martes, 9 de noviembre de 2010

Cuando los hijos son motor

A mi mamá quien siempre me ha dicho "tú me abriste el camino"

Habitualmente  escucho " ¡no puedo por mis hijos!" (desde que xxxx nació ya no puedo, no alcanzo, no llego…) o lo que es peor “mi hijo no me deja”. Hemos normalizado el hecho de ver y hablar de  nuestros hijos y nuestra maternidad como un impedimento, una limitación, un problema. A mí sin ir más lejos a veces me miran como a una pobre y sacrificada mujer (cuando no tonta y retrógrada) y me preguntan con cierto dejo de lástima y preocupación ¿qué estás haciendo con tu vida? Parece como si mi vida estuviera estancada, anulada, terminada, solo por el hecho de no estar inserta en el mundo laboral y productivo de manera formal, la conclusión final a la que suelen llegar mis interlocutores en estos casos, es que no estoy haciendo nada, no soy útil a la sociedad.... porque lo único que hago es criar a un ser humano! mi humilde contribución.

Hemos creado una sociedad donde el eje somos los adultos, donde lo importante es producir y consumir, donde vales en la medida que tienes y donde la niñez es un mal necesario, en el mejor de los casos una etapa para condicionarlos y educarlos a ser, hacer y tener lo que esperamos de ellos. Pocas son las miradas que hablan sobre lo que ellos necesitan o esperan de nosotros,  que digo yo sería lo lógico

A veces parece que estamos esperando que nuestros hijos crezcan, que dejen de ser niños rápidamente y se conviertan en adultos productivos e independientes para volver a la normalidad de nuestras vidas, para volver a tener el control. La crianza, los primeros años de nuestros hijos son como esa etapa oscura y fastidiosa de la que hay que salir lo antes posible (mejor tenlos seguiditos así pasas por eso rápido, una vez vayan al colegio respirarás más tranquila) desde esa creencia no tiene que extrañarnos que estemos delegando la crianza de nuestros hijos y a veces también los vínculos de amor y apego en terceros, ya sea el jardín, la escuela, la niñera, etc.

Ojo! No pienso, ni creo, ni quiero que nuestras vidas se detengan cuando llegan los hijos y nos pasemos las horas muertas contemplándolos. Pero tampoco que generemos “contenedores” de niños para que no estorben, o que incluirlos en nuestras vidas sea sinónimo de imposibilidad y limitación. Pienso que la mejor forma de construir sociedad es en comunidad y esa comunidad nos incluye a todos, al planeta también.

Mientras sigamos excluyendo, seguiremos generando sociedades y relaciones basadas en el poder, la discriminación, la competencia y la existencia de jerarquías, porque siempre existirán  “los importantes” y los que deben replegarse, los que lo saben todo y los que tienen que aprender según les dicen, los que dictan y los que acatan. Decirle a un niño, con palabras y sobre todo con nuestros actos que sus necesidades no serán atendidas ni tenidas en cuenta si se contraponen a las nuestras o que sus deseos son válidos en la medida que respondan a los nuestros es enseñarles que el mundo y las relaciones se tratan de ganar o perder y de “sálvese quien pueda” y ese desafortunadamente es el mensaje imperante que les estamos dando no solo como padres sino como sociedad.

Hemos invisibilizado a los niños, hemos cerrado ojos y oídos a sus pedidos, a lo evidente de sus necesidades, porque para sostener esta sociedad que hemos creado es indispensable generar seres carentes de voz y voto (además de amor, mirada y contención) que cuando crezcan encuentren en la acumulación, la competitividad y el consumo una respuesta a la falta de vínculo primario. Lo que sería realmente revolucionario es una sociedad que apoye e incluya al niño como ser completo y no como sujeto por hacer; que lo mire con respeto, amor y lo nutra en los años decisivos de su existencia.

Sin embargo, los niños abren caminos, no en vano vienen al mundo a través de un canal que antes estuvo cerrado, no por nada entran a la vida abriéndose paso con decisión y fuerza y requieren de nosotras apertura y de nosotros (padres y madres) entrega y sostén. Si nos conectamos con ellos, con esa vida que late y de la que ahora somos responsables el mundo nunca volverá a ser el mismo! Y no queda otra que cuestionar las cosas, sanar heridas, encontrar una nueva visión y alternativas distintas para no repetir historias, para no hacer de ellos aquello que hicieron de nosotros. Al caminar a su lado, acompañándolos en su mundo, vemos las cosas con nuevos ojos, ojos de niños que todo lo preguntan, todo lo cuestionan y de todo se asombran.

