi dolor, mi vacío, mi violencia. Mientras tanto hija solo puedo prometerte con mi infinito amor que sigo aquí, haciéndole frente a mis carencias, encontrándome cara a cara con mis miedos y abusos los que viví y sobre todo los que reproduzco y genero. Y lo hago porque soy la adulta, soy la grande y es mi responsabilidad. 

martes, 22 de enero de 2013

Las madres brujas


"Te estás poniendo bruja mamá!" esta es la voz de alarma, la señal que hemos ido creado con Kyara para avisarme que lo que estoy haciendo, le duele, la daña, la lastima, en definitiva que mamá se está transformando en bruja, que el regazo nutricio se está haciendo pesadilla y lo más importante que ella está dispuesta a defenderse. Me encantaría que no fuera necesaria, me encantaría que esas palabras jamás tuvieran que salir de su boca y que ella no sintiera la necesidad de defenderse de mi, de la bruja que yo soy. Pero negar su existencia, negar mi violencia, mi maltrato, mi indiferencia sería abandonarla sin ninguna tabla de salvación. Seguir sosteniendo el mito de que solo soy la madre buena, amorosa y bondadosa, enterrando en la conciencia de Kyara lo que ella sabe mejor que nadie (porque la conoce y la vive):  que mamá puede ser dulce y nutricia pero que también existe y respira la madre monstruo, la madre bruja; sería seguir siendo cómplice de mi propia violencia y del desamparo sobre el que hemos construido esta sociedad. Soy también una madre bruja, una madre monstruo que en momentos (a veces más a veces menos) estalla en mil formas de maltrato, en miles de maneras de indiferencia e indolencia, me hago verdugo para salvar a mi propia victima infantil, aunque ahora la única niña es mi hija y solo ella es quien depende del alimento de mi amor, solo pienso en salvarme al precio que sea, madre bruja, madre monstruo, adulta-niña adolorida y asfixiada de abandono y desamparo...
Miles de millones de odas se han escrito y se escriben a la madre, la madre dulce, la buena, la nutricia, la santa, la gran madre creadora y dadora de vida a quien le debemos incluso el aire que respiramos, la incuestionable, la bondadosa, la que todo lo que hace lo hace por nuestro bien, la que aun cuando se equivoca es perfecta y maravillosa, la que todo lo sabe y todo lo puede, la que incluso es la mártir en las historias de dolor de sus hijos, quien vive el daño y el dolor en carne propia aunque sea ella misma quien lo infringe... la gran madre, la todopoderosa que de tanto poder se vuelve asfixiante y dictadora, de tanta impunidad en su supuesta perfección se hace pilar y sostén de una sociedad violenta y hostil.
"Cuestiona sobretodo lo incuestionable" ese es tal vez uno de los legados más importantes de mi padre y si hay algo incuestionable en nuestra sociedad es el mito de que las madres somos buenas por naturaleza y hacemos todo y más que lo que podemos y damos todo lo que tenemos y somos la encarnación del amor incondicional, del sostén infinito y la dulzura a borbotones... mentira! hacemos lo que podemos con lo que somos y de donde provenimos, pero no hacemos TODO lo que podemos; damos todo lo que tenemos, pero ese "todo" incluye lo dulce y lo amargo, el dolor y la alegría, el amor y el odio; y amamos, claro que amamos, pero con condiciones, con infinita cantidad de condiciones, exigimos que nuestrxs hijxs sean buenos y que no den problemas y que se ajusten a nuestros sueños y expectativas y que no nos pongan en cuestión y que por favor, ante todo por favor no nos abran la herida, no nos quiten el poco aire y atención que hemos logrado construir a nuestro alrededor. Somos mamás que dan vida y cuidados, sostén y bienestar, pero también somos madres brujas reproductoras de violencia, castradoras, represoras, indolentes; madres monstruo con las entrañas mutiladas negando nuestro cuerpo, nuestro regazo y mirada, que son alimento, hábitat y necesidad primaria de nuestrxs hijxs; madres brujas capaces de vendarnos los ojos y cerrarnos los oídos ante los pedidos de amor y atención de nuestros hijos, ante su llanto desgarrador de miedo y angustia porque mamá no está y no viene y no me escucha y no soy nadie....
Tampoco pretendo decir que somos malas, o vamos por la vida disfrutando dañar a nuestrxs hijxs, tan solo estamos heridas, muy, muy heridas, devenimos madres sin haber dejado de ser hijas carentes, niñas desamparadas; tomamos la responsabilidad del bienestar de una criatura cuando aún seguimos buscando y doliendo por aquel regazo dador que no tuvimos. Y en una sociedad donde ser madre es sinónimo de perfección hay muy poco lugar para quitarnos la máscara, para ponernos en cuestión y desnudar nuestras miserias, para mostrarnos frágiles e incapaces, para encontrar en otras madres el reflejo de todo lo mejor y todo lo peor de quienes somos, para tomar conciencia de que estamos haciendo con aquello que hicieron de nosotras.
Pero a la madre no se la cuestiona, se la valora y se la ama, porque le "debemos" la vida... pero también, por mucho que nos duela a la madre le debemos ( y nuestrxs hijxs nos deben) las heridas por donde se nos va la vida, el dolor y el desamparo donde nos hacemos adultxs, la violencia cotidiana visible e invisible que abona nuestras raíces más profundas... damos vida es verdad, pero también la cercenamos y reprimimos y nos hacemos adultas no porque alcanzamos cierta edad o porque parimos hijxs, empezaremos hacernos adultas y madres (no por cuestión de titulo y nombre, sino por oficio) cuando podamos mirarnos de frente y reconocernos en esa bruja que nos habita y nos domina (producto obviamente del dolor que vivimos), pero no para que nos invada la culpa y hagamos grandes escenas de golpes de pecho al punto que quienes nos rodean en especial nuestrxs hijxs terminen consolando nuestro dolor (otra de las grandes "virtudes" la madre perfecta) porque con esto no hacemos más que seguir escondiendo la basura bajo la alfombra y construyendo fortalezas que nos preservan de la responsabilidad y la crítica, nos haremos adultas cuando asumamos su existencia para hacernos responsables de ella, para asumir que somos un verdugo que cree preservar a nuestra victima interna y en su dolor daña y mutila y ante todo cuando podamos asumir su existencia frente a nuestrxs hijxs y develemos ante ellxs uno de los secretos mejor guardados, "mamá es amor, pero mamá también es monstruo y dolor" y con ello les demos el permiso para saber que no nos deben nada, ni tienen que perdonarnos, ni amarnos y sobre todo les demos la clave y los recursos para dejar de normalizar nuestros abusos.

