sábado, 9 de abril de 2011

Ah bueno!


“¡Me parece que ya va siendo hora que la corrijas!” Así campantemente me soltaron esta frase… y todo por qué? Por lo mismo de siempre, a Kyara le gusta ponerse la ropa al revés y algo tan simple parece ser una amenaza enorme. Y como no es posible pensar que una niña de 3 años tome sus decisiones y tengan sus gustos marcados, pues es mejor pensar que la pobre es medio tonta y que mi actitud de complacencia es el peor daño que puedo hacerle… estoy criando una inadaptada!!!

Pero que necesidad que tenemos los adultos de corregir, evaluar y avalar los procesos de los niños, de encauzarlos hacia donde a nosotros nos parece más conveniente o mejor... encima dos términos que nos significan nada en si mismos, que están repletos de condicionamientos y construcciones culturales, mejor y peor... pero que carajos es eso? no se definen en si mismos, se definen según la cultura y la historia personal y social en la que estamos inmersos

Corregir! Qué es eso de corregir!? Básicamente es decirte que algo está mal y enseñarte a hacerlo bien... pero por favor que es bien y que es mal... son solo conceptos que responden a tendencias culturales, a construcciones e imaginarios propios del entorno donde crecimos... y desde ese lugar quien soy yo para decirle a mi hija que las cosas se hacen de un determinado modo, quien soy yo para enseñarle la “senda del bien”. Mi función es acompañarla, respaldarla... no limitarla, corregirla, conducirla. Es mi principal compromiso con ella incentivar su singularidad, propiciar espacios que le permitan explorar su universo, sus horizontes y límites, motivar sus diferencias. No soy yo quien va poner las rejas de la “única manera posible”, no soy yo quien va a limitarla uniformándola ni estandarizándola, le debo mucho más que eso, le debo mi coraje para ser diferente, para cuestionar y actuar diferente, le debo mi amor por sus formas propias

No estoy aquí hablando ni de educación en valores ni de las "reglas de juego" básicas para no atentar contra la seguridad propia ni de nadie, esas cosas que además se transmiten en el hacer nunca con el discurso. Aquí me refiero a esa necesidad que tenemos nosotros de decirle el tenedor se agarra con la derecha el cuchillo con la izquierda, normas que juramos preservan las buenas costumbres y la convivencia pacifica. O vístete bien, péinate de tal o cual o modo, los zapatos se anudan de tal manera y no de tal otra, en fin todas esas correcciones que la verdad no se para que existen, para uniformarnos será, para que seamos todos igualitos y pensemos lo mismo.

En lo pequeño está lo grande, en los actos cotidianos rebelamos lo que haremos en los actos trascendentales si les enseñamos a nuestr@s a hij@s a vestirse igual a los demás les estaremos enseñando a pensar tod@s igual. Me niego a ser cómplice

5 comentarios:

  1. Buff!! Qué complicado es salirse de camino, qué complicado dejar que se salgan, que complicado que los demás vean que se salen... y que tú les dejas. Mi vida es un dilema... sobre todo porque la mayoría de las veces me da la sensación de que yo soy la primera que "pasa por el aro". Tienes razón, no te rindas.
    Todo mi ánimo y, sobre todo, toda mi admiración.

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  2. Estoy completamente de acuerdo! Tantos años que lleva el hombre sobre la faz de la tierra y aun no aprendemos a respetar la diferencia, la individualidad, la autonomía, a pesar de que en esas diferencias es que se encuentra lo hermoso de la vida... me encanta el tercer párrafo: "quién soy yo para decirle a mi hija que las cosas se hacen de un determinado modo, quien soy yo para enseñarle la “senda del bien”. Mi función es acompañarla, respaldarla... no limitarla, corregirla, conducirla"

    Las personas aún no estamos preparadas para aceptar que los niños, independientemente de su edad, son PERSONAS y como tales, dignos de que se les respeten sus derechos fundamentales: La Autonomía, la Diversidad, el Libre desarrollo de la personalidad.

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  3. Me encanto el comienzo jjajajaja muy bueno!

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  4. Las niñas y los niños muchas veces tienen más lógica que las personas "adultas". A veces las costuras y las etiquetas de la ropa molestan mucho; al ponérselas al revés, está evitando esos roces y esas incomodidades... ella prefiere llevar lo "bonito" por dentro, la mayoría de la gente por fuera, mera fachada... es una simple reflexión. Si le gusta llevar la ropa del revés, pues sus razones tendrá.

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  5. Hola Violeta:
    Yo he escuchado lo mismo...de mis misma, que es peor!!!! es tanto lo que le insisten con que esto es así o asá que yo me lo he creído, afortunadamente hace como un año he encontrado este grupo de mamás blogueras maravillosas que me han ayudado (sin siquiera saberlo)y puedo criar a mi hija con apego, colecho y teta lo más que puedo; lo mejor es que lo disfrutamos las dos!!
    Un abrazo y te sigo!!

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