Y tal vez tanta maternidad me esté volviendo un poco esquizofrénica, pero empiezo a creer, porque ya lo siento, que junto a ellos se abre la posibilidad de plantearnos  las cosas desde una triple mirada, aquellos que fuimos, aquellos que somos y aquellos que ven y escuchan a sus hijos y por ende  reciben una nueva lectura de la realidad. Eso a mi juicio da lucidez y amplía el nivel de conciencia.

Me atrevo a soñar y a vivir la maternidad como un estado creativo y de inspiración, un motor que me impulsa a revisarme y revisar el mundo que me rodea. Es impresionante la cantidad de cosas que antes pasaba, validaba, normalizaba y que ahora son inaceptables, tanto en mis prácticas como en lo que el mundo trae. Tantas cosas que di por sentadas y de las que ahora me niego a ser cómplice. La maternidad a mi, me ha sacado de la zona de confort, de ese lugar de “piensen por mi”, “no vale la pena luchar”, “si siempre se ha hecho así…”

Y esta no es solo mi experiencia y la de Guido, cada vez nos llegan más noticias e historias de mujeres y hombres que han asumido el reto de criar y no solo de tener de un hijo, aquellos que han encontrado preguntas a las respuestas que la sociedad les ha dado, es más que se han atrevido a cuestionarse sus propias certezas. Rebeldes cotidianos que han ido encontrado en la relación con sus hijos un modelo de interacción y no de intervención y que han optado por hacer de la bandera más revolucionaria, el amor y el respeto, una forma de vida y aprendizaje.

Ahora yo me pregunto, ¿qué pasaría si asumimos así no solo individualmente a nuestros hijos, sino como sociedad a todos nuestros niños, si entendemos que este mundo más que el legado de nuestros padres es el derecho y patrimonio de nuestros hijos, que más que conservar la tradición se trata caminar de la mano con el futuro?


17 comentarios:

  1. Estoy totalmente de acuerdo. La maternidad amplía las miras, nos devuelve la creatividad y el empuje, y desde luego nos hace reveldes frente a la sociedad. Creo que tenemos en nuestras manos las primeras semillas para un cambio que está por llegar :).
    Y me encanta la fuerza que desprenden tus palabras.
    Si te parece bien comparto el artículo en facebook y en mi blog :)

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  2. Hola Raquel!!! Bienvenida!! Me encanta tenerte por aqui!! Gracias por tu comentario ¡estamos cambiando el mundo!!! Claro que si!
    Un placer que quieras compartir lo que escribo!! Gracias!!

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  3. Viole quisiera que tanta gente entendiera eso que con tanta sencillez explicas!! A veces me siento librando una batalla contra las creencias, costumbres, frases y actos de mi alrededor hacia los niños! Leerte y entender ésto es un camino que se abre en medio de tanta nube gris...

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  4. AH y también te voy a pegar en mi wall del face si te parece bien!!

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  5. Hola Laura! ante todo, todo lo que está aqui es para compartir! para mi es un honor y una alegría que quieran compartir lo que escribo!
    Qué te puedo decir! No estás sola, somos muchos lo que andamos contracorriente, pero te entiendo perfectamente, la tribu es básica, sería mejor si fuera físca y no virtual, pero menos mal existe internet sino seríamos directamente islas.
    Poco a poco le irás encontrando la vuelta, en la medida que tus hijos vayan creciendo vas a ver que muchos de los comentarios familiares van mermando, tal vez porque se acostumbran, se cansan o tal vez porque van viendo en los niños las consecuencias de tus decisiones.

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  6. No sé si los comentarios cesan o sólo me dan por un caso aparte, cosa que agradezco, sin tener en cuenta me importa un pepino. He tenido varios trabajos en mi vida y nunca me había sentido tan realiazada y valorada como ahora que me paso el día creando un mundo de fantasía con mi niña, he descubierto que la magia existe, que todo es posible y que con una sola palabra y por una sola palabra de su boquita toda mi vida tiene sentido, el otro día me dijo: estoy orgullosa de tí mami...no se me ocurre nada en el mundo que merezca más la pena...Me gustan las palabras que eliges y mezclas para describir un sentimiento que por suerte muchas compartimos... Saludos de Salma...PD: Kiara es preciosa...

