jueves, 31 de marzo de 2011

3 mujeres

Una madre caminaba llevando en cochecito a una bebé ( a juzgar por todo el rosa que la rodeaba) que tendría unos 2 meses, la criatura lloraba desconsoladamente, retorciéndose en su “aséptica camita”, la madre inmutable solo se limitaba a conducir el cochecito y mirar el horizonte; a su lado caminaba una nena pequeña de unos 3 años, cantando aparentemente indiferente al llanto de su hermanita, hasta que se detuvieron para cruzar la calle y la niña pequeña se giró hacia su hermana y le dijo con enojo “¡calla bebé, basta!” y luego sonrió buscando la mirada de su madre, que ni así obtuvo.

Y así iban 3 mujeres unidas en el abuso, la sumisión y la indolencia. Una madre con las entrañas mutiladas incapaz de conmoverse con el dolor de su criatura. Una pequeña niña en busca de amor y aprobación repitiendo el lenguaje del desamparo y el maltrato que tan bien conoce en carne propia y una bebé aprendiendo el abecedario de la carencia y el dolor. He ahí la semilla de la violencia, la raíz de esta sociedad del miedo y la carencia.

lunes, 28 de marzo de 2011

Qué viva el diálogo!


Hace unos días escuchaba una conversación acerca de un@ de l@s “gurús” de crianza, cómo siempre aparecían las posturas a favor y en contra, pero como absolutos, o estás a favor y todo lo que dice vale o estás en contra y nada es rescatable, incluso para hablar en contra aparecían frases como “es que me hace ruido” o “no le creo del todo!”. Como si el hecho de tener posturas encontradas descalificara completamente a es@ otr@

No pienso ni defender ni atacar aquel “gurú” básicamente porque no me interesa y porque creo que no es algo que se necesite o deba hacerse. Lo que yo realmente defiendo es el diálogo, escucho estas conversaciones y pienso ¡Genial! genial que no comulguemos con todo, genial que haya cosas que no compartamos, porque sigue vivo el diálogo, porque en la medida que podemos seguir cuestionando seguimos pensando y no solo dando por hecho y acatando.

Nunca me ha gustado ser alumna (sin luz) y no creo que nadie lo sea, pero querer seguir ciegamente o rechazar solo porque no encaja 100% es en eso en lo que nos convierte. No es sano seguir y creer en todo lo que alguien dice, sólo porque ese alguien lo dice, eso genera relaciones de poder y sumisión, muere el dialogo y nace el monólogo, tan aburrido y poco sano.

Es maravilloso que existan personas que se dan a la tarea de pensar la crianza, de darle un marco teórico y de referencia sólido, es genial que tengamos acceso a sus posturas y teorías, pero como una manera de abrir el camino, no como un mapa que dirija la aventura. Es maravilloso poder escuchar su voz pero como una forma de acceder a la nuestra.

Abrir el diálogo es respetar y cuidar el corazón y el alma donde esas ideas se han fraguado. Acatar en cambio, creer ciegamente las hace mecánicas y frías, les resta amor y vida.

Tenemos mucha necesidad de tener las fórmulas mágicas, las cosas terminadas y digeridas, para pensar lo mínimo y sobre todo para vivir con la menor incertidumbre posible, es aterrador no saber las cosas de antemano, movernos entre prueba y error. Nada nos emociona tanto como una receta terminada, un camino demarcado, un éxito asegurado. Por eso preferimos los monólogos y cerramos los diálogos. Sin embargo es en el diálogo donde crecemos y nos empoderamos, es en la interacción y el intercambio donde nos descubrimos y descubrimos al otr@, donde construimos nuevas opciones con lo que cada un@ suma y aporta.

Buenísimo que nos haga ruido, porque entonces leeremos con cautela lo que dice, escucharemos lo que expone y no solamente aceptaremos lo que opina. El no estar completamente de acuerdo, el dudar, el tener puntos de desencuentro da espacio para digerir y elaborar lo que recibimos, tenemos que tomarnos el tiempo de masticar y volver a masticar la información antes de darla por hecho y seguir como borregos.

Estoy convencida que aunque nunca me siente a dialogar cara a cara con ninguno de est@s gurús sus teorías y planteamientos se enriquecen y cobran sentido y significado en mi vida cuando abro el diálogo, cuando permito que sus ideas conversen con las mías, cuando me doy el espacio de sentarme a tomar un café con sus posturas y masticarlas, cuestionarlas, abrazarlas y rechazarlas. Cobran un sentido distinto para mi y si me llega el momento de compartirlas habrán crecido y se habrán nutrido de mi.