viernes, 20 de julio de 2012

Lxs bienacidxs y lxs malnacidxs


Llegué a mi límite y hasta lo sobrepasé ampliamente! Estoy harta del discurso proparto en casa que pretende vender esta opción desde la idea que elegirla nos dará hijxs "mejores" nos garantiza mejores seres humanos (mejor desarrollo cognitivo y emocional, mejor vínculo madre-criatura, y toda la larga lista de blablablas). Aclaro soy pro parto en casa, es la opción que elijo y elegiré para parir, pero no porque busco un niñx determinadx y un resultado concreto, sino porque no concibo un momento tan íntimo, sagrado, amoroso, tan de celebración por la vida en un entorno medicalizado, violento y árido emocionalmente, pero ante todo soy pro que cada unx elija y decida libremente con consciencia e información y ante todo soy pro "las mujeres gestamos, las mujeres parimos, es nuestro cuerpo, nosotras decidimos"

Lo que leo y releo últimamente, cada vez más, tanto de profesionales que acompañan, como de familias y mujeres que optan y eligen por un parto en casa (no todxs obvio, ni todo el tiempo) es un discurso que se centra y se sustenta en las características de lxs niñxs que nacen en casa versus lxs niñxs que nacen en institución y peor aún los que nacen por la (innombrable) cesárea (algo así como la garantía del mal y el desastre total), todo esto obviamente avalado por estadísticas y estudios, un discurso que sigue alimentando la idea de lxs buenxs y lxs malos, lxs mejores y lxs peores y lo que es más peligroso que nos deja frente aun pasmoso "lxs biennacidxs -lxs niñxs de la nueva raza- y lxs mal nacidxs -lxs niñxs de la violencia-"

Si, obvio que creo que no es lo mismo ser recibido a la vida en amor, contención, intimidad, alegría y fiesta que ser recibido entre prácticas violentas, entornos áridos emocionalmente, entre el miedo, el dolor y la violencia. Pero basta de condenar a aquellxs que nacieron en ese ambiente, basta de simplificar las cosas de manera tan agresiva y abusiva! basta de tachar a unxs y otrxs, de decir “xxxx es tan dulce porque en nació en casa, en cambio hhhh es tan agresivo porque nació por cesárea”.... y la crianza? y el carácter único e irrepetible de esa criatura???