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  7. amorcito... contra la injusnticia y la dureza de la sociedad ante la decicion de una madre o unos padres que quieren criar a su hijo... en mi caso yo soy mama presente , cabeza de hogar y con el ejemplo de lograr construir micamino, emocional, fisico, psiquico, profesional para que mi hijo sepa quesi se puede sin tener que excluirlo de mi vida y que ojala este presente en la crianza de mis nietos...si se puede a pesar que sea mas comodo, dejar que otro lo crie para que la mama o el papa pueda "desarrollarse" en su trabajo, profesion o simplemente llenar su casa de objetos preciosos.. si se puede hacer presencia con calidad de vida en la crianza ... gracias por abrir estos espacios donde mamas como yo en Bogota u otras partes del mundo no se sienten solas y que despues de unas lagrimas y preguntar silenciosamente sera que si lo estoy haciendo bien, encontremos un respiro con personas como ustedes...

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  8. si, rebeldes cotidianos que tenemos por bandera el amor y respeto... cambiemos el mundo! Da gusto ver cuantos somos!!!!

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  9. Si Hija preciosa
    Has sido mi motor y sigues un siendo impulso para ser mejor.
    Te admiro, porque has sabido marcar la diferencia.
    Y estas sembrando tu semilla en el planeta.

    Te amo.

    Mama

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  10. Viole, otra vez gracias!! No sabes lo que son tus palabras y lo importante que son para quienes hemos decidido poner como prioridad en nuestra vida a nuestros pequeños,y sí, saber que somo muchas las que luchamos por un mejor mañana para ellos! Un gran abrazo, Camila

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  11. Que decirte después de semejantes comentarios???

    Amo leerte!!...esa potencia en tus palabras me emociona y me llena de orgullo!!! Me da taaaanta felicidad que la Vida nos haya reunido!!!!

    Ahhyy!! estoy como una niña esperando que sea mañana para verlos!!!!

    Puedo ser tu amiga???? pero de verdad verdaderaaa..no solo de FB!! :P siii????? porfiii!!!

    Pd: Ah! quería decirte que AQUI ESTOY!!! PRESENTE!!!...para lo que necesites!!!!

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  12. Hola todas!!!! que alegría!!! que emoción me ha dado verlas por aqui y leerlas! gracias por sus aportes y comentarios.

    Salma!!! Qué alegría saber que vives la maternidad con tanta alegría, entrega y amor! y si, estoy de acuerdo con el tiempo empiezan asumirte como bicho raro y ya no gastan saliva jeje!

    Anónimo! aqui estamos y como verás somos muchos y lo más hermoso de estos espacios es que construimos comunidad, contención, redes y podemos vernos reflejados unos en otros, podemos encontrar respuestas y sobre todo preguntas, es una alegría tenerte por aqui!

    Patricia!!! Eso, somos muchos y en nuestros hijos eso se multiplicará!!! Estamos cambiando el mundo, cambiando nuestro pequeño mundo!

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  13. Mamá!!! aprendemos a ser madre con nuestras madres, que te puedo decir, GRACIAS! Abriste trocha!

    Cami!! que alegría que dio encontrar tu comentario, no sabes lo hermoso y significativo que es para mi este re-encuentro! al final voy a tener que llegar a la conclusión que no era tan rara en el colegio jeje!

    July!!!! yo también!!! cuento los días y agradezco a la Vida!!! Desde la primera respuesta que me diste cuando pedi info sobre ped 3000, dije: "quiero que ser su amiga!!!" jeje. que ilusión ya es mañana!! Gracias!!!

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  14. Yo soy de esas mamás blandas que cría moustros rebeldes y contestatários, que cree que el mundo sólo puede cambiar si los niños reciben cada vez más amor, soy de esas madres que está en contra de la corriente por seguir sus ideales...Me siento agradecida a la Vida por haber encontrado a personas que compartan la misma visión. Gracias!

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  15. Hola Karina! Bienvenida! qué alegría tenerte por aqui! Cuándo la tribu crece, crecemos todos!!! Gracias por tus palabras!!!

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  16. Coincido con vos. Vivimos en un mundo marcado por los tiempos de los adultos (pobres niños!: ya debería caminar, ya debería hablar, ya debería dejar los pañales, etc...), donde a la función social de la maternidad se la olvida... Hermoso!

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  17. Gracias por tus escritos. Yo coincido en mucho con tus ideas, aunque es tan difícil la práctica. Soy mexicana, vivo en Estados Unidos, casada con un tejano y tenemos un hijo de tres años. Para mi lo más difícil es criar a mi hijo alejada de amigos y familiares, quizas por eso mismo me enfrento al reto de re-educarme y criar a Emiliano con amor, pero sin las enormes "mentiras" con las que yo misma fui educada y que muchas veces reproduzco.

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