Cuando pesa más la voz del otro, solo porque es ese alguien maravilloso, único y endiosado, por encima de la nuestra mal vamos, porque de nuestros desaciertos somos responsables, pero de nuestros acatamientos y obediencias somos culpables

sábado, 26 de marzo de 2011

Jugar por jugar VII

Por Salma Abdola

Muchas veces madres y padres estamos demasiado cansad@s para jugar con l@s peques de la casa por lo que se nos hace difícil canalizar de forma constructiva toda esa energía que tienen y que nos desborda. He realizado esta propuesta de juegos con el fin de tener argumentos para poder pasar ratos con ell@s y formar parte de sus juegos ayudándoles a descargar sin necesidad de hacer un sobreesfuerzo físico por nuestra parte. A parte de dibujar, hacer puzzles y contar cuentos tenemos a nuestro alcance un montón de posibilidades.

Podemos contarles un cuento que ell@s deban escenificar, este es un ejemplo, había una semilla (los niñ@s se ponen en pocisión fetal) que iba creciendo y creciendo (se van estirando), sus flores se abrieron (estiran sus brazos), luego vino un pajarito volando... Hay que hecharle imaginación...

Ell@s pueden simular que son coches (o motos) incluso podemos improvisar el volante para que se metan más en el juego y deben circular o correr por todo el cuarto, nuestro papel es hacer de semaforos, decimos rojo para que se paren o verde para que circulen, podemos hacer una rotonda con una silla y que den vueltas. Esto es bastante efectivo en la calle cuando no quieren darnos la mano para que no crucen, cuando se acerquen a la carretera decimos "rojo" y, aunque en esos momentos no hayamos "pactado" que estamos jugando, se paran, mi experiencia es que funciona.
Atamos un peluche a una cuerda larga, y en el otro extremo un palo, extendemos la soga y sirviendonos del palo vamos enrrollando el hilo hasta acercar el muñeco lo más rápido que podamos.

Un arma poderosa son los juegos de ingenio, por ejemplo...¡A ver quién dice más nombres de niña! (o de niño, o de utensilios de cocina, o de juguetes...). El juego se puede ir complicando según el ingenio de los participantes. Se pueden pedir palabras curiosas, como cosas que quepan en una caja de zapatos, cosas que se puedan comer con cuchara, animales que no tienen pelo, o cualquier otro acertijo que se nos ocurra.

Tanto para l@s más chiquitines como para l@s mayores podemos alargar la hora del baño jugando. (Los materiales son sólo un ejemplo, si el niñ@ es pequeñ@ podemos usar un recipiente mayor y juguetes con los que no corran riesgo de asfixia), llenamos hasta la mitad un vaso con agua, y vamos por turnos añadiendo piedras, hasta que alguno cause que se revose el recipiente. Creo que esto les ayuda a respetar los turnos, a colaborar y a tener paciencia.

He dejado el que más me gusta para el final, es un juego que me encanta porque ofrece la opción de jugar en grupo o solos, tanto en el parque (con lo cual se suelen unir nuev@s amiguit@s) o en casa. Les situamos en una raya que dibujamos en el piso o usando las lineas de las baldosas para dividir dos espacios. Les decimos que de un lado hay agua y del otro hay tierra.Nosotr@s intervenimos guiando el juego, y diciendo... "Pato al agua", tienen que saltar para el lado del agua. Cuando decimos... "Pato a la tierra" tienen que saltar a la tierra. Podemos hacerlo más divertido diciendo varias veces la misma opción, o inventarnos cosas como por ejemplo "Pato a la naranja"...

Con esto espero haber contribuido algo, inevitablemente todo lo que escribo es porque lo estoy viviendo, así que voy a aprovechar que Noa está dormida y me voy a acurrucar a su lado.

viernes, 25 de marzo de 2011

En pie de guerra

(Advierto, estoy un poco espesa…)

Aún recuerdo la primera vez que escuché de parte de un compañero de trabajo explicar la esencia militarista de la escuela, desde las cosas aparentemente más triviales, como la fila, la campana, hasta las más profundas; recuerdo que quedé pasmada. Nunca he comulgado con el sistema escolar, lo padecí de chica, lo odié de adolescente, lo cuestioné e intenté re-significarlo como trabajadora y como madre… pero nunca había visto las cosas tan claras, fue deslumbrante.

