sábado, 29 de enero de 2011

Del amor incondicional

Leyendo este genial artículo “Emociones, la asignatura pendiente I” de Mireia Long en Bebés y Más  recordé una anécdota hermosa que vivimos  con Kyara y que me parece tan maravillosa que quiero compartirla.

Vera, es la amiga de Kyara, es aproximadamente dos años mayor que ella y han compartido vivencias muy profundas y de mucha convivencia, aunque ya hace algunos meses que no se ven ya que se trasladaron a otra ciudad una y otra siguen hablando y recordándose entre si.

Un día estábamos en el parque las 4 (nenas y mamás), de esto ya hace casi un año, así que Kyara tendría unos 2 años y algunos meses, por lo que todavía andaba muy cerca mío mientras Vera ya iba más lejos e interactuaba con otros niños. En un momento Vera encontró nuevas amigas que además tenían un gran tesoro: muchas Barbies, las cuales atrajeron a Vera. Ella se sumó al grupito de las niñas y empezó a jugar con ellas, pasado un ratito Kyara se intentó acercar al grupo, aunque creo que en realidad buscaba a su gran amiga. Vera  la vio y la invitó a sentarse a su lado, una de las nenas, la más grande y dueña de las muñecas le contestó inmediatamente: “ella no puede jugar, es muy chiquita y va a dañarlo todo”. Vera sin perder su sonrisa le respondió: “ella es mi amiga y no va a dañar nada, ella sabe jugar”. La nena se mantuvo en su posición y redobló la apuesta: “si ella se sienta aquí tu ya no puedes jugar”. Vera con absoluta tranquilidad se levantó y dijo: “bueno me voy a jugar con mi amiga chao”. Y saltando se fue adonde estaba Kyara, la tomó de la mano y con una gran sonrisa le dijo: vamos a jugar!

Lo cuento y me emociono, me conmueve el amor y la solidaridad de una niña pequeña, su firme decisión y su capacidad de asumir con alegría las consecuencias de sus elecciones; me asombra su forma de enfrentar lo que sintió injusto con una sonrisa y el corazón abierto, su inocencia y profundo respeto; me emociona descubrir en una niña pequeña el valor de la amistad y la firmeza en sus convicciones.

Y se que el brillo en los ojos de Kyara, esa sensación de respaldo y amor la acompañarán siempre. Gracias hermosa y valiente Vera!

miércoles, 26 de enero de 2011

La búsqueda del niñ@ perfect@


Los adultos solemos alabar a l@s niñ@s cuando:
1. Son “buenísimos”, no se les escucha, no dan problema, a todo dicen que si y nunca, nunca te contradicen.
2. Hacen todas las gracias y monerías que les pedimos, muestran sus habilidades y talentos en público y nos hacen quedar y sentir como los mejores padres del mundo. “Pero que inteligente, guapo, talentoso que es Pedrito!” Ego de papá y mamá por la nubes

Pero entonces, si eso es lo que consideramos un/a hij@ maravillos@, el ideal a alcanzar, ¿no sería mejor comprarnos una planta decorativa o un mascota virtual? ¿No sería más ético poner nuestra necesidad de jugar a ser  padres en un lugar donde no sea una vida la que resulte mutilada? (Les recuerdo que en el mercado ya hay muñec@s que casi, casi parecen niñ@s y de l@s perfect@s, entre otra cosa porque los podemos apagar cuando nos cansamos y cada vez creo más que son realmente aptos para l@s adult@s no para l@s niñ@s)

¿Quién desea mirarse al espejo y no reconocerse?, ¿quién prefiere negarse la vida por conservar el amor?,  ¿quién desea preguntarse por sus sueños y necesidades y escuchar el eterno vacío, o escuchar solo aquellas voces y expectativas que sobre él/ella han puesto, la necesidad de ser perfect@, los te amo a cambio de…?, ¿quién elige dedicar su tiempo y ganas a aprender lo que no desea, lo que no le interesa para recibir a cambio un te amo?¿quién prefiere estarse quieto, no molestar, no hablar, no pedir, no buscar su felicidad? … Aquel que sabe que el amor de sus padres, lo más preciado, su alimento para vivir esta condicionado, reglado, manipulado.

El niño perfecto esconde el vacío de no ser visto, el dolor de no ser amado, la angustia de no ser reconocido tal y como es y el desamparo de ser ignorado.

viernes, 21 de enero de 2011

Lo hice cierto!

A Kyara le encanta trepar, es uno de sus juegos favoritos y toda superficie, reja, árbol es un descubrimiento.  En la sala de casa hay una pared que tiene una ventana con rejas y subir ahí le encanta, se ingenia la manera de hacerlo, con sillas para poder alcanzar la reja, trepándose primero sobre alguno de nosotros dos....

