Da gracias por el malhumor!
Hoy salimos con Kyara de paseo en su triciclo. A la hora de regresar ella no quería saber nada, pero Guido y yo moríamos de hambre, entendió nuestra necesidad, pero aún así estaba un poco enfadada. Cerca de casa nos encontramos con una señora con la que tiene muy buena relación, siempre que pasamos cerca de su casa Kyara la llama para saludarla y se quedan charlando un rato juntas, pero hoy Kyara pasó sin detenerse siquiera. La señora muy amorosamente le preguntó a Kyara que pasaba, ella siguió de largo. Guido sonriendo le explicó a la señora: está un poco enojada porque no quiere volver a casa. Su respuesta de una sabiduría increíble me conmovió profundamente: déjala y da gracias porque se enfada, hay niñ@s que ya no sienten enojo, ni sienten nada. Así es, les vamos robando poco a poco la posibilidad de sentir, cuando les decimos que no lloren, que no tienen derecho a enojarse, cuando minimizamos sus sentimientos e incluso nos burlamos de sus tristezas, cuando hacemos oídos sord...