Pensé que era la escuela, la escuela y punto… sin embargo voy pediendo la inocencia y poco a poco a voy descubriendo que es la escuela como descenlace de la crianza… los padres estamos en pie de guerra con nuestros hij@s, más aún l@s adult@s estamos en pie de guerra.

Esa cosa, cuasi ser humano que depende de nostr@s y se da el lujo de tener voluntad propia. Esa cosita chiquita que vive bajo nuestro techo pero no cumple nuestras normas, que nos debe obediencia y sin embargo quiere hacer las cosas a su manera. Es@ pequeñ@ renacuajo que si no despistamos se “nos sube a la barbas”, ese adulto en formación que se da el lujo de necesitar aunque no sea oportuno y de tener deseos que atentan contra los nuestros. Ese pequeño monstruito que espera la menor posibilidad para hacerse con el mando de nuestras vidas. Ese recipiente de egoísmo, manipulación y caprichos varios… por no decir maldad.

Somos una sociedad en pie de guerra con l@s niñ@, esos seres amorfos y caóticos de quienes lo único que esperamos es que sean “adult@s de bien”, a quienes se supone debemos moldear arrebatándoles todo signo de voluntad propia, de libertad, desobediencia e insumisión, porque para ser “adult@s de bien” es el único camino posible…

Estamos en pie de guerra cuando como sociedad avalamos que l@s niñ@s lloren sin un pecho o un regazo donde guarecerse; cuando aceptamos y perpetuamos una visión de l@s niñ@s que habilita que nos pongamos por encima de ell@s para criarlos, que creamos que es “por su bien” y “que a mi me duele más que a ti” cuando nos vemos con nuestras carencias y mezquindades y recurrimos a los golpes, insultos, manipulaciones, castigos y agresiones verbales y emocionales. Estamos en pie de guerra cuando nos relacionamos en términos de ganar o perder, “no dejes que te manipule”, “no permitas que te tome el tiempo”, “tiene que saber desde pequeñ@ quien manda” y de esa forma les transmitimos una visión del mundo y l@s otr@s que los acompañará más allá de nostr@s, donde no existe hermandad ni comunidad posible, donde tal y como lo estuvieron mientras fueron niñ@s están solos a merced de un mundo hostil. Estamos en pie de guerra cuando les arrebatamos el poder sobre su vida y nos erigimos como sus guardianes y reyes asumiendo que cualquier decisión, desde la más nimia, hasta la más trascendental que a ell@s atañe, nos compete a nosotr@s tomarla sin que medie objeción ni opinión posible, ya que ell@s son sólo niñ@s y ¿qué puede saber un/a niñ@? Estamos en pie de guerra cuando los desconectamos de su voz interior diciéndoles y lo que es peor haciéndoles saber que aquello que necesitan y desean no es válido, es sólo un capricho, una tontería, una muestra más de su egoísmo y que sólo aquello que esté en concordancia con nuestros deseos será tenido en cuenta e incluso aplaudido. Estamos en pie de guerra cuando aceptamos verbos como moldear, disciplinar, obedecer dentro de la crianza, con los respectivos métodos y herramientas que ellos conllevan y así criamos soldados, educamos soldados que estén dispuestos a obedecer, que sepan seguir órdenes sin preguntar y necesitar sin jamás pedir, nos parecen maravillos@s l@s niñ@s obedientes, l@s que nunca dan problema, l@s que saben hacer lo que se les pide, los que nos temen y reconocen nuestra autoridad con solo una mirada. Criamos soldados que luego sabrán desenvolverse perfectamente en un mundo violento, donde algunos obtendrán altos rangos y los demás estarán a la espera del nuevo recluta para saciar su ira.

Estamos en pie de guerra tal y como lo estuvieron con nosotr@s, porque al parecer la violencia que hoy ejercemos es el derecho que ganamos por sobrevivir a la violencia de nuestra infancia, es nuestra forma de venganza, o para ser más generosos con nosotr@s la manera como sacamos fuera y elaboramos el veneno que durante años nos ha ido carcomiendo.

jueves, 24 de marzo de 2011

Cuentan los que cuentos cuentan.....