Una vez apoyada desde una mesa bajita consiguió trepar y fue una gran alegría para ella. Hoy estaba intentando probar nuevamente su gran hazaña sin mucho éxito, hasta que se enfandó y dijo: "no puedo". Guido le dijo: "no es cierto que no puedas, no estás sabiendo como hacerlo que es distinto". Kyara respondió: "si! si es cierto! "y muy enojada se fue de la sala.

Segundos después reapareció y dijo: "no era cierto, pero yo lo hice cierto" y así con total claridad y toda la valentía de sus tres años recién cumplidos regresó a la pared y después de 3 intentos lo consiguió!

No era cierto, pero yo lo hice cierto... me quedan años para digerir y desentrañar esta frase.

jueves, 20 de enero de 2011

Factores de protección

Hay situaciones que nos “ganan”, donde la razón y la comprensión no alcanzan, situaciones que evidentemente tocan la llaga, la herida abierta y no hay discurso que valga. No está bien que pase, no es justificación decir: “me pudo la situación” pero pasa y como no vivimos en el mundo de la perfección hay que hacerse cargo.

Hay situaciones donde parece que fuéramos un tren empujado por la inercia y no podemos parar hasta que se agota la energía. Situaciones donde prima el automático, la costumbre, donde aún sin quererlo encarnamos todo el desamparo y la violencia que hemos recibido y sin control la vomitamos fuera ejerciéndola sobre l@s niñ@s.

Nada justifica la violencia, ni el maltrato, sean estos verbales, emocionales, psicológicos o físicos, es sencillamente inaceptable mucho más cuando es dirigida hacia un/una niñ@. Nada, repito nada, de lo que pueda hacer o decir un/una niñ@ justifica la violencia, decir que lo merece es solo la excusa que encontramos para tapar nuestro fallo y ocultar debajo de la alfombra poniendo en otr@ la responsabilidad que sólo nos atañe a nosotr@s.

Sin embargo, desafortunadamente el maltrato aparece aún por encima de nuestras buenas intenciones y surge precisamente cuando nos quedamos sin herramientas, cuando sentimos que sobrepasa nuestros límites, cuando nos gana la impotencia. La violencia no habla del acto que el/la otr@ comete, habla de nuestra propia sombra, nuestro dolor, heridas y miedos. Mientras no sienta peligrar mi seguridad no tendré que defenderme del otr@, nunca será visto como enemigo alguien que no toque mis llagas.

Por eso no basta con tener un discurso sólido y respetuoso, con amar a nuestros hijos y creer en la noviolencia como forma de vida. No basta porque mientras no nos hagamos cargo de los demonios que nos habitan estos siempre volverán desde sus cuevas para defendernos y garantizarnos la supervivencia ( visto desde los ojos del niñ@ intern@).

Es vital tener el coraje y la entereza de desnudarnos incluso descarnadamente, entender no las reacciones que tenemos sino el origen de ellas, poder mirarnos a los ojos sabiéndonos seres amorosos pero educados en la violencia,  sabiéndonos capaces de cuidar, amar, permanecer, pero condicionados a sobrevivir en situaciones adversas que han requerido de nosotros todas las corazas posibles, todas las defensas probables. No es posible sanar sin antes detectar la enfermedad y no es posible tampoco si solo tratamos los síntomas.

Creo firmemente que más allá del trabajo personal que cada un@ pueda hacer sobre si mism@ hay situaciones que debemos evitar, porque no sabemos manejarnos en ellas, son más grandes que nosotr@s y activan nuestras defensas, para eso existen los factores de protección.

Los factores de protección son aquellas medidas que tomamos con conciencia de nuestras carencias, para evitar llegar a una situación límite.  Ya sean medidas tomadas a priori, un ejemplo muy simple, simplísimo seguramente, si pasarme de mi hora de comida me da mal genio (y término descargándome con quien tengo cerca), pues hago todo lo que está a mi alcance para evitar que eso suceda. O acciones que realizamos en una situación cuando vemos que se nos está yendo de las manos: cambiar de actividad, pedir la ayuda o presencia de un tercero,  hacer algo que nos divierta y nos relaje, tomarnos una pausa antes de reaccionar, dar un paseo, verbalizar el enojo sin personalizarlo, jugar al enojo, golpear o patear cojines, etc.

Para esto es indispensable un alto grado de honestidad con nostr@s mism@s, para poder decir-nos, “estoy en terreno minado y puedo explotar, es hora de parar”; además de tener el coraje de vernos y no justificarnos, no decir-nos que está vez es distinto, que si tenemos razón, porque no, no la tenemos no existe razón que justifique la violencia.

Contar con factores de protección quiere decir que nos sabemos falibles, que asumimos nuestra sombra, nuestras carencias y límites y que desde la posibilidad que nos da el ser perfectibles nos hacemos cargo, sin culpa, pero con responsabilidad.

viernes, 14 de enero de 2011

Da gracias por el malhumor!