Lo siento pero es un discurso perverso y dañino, además de terriblemente atrevido y aquí me sale el feminismo, mucho más cuando sale de la boca de un hombre, mucho más cuando es él (con sus miles de partos encima, con la cantidad de veces que ha puesto su cuerpo para gestar, parir o amantar) quien levanta el dedito acusador y lanza máximas para enumerar los privilegios que le negué a mi criatura y los daños que son irreparables

No soporto esta cosa de dividir a lxs niñxs entre los "bienacidos" que serán MÁS inteligentes, amorosos, empáticos y más queridos por sus madres de los "malnacidxs" niñxs que ya están condenados a ser menos...sin importar todo un puzzle multifactorial que se construye desde el embarazo y continua en la crianza. Parece que hay hijxs mejores e hijxs peores! Hijxs de primera que será seres humanos de primera  e hijxs de segunda que serán seres humanos de segunda. Y digo yo, alguien se ha puesto a pensar en lxs niñxs??? En esxs "malnacidxs" que tiene que escuchar una y otra vez su nacimiento en versión película de terror? qué cuando son mirados por sus madres, por quienes los rodean e incluso por los profesionales que acompañan su crecimiento son vistos como esa cicatriz, esos forceps, esa episiotomía, ese lo que sea y no son vistos ellxs??? Esas criaturas que  crecen sintiendo que son para su madre motivo de dolor, angustia y arrepentimiento? Que pescan en el ambiente que ellxs son menos por haber nacido como nacieron?? Y que eventualmente cuando llegue el/la hermanitx ese “bienacidx” se sabrá distinto, se sabrá distante, se sabrá hijx de la frustración, mientras lxs otrxs son los hijxs buenos de los sueños cumplidos y vienen ya con puntos a su favor??? y no quiero decir que las mujeres no tengamos derecho a llorar y sufrir y querer matar y comer del muerto por nuestros partos o cesareas, obvio que si! Y no solo de hacerlo hasta el cansancio, también de gritarlo y denunciarlo! pero por NOSOTRAS, por la violencia que sufrimos y que nuestras criaturas sufrieron, no por las características o destino que nuestrxs hijxs ya no tendrán, no por nuestras “malnacidas” criaturas, ellas son perfectas como son! me duele mi cuerpo, me duele mi herida, me duele su herida, pero mi hijx es perfecto, único y maravilloso! 

Y encima aparece esta cosa superficial de postal de navidad en la que parece que la razón principal para elegir un entorno amoroso y respetado para nacer es el resultado a nivel mental y emocional que buscamos, con lo cual el nacimiento (por más respetado y amoroso) se instrumentaliza, porque lo que nos importa es lo que ese niño sea después, lo inteligente y lo blablabla que pueda ser y no el sagrado, intimo e irrepetible momento del nacimiento en si mismo, es algo asi como: recibo a mi hijo en casa para que sea mejor, no: quiero parir en casa porque no concibo un ambiente violento o porque es lo mejor para nosotros en este momento sin importar como sea después. Y no es un hecho menor ni inocente, porque con ello caemos de nuevo en la cadena de producción y la visión capitalista y patriarcal de la vida

Y no tolero tampoco este discurso porque sigue alimentando la idea del "deber ser" entre las mujeres, de las mujeres buenas/correctas y las mujeres malas/incorrectas y sigue abriendo la brecha que nos separa entre hermanas, ese gran abismo que nos ha condenado a criar en la más inhóspita soledad! Nosotras gestamos, nosotras parimos, la decisión sobre nuestro cuerpo la tenemos nosotras. La información empodera y de lo que se trata es que cada mujer pueda tomar decisiones conscientes y responsables. Pero no estoy de acuerdo con que se nos siga exigiendo y culpabilizando por las decisiones que tomamos. NINGUNA madre elije lo peor para su hijx, ninguna madre quiere hacer daño a su cría y elige desde donde buenamente puede en ese momento y pretender que todas las mujeres elijamos lo mismo es negar nuestras historias de vida, es negarnos como seres humanos repletos de vivencias, experiencias y creencias es nuevamente reducirnos a ser un vientre procreador! Porque además sabemos a donde lleva ésto, aquella que se salga de lo "correcto" será tachada y culpabilizada. Perdón pero es lo mismo discurso que los procesáreas pero al revés....