Hoy 24 de marzo, Noa cumple 3 años! 3 años de vida, de amor, de creatividad y dulzura... No tengo la fortuna de conocerla aunque la he visto en fotos, sin embargo se de ella a través de la mejor vía posible: su madre, Salma. Desde el primer momento que vi comentarios de Salma hablando de Noa, me impresionó la fuerza de su enamoramiento, desborda amor y respaldo por su hija, se asombra, celebra y disfruta los más pequeños momentos. Para mi siempre ha sido fuente de inspiración

De Noa se por ejemplo, que su sentido de justicia asombra a su madre; que dibuja las caras incluyendo cejas y pestañas, que prefiere ir al parque que a comprar un juguete; que siempre quiere más juegos y actividades y sobre todo se que Noara impulsa día a dia a Salma a crecer como mujer y ser humano y que a raíz de su nacimiento Salma no tuvo más remedio que desandar el camino y re-encontrarse con el anhelo profundo de su alma, las letras, las palabras, los cuentos.

Hoy Salma en su infinita generosidad nos hace participes de los regalos de cumpleaños y es así como tengo el inmenso placer y honor de traer a este blog este mágico cuento, que a mi me dejó sin palabras y repleta de sensaciones...

Este es el primer cuento que escribí por y para Noa, el título es suyo, y espero que algún día lea esto que pretendo que sea un regalo diferente y especial.

La princesa Negrita
Por Salma Abdola.




Erase que se era un reino muy muy lejano gobernado por la princesa Negrita. Los negritos habitantes del reino eran gente pacífica, trabajadora y muy feliz. Las tareas que más les gustaban eran recoger frutas y bañarse en el gran lago azul.

Un día pasó por allí la brujita Blanquita sobrevolando el lugar montada en su nueva escoba y decidió que sería un buen sitio para pasar sus vacaciones y así fue como se instaló en una vieja casita de madera que estaba abandonada en la copa de un Baobab con sus cacharros y cacerolas.



Mientras la vida transcurría placidamente en el reino, a la brujita Blanquita se le antojó que tanta armonía era aburrida así que haciendo uso de lo que había aprendido en la escuela para brujos novatos cogió su varita mágica y cambió el color de todos los habitantes.
Las buenas gentes quedaron muy sorprendidas al ver su piel de color blanco con unas elegantes rayas negras, por lo que fueron a visitar a la princesa negrita, que dicho sea de paso también había cambiado de color, para saber que podían hacer.


La princesa negrita, tan sorprendida como el resto de los habitantes mandó a llamar al médico real.
Éste fue preguntando si alguien tenía tos, algún dolor de cabeza, fiebre....
y tras el examen concluyó que todos estaban tan sanos como siempre, así que siguieron haciendo sus vidas con normalidad.
Esa tarde, cuando fueron a recojer frutas, las cebras que solían pasear cerca de la plantación salieron espantadas corriendo tan rápido que algunos juran que se dejaron atrás sus rayas.


Otro día, la brujita Blanquita madrugó mucho, el sol apenas se veía asomar por el horizonte y todos dormían, como ya había desayunado y recogido todos sus juguetes de bruja comenzó a aburrirse y se le ocurrió la simpática idea de cambiarlos a todos otra vez de color.
Las personas del reino no sabían si reir o llorar cuando se miraban los unos a los otros todos tan monos de un color verde aceituna.


Esa misma mañana muy temprano fueron todos a palacio para saber la opinión de la princesa Negrita, y otra vez llamaron al doctor que, de muy mal humor porque lo habían despertado hizo pruebas a todos y concluyó otra vez en que estaban muy sanos, así que la vida siguió con normalidad , eceptuando a los cocodrilos del rio a los que casi les da algo cuando vieron las caras de las personas que se estaban bañando.


La princesa estaba preocupadísima, no sabía qué hacer, ¿Y si vuelve a pasar algo así qué les digo? y encima este color no pega nada bien con mi precioso vestido azul...
La princesa negrita decidió entonces pedir consejo al sabio que vivía en la torre más alta que podais imaginar.
Tras subir los muchísimos escalones encontró al sabio leyendo un libro, la joven princesa le contó lo preocupada que estaba por su gente, a lo que el sabio le dijo que si quería una respuesta debia esperarlo asomada a la gran ventana que había en la torre, y se fue.




Allí se quedó nuestra princesa mirando su reino desde el cielo y esperó, esperó y esperó hasta que se hizo de noche... Casi estaba apunto de irse a dormir cuando apareció el sabio.