Hoy salimos con Kyara de paseo en su triciclo.  A la hora de regresar ella no quería saber nada, pero Guido y yo moríamos de hambre, entendió nuestra necesidad, pero aún así estaba un poco enfadada. Cerca de casa nos encontramos con una señora con la que tiene muy buena relación, siempre que pasamos cerca de su casa Kyara la llama para saludarla y se quedan charlando un rato juntas, pero hoy Kyara pasó sin detenerse siquiera. La señora muy amorosamente le preguntó a Kyara que pasaba, ella siguió de largo. Guido sonriendo le explicó a la señora: está un poco enojada porque no quiere volver a casa. Su respuesta de una sabiduría increíble me conmovió profundamente: déjala y da gracias porque se enfada, hay niñ@s que ya no sienten enojo, ni sienten nada.

Así es, les vamos robando poco a poco la posibilidad de sentir, cuando les decimos que no lloren, que no tienen derecho a enojarse, cuando minimizamos sus sentimientos e incluso nos burlamos de sus tristezas, cuando hacemos oídos sordos a lo que les pasa.  Les vamos arrebatando poco a poco la capacidad de emocionarse, los hacemos indolentes al mostrarnos indolentes con su sentir. Los vamos acondicionando para un mundo que espera de ellos eficiencia y cumplimiento, que no quiere saber quienes son, mucho menos que sienten, si no cuanto producen y sobre todo cuanto consumen.

Creemos que podemos decirles “no te enojes  se siempre feliz”, que podemos acostumbrarlos a la alegría arrancándoles la tristeza. Lo que no sabemos o lo que queremos esconder es el hecho que cuando apagamos una emoción apagamos todas, es imposible no sentir dolor y sentir alegría en toda su magnitud. No hay diferencia de bien y mal, mejor o peor, para l@s niñ@s entre el enojo y la alegría son solo formas de expresarse, de comunicarse con el mundo, de manifestarse en él, decirle es malo el enfado es decirle son malas las emociones.

Con total impunidad los desconectamos de su sentir, los desconectamos de su voz interior porque les decimos que eso sienten no es verdad, es malo o no es para tanto y encima todos alrededor nos lo agradecen y elogian: “pero que buen@ que es tu hij@ ni siquiera se le siente, no se enfada nunca, no  llora nunca, a todo dice que si”. Somos padres modelos, ejemplos de crianza porque sobreadaptamos a nuestr@s hij@s,  les robamos el corazón y nos lo comemos en la cena, así no vuelve a estorbar. 

martes, 11 de enero de 2011

De la "ropa buena", la limpieza y otras rarezas

Un poco de catarsis nunca viene mal...

La verdad es que no lo entiendo, seré muy salvaje, poco civilizada y hasta mugrosa, pero no lo entiendo, no puedo entenderlo y además no quiero entenderlo.

Se han dado una serie de casualidades-causalidades que han sacado el tema… las fiestas, el cumple de Kyara, su fiesta de cumpleaños y este video que reencontré a través de Gemma-Estrella  de Aprenent a cada moment!



Claro y contundente el mensaje! Aunque sea para vender un detergente me lo quedo y lo comparto! Incluso me emociona verlo!

Algunas definiciones, según un familiar para entendernos:
Ropa Buena: dícese de la ropa más hermosa que tenemos y que solo se utiliza en ocasiones especiales para mostrársela a los demás. Ropa que usas para otr@s, ya que solo te la pones para que te la vean, no para disfrutarla.

Limpieza: sinónimo de madurez e inteligencia, costumbre que debe aprenderse desde chic@, ojala desde recién nacido para poder encajar, agradar socialmente y "ser alguien" en la vida.

Suciedad: feo, malo, y todo lo peor.

¿Por qué resulta tan difícil de entender que un/una niñ@ está tan ocupad@ descubriendo el mundo, jugando, creciendo que no está para fijarse si se ensucia, se mancha o corre el riesgo de hacerlo? Es más que si lo hace es o  porque le aburre el juego y le parece más divertido jugar con agua (digo lavarse) o porque no puede desconectar de la voz de l@s adult@s que le dicen que debe hacer y como debe hacerlo.

¿Por qué l@s adult@s nos seguimos esforzando en que l@s niñ@s entren en la adultez lo antes posible aunque para eso tengamos que robarles sus procesos, sus descubrimientos, sus aprendizajes?

¿Pero en que cabeza cabe que sea más importante, en una niña de 3 años y en cualquier niñ@ y persona, vestirse con la “ropa buena” que elegir libremente la ropa con la que quiere vestirse? ¿Es que es más importante aprender a agradarle a los demás y mostrar y demostrar tu pulcritud y “buena ropa” que aprender a elegir y decidir, descubrir tus gustos, la manera como quieres expresarte?