Además estudios hay para todo y que demuestran y hablan a favor y en contra de todo, así que por favor que el argumento para elegir no sea el de tener hijxs mejores o hacer mejores seres humanos, es una visión muy patriarcal, muy de engendrar la "nueva raza" y no importa si es a favor del parto respetado y el amor, el fin nunca justifica los medios. Se queda en un lugar superficial de hacer para obtener resultados y lxs niñxs son seres humanos deben ser libres de ser aquello que son y que desean y deben ser amadxs y respetadxs y mirados y escuchados tal y como son. El verdadero daño que infringimos sobre nuestrxs hijxs no es una cesárea, un parto medicalizado , el verdadero daño es hacer cosas para obtener de ellxs resultados, es pretender que si sumamos parto en casa, con lactancia y colecho (o la ecuación que cada unx tenga) ellxs serán de determinada manera y nos harán más felices y estaremos más orgullosos y con la conciencia tranquila, es seguir poniendo en nuestras necesidades y deseos adultas el eje, dejándolos a ellxs solxs, mirándonos para satisfacernos y hacernos felices. 

Me surge la pregunta ¿desde dónde tomamos las decisiones, desde dónde elegimos? elegimos para tener resultados, para asegurarnos el futuro o elegimos porque no concebimos un presente distinto? y la respuesta a esa pregunta no es para nada banal; parir o criar con el ojo puesto en lo que quiero que sea, en lo que espero que será pone una distancia emocional pasmosa, difícil de soportar para una criatura en plena fusión, aunque el parto sea soñado, aunque la teta esté ahí, aunque el cuerpo esté disponible.... 

El verdadero vinculo, el entrañable y complaciente es aquel que se construye cuando m/padre miran a su hijx como es, lo aman como es, lo acompañan y respaldan como es, sin pretender de él ningún tipo de desarrollo o características

lunes, 2 de abril de 2012

Pues si! lo disfruto!




Vamos a aclararnos. Si, Kyara tiene 4 años, 3 meses, 1 día y aún toma teta. Si, ella lo disfruta y SI yo también! Dicho lo dicho... desde hace un tiempo he tenido que escuchar, tanto dirigido a mi como a otras madre de lactancia prolongada la desafortunada declaración acusatoria, como si lo mio fuera vicio y fuera perverso: "Tu hija no deja la teta porque tu no quieres que lo haga, porque lo disfrutas!". Pues si, señoras y señores lo disfruto, claro que lo disfruto.

Pero el problema no lo tengo yo, ni las madres que disfrutamos de la lactancia, ni las criaturas que disfrutan mamando. El problema lo tiene esta sociedad patriarcal y frígida que ha llenado de connotación sexual (adultocéntrica y falocéntrica) y ha convertido en objeto y juguete para adultos una parte de nuestro cuerpo cuya función es alimentar y nutrir de afecto y leche. Y que ha destinado el disfrute, el goce y el deseo a las relaciones entre adultos y que no concibe estos adjetivos para referirse a la relación madre-criatura. El problema lo tiene esta sociedad patriarcal que confunde placer y deseo con coito y que además se basa en la errónea creencia que lo "bueno" y recomendable implica sacrificio, dolor y costumbre.

Y por si queda alguna duda, si! claro que lo disfruto, obvio que lo hago; disfruto de una experiencia de intimidad, contacto, fusión, miradas, lenguaje propio, calor, deseo y bienestar cumplido. Disfruto de nutrir a mi cría, disfruto de darle sostén, raíces, regazo y cuerpo. Disfruto de verla crecer y construir seguridad, autonomía y libertad en el calor de mi cuerpo. Disfruto sus miradas y sonrisas, disfruto de su amor y existencia. Disfruto por mi, por poder darle entrañas a mi criatura y compartir con ella en desnudez y sin máscaras ésto que soy y ésto que puedo y disfruto por ella, disfruto ser el amparo donde sus sueños y deseos se gestan, disfruto ser, en el contacto, la presencia y permanencia la semilla de su alegría.