¿Qué has visto por la ventana? le preguntó.
A lo que ella contestó - El reino-
¿Y qué color tenía el reino esta mañana?
-Parecía dorado por la luz -



¿Y qué color tenía el reino por la tarde?
-Con la puesta del Sol parecía que estaba todo de un rojo fuego-



¿Y ahora mismo de que color dirias que es el reino?
-Ya es de noche así que todo está cubierto de colores celestes y oscuros-


Ya ves, ha ido cambiando de color pero sigue siendo el mismo reino que tan bien conocemos tú y yo.

La brujita Blanquita planeaba sentada en una rama su próxima travesura sin saber que la princesa Negrita había convocado una reunión en la cima de la montaña para contarles a todos su conversación con el sabio.

A la mañana siguiente cuando todos se levantaron y se miraron al espejo no se asustaron al verse las caras de color rojo con lunares negros, esta vez nadie fue al palacio, ni despertaron al médico, ni siquiera dijeron nada y nadie se sorprendió ecepto las mariquitas que volaron rápidamente a esconderse en un lugar seguro.
La brujita Blanquita muy decepcionada ya no sabía qué hacer, pues sólo se sabía un único truco de magia.
Después de varios días de aburrimiento la brujita decidió que ya era hora de irse a recorrer otras partes del mundo, casi por casualidad llegó hasta la China donde se divirtió mucho volviendolos a todos de color amarillo...


Y chocolate, chocolateado, este cuento se ha acabado...



No quiero añadir mucho porque hoy estoy especialmente sensible, muchas gracias de todo corazón Violeta. Eres muy especial.
Desde antes de que Noa naciera le vamos escribiendo en un diario pensamientos y vvivencias, en una de las páginas encontré esta frase que escribí hace un año:
"Cuando salga el Sol en tu vida yo te prestaré un sombrero hasta que tengas el tuyo propio, y cuando tengas un día gris, te pprestaré mi paraguas y juntas aprenderemos que es más divertido saltar en los charcos después de una tormenta". Te quiero nanita.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Se está haciendo mayor

"Se está haciendo mujer mi princesita, mi cuento de hadas"... así empezaba un poema que escribió mi papá para mí, lo descubrí por casualidad con 9 años, cuando lo leí me pareció que mi papá exageraba soberanamente, pero mi mamá cuenta que cuando yo nací mi papá cantaba "Que va a ser de ti" de Serrat y lloraba conmigo en brazos, de él todo podía ser cierto...

Ahora después de 22 años empiezo a entender el poema y su sentir

Hace varios meses que Kyara quiere un gato, cada que puede nos repite su deseo y cuando ve un gato entra en estado de absoluto amor y contemplación. Desafortunadamente, dada nuestra realidad actual un gato es imposible por ahora.

Hace unas semanas mientras cenábamos me dijo: “mamá yo quiero un gato y cuando tenga uno no voy a dormir en la cama contigo y con papa, voy a dormir en mi cama con mi gato, ¿puede mi gato dormir conmigo?” Chanchán!

No tenemos ninguna intención de dejar de colechar, por lo que no le hemos planteado a Kyara que vaya a dormir a su cama o en su cuarto y no se de nadie que lo haya hecho (más vale que no me entere). Tampoco va al jardín como para pensar que tal vez escuchó que hay niñ@s que no duermen con sus padres… así que me tomó completamente por sorpresa, fue una emoción agridulce, se está haciendo mayor...

Obviamente le preguntamos si quería dormir en su cuarto o si quería que pasáramos su cama a nuestro cuarto, a lo que alegremente contestó: "no, ahora no, me gusta dormir con papá y mamá pero cuando tenga mi gato si."

Realmente no se si la existencia de un gato la llevaría a dormir en su cuarto, tampoco pienso que sea lo interesante de este planteamiento, lo que me llamó la atención es como a su ritmo está construyendo su independencia, como sin ninguna referencia, ni motivación ella sola empieza hablar de su universo.

“Se está haciendo mujer mi princesita, mi cuento de hadas”…

lunes, 21 de marzo de 2011

Jugar por jugar VI

Piedra, papel, tijera

Por Salma Abdola

Ramón y Cajal dijo "Las ideas no duran mucho, por eso hay que hacer algo con ellas". En estos días he estado dándole vueltas a varias ideas viejas, algunas de ellas me inspiraron nuevos juegos.