¿Por qué la ropa buena (la que se supone que más te gusta) está destinada para otr@s y no para ti? ¿Quién tiene que elegir la ropa, quien la usa o quien quiere sumar puntos y ser elogiado por la ropa que lleva el/la niñ@?

Soy yo, o  verdaderamente hay algo perverso e insano cuando traemos un/una niñ@ al mundo y le decimos que no lo explore, que no se involucre con él, que  no transforme ni sea transformado por la realidad, que tranquilo que para eso esta la tele que no ensucia y papá y mamá que pueden contarle como es eso tan atractivo sin que corra peligro de manchas

No puedo concebir que:
·         A l@s niñ@s se les robe la posibilidad de  descubrir el mundo, conquistar aprendizajes en nombre de las buenas costumbres y la limpieza. Es tanto como robarles las niñez.
·         Importe más que no se ensucien al viaje sensorial y la autonomía que implica aprender a comer por si solos.
·         Vayan al parque y tengan que estar escuchando una voz que les dice: ten cuidado que te ensucias!
·         Un/una niñ@ quiera lanzarse a un descubrimiento, a un aprendizaje y tenga que escuchar: ahora no que te vas a manchar! La vida es hora, el momento es este, no cuando tenga la “ropa de ensuciar” y este guardada la “ropa buena”
·         La limpieza valga más y este más cotizada que la risa de un/una  niñ@, que su placer de ser y aprender.
·         Nos importe más la ropa, la casa, el piso que el disfrute, la salud, el desarrollo de l@s niñ@s.
·         Una mancha sea motivo de regaño, castigo y maltrato
·         L@s niñ@s  vayan a las fiestas de cumpleaños o a otros espacios de juego vestidos con la mejor ropa que tienen (según los padres), como si fueran de exposición, a sabiendas además que seguramente serán regañados por sus padres luego por ensuciarse el vestidito que le regalo la tía Perenceja (y lo bonito que le queda!)
·         Los confinemos a su cuarto o al patio para que no hagan lío en el resto de la casa ¿es que la casa en su totalidad es sólo de nosotr@s l@s adult@s? ¿qué son ell@s, un@s intrusos a quienes les hacemos el favor de prestarles su cuarto y/o el patio?
Y sobre todo, no puedo concebir algo tan triste como un/una niñ@ que se reprime a la hora de jugar, descubrir el mundo, lanzarse a la aventura porque puede mancharse y le dijeron que eso era malo y feo  (seguro mamá y papá se enfadan y l@ quieren menos)

Gracias por la mugre que entra a esta casa en forma de alegría, aprendizaje y descubrimiento
Gracias por las manchas que traen con ellas la vivencia de la risa, un hallazgo, una conquista
Gracias por la ropa buena y por la mala que siempre esta a la espera de ser elegida sin condiciones de fechas, ni horarios
Gracias por todas las veces que tuve que bañarla entera después de una comida, un juego, un paseo, gracias porque no solo fue divertido mientras se ensuciaba si no que además pudimos hacer de la limpieza un juego
Gracias porque existe el agua y el jabón, gracias que se inventaron el lavarropas y que encima ahora puedes encontrar detergentes biodegradables y ecológicos
Gracias por las veces que tiró algo y ensució la casa porque nos dio la oportunidad de limpiar juntas, de enseñarnos cooperación y responsabilidad
Gracias por todas las veces que Kyara pudo contestar: No pasa nada lo limpiamos!
Gracias por la tierra, las pinturas, el barro, la comida que se han transformado en hechos creadores
Gracias porque nació niña y no adulta, porque llegó con ganas de aprender y descubrir, de ser protagonista y no simple espectadora limpia y sin manchas
Gracias porque el mundo es palpable, sensorial y deja huella en nosotr@s cuando lo exploramos, nos implicamos y nos transformamos en creadores.

Seré salvaje, poco civilizada y hasta mugrosa, pero un/una niñ@ suci@ es un /una niñ@ feliz!

lunes, 10 de enero de 2011

Deseos para el 2011 de Eduardo Galeano

Ojalá seamos dignos de la desesperada esperanza.

Ojalá podamos tener el coraje de estar solos y la valentía de arriesgarnos a estar juntos, porque de nada sirve un diente fuera de la boca, ni un dedo fuera de la mano.

Ojalá podamos ser desobedientes, cada vez que recibimos órdenes que humillan nuestra conciencia o violan nuestro sentido común.

Ojalá podamos ser tan porfiados para seguir creyendo, contra toda evidencia, que la condición humana vale la pena, porque hemos sido mal hechos, pero no estamos terminados.

Eduardo Galeano
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...