Y como mis tetas son mías, mal que le pese a esta sociedad y sus defensor*s haré con ellas lo que desee y me plazca!

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Hacemos mucho más que sólo...

Escrito para Deseo Primal

Kyara tiene 3 años y 9 meses y desde que nació me he encontrado con comentarios que explicita o implícitamente me “recuerdan” (por mi bien claro y por el de ella) que no puedo creer en su palabra, que los niños mienten, porque son unos manipuladores y que si ella dice que algo se le cayó yo debo pensar que lo más seguro es que lo tiró!

Parto de la base que nada surge por generación espontánea, así que aquellos adult*s que hoy por hoy creen en la naturaleza manipuladora, mentirosa, y abusiva de l*s niñ*s, fueron hij*s, estudiantes, niñ*s que crecieron siendo puestos en duda y tratados como posibles armas mortales.

Devine madre y de las primeras cosas que tuve que escuchar fue: no la alces aunque llore porque se va a malcriar. Dale de comer cada tres horas aunque pida, no necesita más. Mi hija tenía unas horas de nacida y ya me estaban diciendo que valía más la voz de otr*, que la suya. Que lo que ella manifestara no era en realidad lo que necesitaba, era otra cosa, algo que ella no sabía y que por supuesto yo no podría descifrar.

A veces la miro y me pregunto que habría pasado, quienes seríamos ella y yo ahora de no haberla escuchado, en quienes nos transformamos cuando negamos la confianza y enseñamos que otr* sabe más y su palabra es más importante que la propia. ¿En quien se transforma es* niñ*, en quienes nos transformamos l*s adult*s y en qué se transforma nuestra relación?...

Cuándo un bebé es gestado, sus necesidades y deseos son satisfechos sin que medie palabra, condición o negociación posible, simplemente conoce y vive su bienestar sin imaginar si quiera que eso puede cambiar abruptamente. Mientras un bebé se gesta, la noción de madre está ligada a los deseos cumplidos y al estado de bienestar, no existe otra realidad, mamá es universo de placer y satisfacción. Sin embargo al nacer, esa madre, esa misma madre que antes era toda fusión, nutrición, abrigo y respaldo es remplazada por una madre frígida, indolente al llanto de su criatura, abrumada por la intensidad de su deseo, sobrepasada por el vacío que la acompaña, indiferente al pedido incesante del hambre devoradora de su criatura, hambre de amor, de contacto, de abrigo, de todo aquello que fue suyo, que era su realidad conocida y que de golpe le fue arrebatado…¿qué hice yo, dónde está mi mundo? Podría ser el grito incesante de este pequeña cría, ¿qué hice yo que antes lo tenía todo y ahora me tocan las sobras de mi madre? El cuerpo extenuado que deja el afuera, el trabajo, el sistema, la sociedad patriarcal ¿qué hice yo que antes no conocía la necesidad y ahora todo es carencia y vacío? El paraíso perdido no es otro que el útero cálido y nutricio donde nos gestamos, aquel tibio nido donde conocemos el todo y reside la vida.