- Una de varias es cómo hacer bloques de estos de construcción caseros, es bastante fácil, reciclamos cajas de fósforos, de zumos pequeños, el cilindro que da forma a los rollos de papel higiénico... Podemos intentar ser originales eligiendo envases de formas diversas a la hora de hacer la compra, se trata tan sólo de empaquetarlos con papeles de colores a modo de regalos, rizando el rizo podemos hacerlo con folios en blanco y luego pintarlos nosotr@s, si somos originales podemos ambientar una cara por ejemplo con animales de granja y otra, tipo el fondo del mar con peces, pulpos... O bien crear nuestros propios puzzles. Si l@s peques controlan suficiente pueden ayudarnos a empaquetarlos, a pintarlos o alcanzarnos la cinta adhesiva, hace poco cuando intentaba envolver un regalo para su padre la chiqui me cogió el papel de empaquetar, lo desenrolló enterito al revés, y lo usó para hacer un dibujo gigante, al final decidí envolver los regalos con esa cara para afuera, queda original y muy personal.

- Otra idea. Dibujamos en una hoja un fondo o un paisaje y por otra parte, en otro folio, árboles, el Sol, la Luna, animales, personajes...luego los pintamos y recortamos e interactuamos con ellos sobre el fondo ej. Ahora es de día, ahora el Sol se va por aquí y la Luna sale por allá y se hace de noche, el pajarito vino volando y se subió al árbol, entonces vino la nube y tapó el Sol, la idea es crear cuentos interactivos, cuentos en movimiento....

- Casi siempre que salimos de casa, sobre todo cuando vamos a la playa, vuelvo con el bolso lleno de piedras, es entretenido buscarlas, las más grandes solemos pintarlas y quedan unos pisapapeles muy monos, el otro día cogí las pequeñas para crear un caminito, nos convertimos en piratas, con pañuelo incluido y todo, y teníamos que encontrar el tesoro siguiendo las piedras, pasaban por debajo de la mesa, por encima de algunos cojines, por un túnel que hice con dos sillas y una sábana... Todo un circuito, al final puse una caja (el tesoro) con algunas chuches dentro. Le gustó tanto que ya lo hemos repetido como tres veces esta semana. Claro que en lugar de piedras sirve cualquier cosa, preferiblemente algo reutilizable, en mi caso, las piedras las tengo a mano... Para niñ@s mayores es mejor dibujarles un mapa del tesoro ( dos pasos a la izquierda, cinco al frente...)

- Con una caja de cartón es fácil hacer televisiones creativas o teatros simplemente recortándoles una ventana, podemos ser nosotros los personajes , o bien peluches, marionetas... Si utilizamos un pedazo del cartón y creamos un mando a distancia y vamos o van cambiando de canales es mucho más divertido.

- Si colocamos la caja boca abajo y dibujamos los fogones tendremos una cocinita casera para ellos, podemos prestarles algunos instrumentos de cocina que no sean peligrosos, coladores, platos de plástico, cuchara de madera...y la comidita pueden ser piedritas o fideos o podemos dibujarla en papel y recortarla ...o bien moldearla con plastilina, hacemos zanahorias, habichuelas..., (esto es de mucha utilidad cuando el niñ@ comienza a querer usar los cuchillos, cosa que les encanta, podemos darle uno de los de untar mantequilla o de plástico con los que no se pueden hacer daño y ponernos juntos a preparar el potaje, podemos moldear exactamente los mismos ingredientes que vayamos a usar nosotr@s, además de que les encantan los juegos de imitación sacamos tiempo para preparar el almuerzo sin dejar de jugar con ell@s).

- Algunas mamis se ven limitadas con ciertos juegos como la plastilina o el barro ya que sus hijos están en plena etapa de metérselo todo en la boca, así que recordé una receta para hacer masa para moldear que tuve que hacer porque no me acordaba ya de las cantidades: 2 tazas de harina, 1 taza de sal, 1 taza de agua y 2 cucharadas de aceite. Si blanca te parece aburrida puedes separar la masa en varias partes y añadirles un poquito de temperas de distintos colores. (Sirve hasta que notes que la masa se va secando y ya no es moldeable).

Y se acabó, por lo pronto, una vez leí que el hombre inteligente no es el que tiene muchas ideas sino el que sabe sacar partido de las pocas que tiene.

viernes, 18 de marzo de 2011

De fines y medios


La gran incoherencia de nuestro sistema: criamos y educamos para la paz, el respeto, la solidaridad, la equidad, la responsabilidad, la diversidad pero lo hacemos desde la violencia, la discriminación, los prejuicios y humillaciones, con lo cual somos una sociedad esquizofrénica o a estas alturas seguimos creyendo en la magia que convierte la mierda en oro.

Estamos tan desconectados del fluir de la vida, de la pulsión del momento a momento, del aquí y el ahora que seguimos creyendo que lo importa es el resultado, lo que vale es el futuro. Pero, el fin nunca justificará los medios, básicamente porque los medios definen el fin real, no el ideal, ni el imaginable, sino aquel tangible de carne y hueso, el que de verdad importa… de nada servirá decir luego: “yo le pegué para que fuera bueno y pacífico”

Nos gastamos los años y la vida, discutiendo, pensando, teorizando sobre como tener un mundo mejor, como lograr relaciones basadas en la diversidad, el respeto, la responsabilidad, el reconocimiento, pero no vemos que la respuesta está en es@s niñ@s pequeñ@s a quienes maltratamos, abandonamos, manipulamos.

Hemos generando sólidos discursos que abogan por la diversidad, la autonomía, la convivencia pacífica; tenemos grandes propósitos amorosos y altruistas, sin embargo en lo concreto, en el día a día le restamos valor a los detalles y creemos que decir “te amo” e incluso sentirlo, es más poderoso que una mirada de desaprobación, o un insulto, una manipulación e incluso un golpe. Creemos que por el hecho que l@s niñ@s devuelven en forma de sonrisa y amor una agresión, que por su necesidad de nuestro amor disculpan y normalizan nuestros abusos, podemos imponernos y violentarlos sin temor a dañarlos, total los adultos sabemos y l@s niñ@s nos siguen.

La vida está llena de maravillosos momentos cargados de significado, decisiones cotidianas y a veces de apariencia trivial pero que definen donde está nuestra apuesta, donde está nuestro corazón. No es lo mismo, nunca será lo mismo sin importar las circunstancias una sonrisa que una burla; un abrazo o un mimo que un golpe; estar y permanecer que abandonar; dar vida en forma de alegría, respeto y amor que violentarla con negaciones, insultos, abusos y golpes; acompañar a crecer y respaldar que castigar y disciplinar; y son estas decisiones las que hablan de quienes somos y nunca seremos los mismos después de optar por una u otra. El acto de transformar siempre transforma

Pero estamos a veces tan obstinados en los resultados que extraviamos el camino y creemos que todo vale, y nos mentimos diciéndonos que el resultado anulará los medios, que si logramos criar un ser humano feliz y responsable no importará como lo hayamos hecho, no importará si para lograrlo hemos tenido que pasarle por encima, lo que importa es siempre el resultado, ese esquivo futuro que nunca ha de llegar, porque el único tiempo posible es aquí y ahora, el que define y moldea todos los tiempos por venir. Un ser humano feliz y responsable es producto del amor, el respeto, las necesidades cubiertas, el amparo y alegría que ha vivido en su infancia.

Lo realmente poderoso de la paz no es la que viviremos después del último estallido violento si no aquella que día a día construimos y disfrutamos

jueves, 17 de marzo de 2011

Pre Papá


"Algo ha cambiado en mi vida.

Yo no tengo antojos, no me está creciendo
la barriga, no sentiré contracciones…
pero estoy tan emocionado como ella.

Porque yo también estoy embarazado.
Y quiero que todo el mundo lo sepa."


Esta es la leyenda escrita en el interior de uno de los productos de Pre Papá (http://www.prepapa.es/),un maravilloso emprendimiento de Pablo y Belén, con Violeta como gran fuente de inspiración y motor de cambio de vida.

No tuve más que conocer esta inscripción para enamorarme perdidamente del proyecto, a mi juicio es toda una declaración de principios y toda una apuesta de vida!

La existencia de emprendimientos como éste realmente me dan fe en el mundo, ya que evidencian y fortalecen un cambio de paradigma en la crianza, en la manera de vincularnos y hacernos cargo de l@s niñ@s.

Dar un lugar y tomar un lugar como compañero de crianza es una construcción que nos compete a tod@s, hombres y mujeres y Pre Papá en ese sentido sensibiliza, normaliza y está sembrando presente, yo me uno a esa siembra y por eso los invito a pasarse por su página (http://www.prepapa.es/), conocer y difundir su proyecto!