¿Qué ha cambiado tanto, si al fin al cabo hablamos de la misma mujer?, ¿cómo es posible que nuestro cuerpo sepa todo lo que nuestra mente ignora? A veces nos mutilamos las entrañas para no escuchar el llamado de nuestra criatura, nos amarramos el útero y nos vendamos los ojos. Otras veces llegamos ya frígidas, de tanta obediencia, de tanto vacío propio, de tanto control y sumisión y el parto, mecanizado, robotizado no logra despertar del todo nuestro deseo primal, nuestro instinto materno. Y otras, las mejores de todas renacemos a la vida mientras gestamos, parimos y criamos. Pero cuando la criatura ha vivido, como todas las criaturas la madre uterina, dadora y nutricia y se encuentra con la madre externa castradora y ausente ¿cómo puede percibir este bebé este cambio tan abrupto?, ¿cómo se fragmenta su psique, su alma?, ¿cómo puede llegar a entender que esas dos madre son la misma persona, es más, cómo entender que la madre gestadora, la madrentrañable y la madre castradora pueden tener el mismo nombre y que las dos hablan en nombre del amor?, ¿cómo entender que hay amores que dan vida y otros que mutilan? Un bebé llora, pide, exige, porque sabe de nosotras lo que nosotras ignoramos, sabe quienes somos y lo que somos capaces de dar. Sabe y no quiere conformarse con menos, aunque tarde o temprano, a fuerza de indolencia, indiferencia, carencia y miedo lograremos domesticarlo, hasta tal punto que es posible que ese bebé sienta que algo habrá hecho, algo dejó de ser, o en algo fue demasiado que provocó tal brecha, o lo que es peor que aquello que recibe es lo que merece, que así es la existencia y entonces habrá la perdido la fuerza de la vida arrolladora, creativa, desobediente, insumisa y la habrá reemplazado por la árida y cómoda supervivencia. Y entonces sabrá desde muy pequeñ* que el amor tiene precio y que se espera de él/ella que se un/a buen* hija* y que aquell*s de quienes depende estarán ahí para el/ella en la medida que estén satisfech*s con su comportamiento.

¿En quien se transforma de golpe esa pequeña criatura que no conocía la carencia, en quien se transforma esa madre con doble “personalidad” ante los ojos de su hij* y en qué se transforma esa relación que antes solo entendía el lenguaje de la fusión, los deseos cumplidos y el bienestar mutuo?

Nos quedamos con un bebé sin respaldo, ni hábitat, una criatura huérfana de madre con consciencia del paraíso perdido y con una herida abierta que lo acompañará siempre, la falta básica, la herida primal, el dolor de saber que fuimos y perdimos, que lo que deseamos es algo posible y que fue nuestro, la marca que nos des-hermana en la sociedad patriarcal. Y donde antes había confianza plena y absoluta, donde antes había certezas ahora se cuelan las dudas, los miedos, la sospecha… ¿estará ahí para mi, si tengo hambre vendrá, si tengo frío querrá abrigarme, si necesito su cuerpo estará disponible? Y donde antes había amor por explorar y conocer, seguridad de disfrutar y ser ahora habrá miedo a no tener, a necesitar y carecer, y allí su desarrollo pleno, el que nace de la confianza y el placer, se verá truncado, vivir va a vivir, o mejor sobrevivir, (aunque algun*s prefieren dormir para siempre) pero ya no será el bienestar ni el gozo quienes dirijan sus movimientos ahora será el miedo, la duda, el vacío, la defensa lo que lo impulsará a accionar y entonces habrá caído en el infierno. Y esa madre que antes era todo, ahora será motivo de dudas, esa madre que era incondicional y certeza, pilar de su existencia plácida, ahora será tenida por dudosa y de ser dadora de vida y nutricia pasará a ser castradora y frígida; arrebatando lo que dio, arrinconando la fuerza que a través suyo llegó hasta su criatura, haciendo de ese ser un ente controlable, manejable, alguien que va a la guerra (a la cotidiana) y muere y mata. Y entonces el temor, el dolor, la angustia habrán conquistado el terreno de la díada simbiótica y complaciente, el bastión de una sociedad pensada desde el bienestar, el amor entrañable, los deseo cumplidos, la alegría y la inclusión (por supuesto no nuestra sociedad)

Hacemos mucho más que sólo negarle la satisfacción de los deseos a un niñ* cuando hacemos oídos sordos y l* tildamos de egoísta, malcriad*, caprichos*, mentiros*; hacemos mucho más que sólo dejarl* a merced de su angustia sin regazo donde resguardarse cuando hacemos que importen más las necesidades adultas que la vida nueva; hacemos mucho más que solo indolentemente ignorar sus pedidos… en realidad lo que hacemos día a día, momento a momento cuando les negamos nuestro cuerpo, cuando los abandonamos a su llanto y angustia, cuando los llenamos de reglas absurdas para sostener el status quo, cuando nos regimos por “es por tu bien” y “ a mi me duele más que a ti” es seguir perpetuando un sistema que a tod*s nos mutila y empobrece y sobre todo negarnos a tod*s la posibilidad de otro mundo posible.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...