domingo, 13 de marzo de 2011

Jugar por jugar V


Jugando con Agua


Por Salma Abdola

En cierta medida el juego para l@s niñ@s es tan necesario como el agua, ell@s mism@s son como el agua, ell@s saben fluir, beben de todas las fuentes, tienen la cualidad de "mojarnos", implicarnos y contagiarnos, nos sumergen en sus mundos, y nos salpican de su sabiduría, alegría e inocencia.
Para l@s más chiquitines sólo hago un repaso rápido de cosas que todos en mayor o menor medida hemos hecho en ese elemento que a ell@s aún les resulta familiar, como hacer burbujas, o música llenando varias copas de cristal con distintas medidas de agua, hacer barquitos con cáscaras de nueces, dejarlos jugar llenando y vaciando recipientes, con coladores, cucharones, saltar en los charcos... Pero realmente se me apetece más extenderme en juegos para niñ@s que se encuentran ya en la fase de interactuar con otros, los juegos en equipo brindan una oportunidad increíble para la sociabilidad, para perder el miedo a ser y a hacer en público, para el trabajo en equipo y para afianzar lazos. Por esto (y porque por aquí hoy hace mucho calor) propongo unos cuantos juegos que he hecho en la playa, pero esto no limita a que cada cual los haga donde quiera.

- Parejas de baile. Los jugadores se colocan en parejas y se dibuja ya sea en la arena ( o en el suelo) un circulo y tienen que bailar los dos sin salirse de él al ritmo de la música. Luego el espacio se va acortando repetidamente , hasta que alguno de los bailarines se salga del circulo, cuando éste se hace muy pequeño la única forma de mantenerse es usar y mucho la imaginación.

- L@s niñ@s se ponen en el punto de salida sujetando un recipiente lleno de agua entre las rodillas sin usar las manos así que el único sistema para alcanzar la meta es desplazarse dando saltos. No se trata de llegar el primero, sino de alcanzar la meta llevando la mayor cantidad posible de agua, es más interesante si lo hacemos como carreras de relevos.

- L@s jugadores se disponen en dos equipos formando filas. Al primero de cada fila se le entregan dos bolsas llenas de agua y cerradas por la boca. En ellas se hacen con una aguja varios agujeros. El primer jugador lleva las bolsas hasta un punto de referencia, vuelve y entrega el “ testigo” al siguiente jugador. El juego se acaba cuando uno de los dos equipos se queda sin agua.

- Cogemos agua de una botella y hay que transportarla manteniéndola en la boca hasta llenar un recipiente. Si lo hacemos por turnos, los que esperan intentarán ponerlo difícil haciéndoles reír y distrayendo... en este caso sin que exista contacto físico.

- Estando sentados uno detrás de otro, con las piernas extendidas a ambos lados del compañero de delante. Se trata de pasar un cubo lleno de agua de delante hacia atrás, por encima de la cabeza, hasta que llegue al último jugador. Éste, deberá ponerse de pie con el cubo en la mano y colocarse, sentado, en la primera posición. Así repitiendo la operación, se irá avanzando hasta alcanzar la línea de meta. Podemos hacerlo también con dos equipos a ver quién llega antes o con más agua.

L@s niñ@s son además nuestros espejos, por eso quería dedicarle a Noa este verso de Juan Ramón Jiménez, para que, cuando algún día me lea, entienda que aunque estaba en el ordenador, estaba como siempre pensando en ella. ¿Qué me copiaste en tí, que cuando me falta algo en mí, corro a mirarme en tí?

viernes, 4 de marzo de 2011

Dejar volar


Varias veces me han dicho padres/madres con hij@s ya grandes e incluso nietos: “disfrútala mucho porque crecen muy rápido” mi respuesta automática es: si!... pero luego cuando miro hacia mi experiencia me doy cuenta que no lo he vivido de esta manera, tampoco se me han hecho laaargos, tan solo vividos. Sobra decir, que no segundo a segundo ni comento a momento, muchas veces he estado más conectada con mis angustias y vacíos que con Kyara. Pero quiero creer, (aunque de esto solo ella podrá dar testimonio) que la he acompañado a forjar su identidad, su mundo propio y sobre todo su autonomía, eso me da confianza en cosas tan sencillas como saber que cuando trepa una reja no se cae y que si llegará a suceder sabría caer, pero como en lo pequeño está lo grande esta certeza cotidiana me da certeza en lo trascendental.

Luego nos miro adulto, a estos mismo niños de quienes sus padres/madres sienten que se les fueron volando y veo con dolor como est@s madres/padres lanzan redes para atrapar lo inatrapable, para volver a tener un niño en brazos, un bebé en casa, a quien cuidar y proteger tal y como no fue la vivencia.

Hablo desde lo que veo y desde lo que reflexiono acerca de lo que veo, no hay en mis palabras ningún sustento científico, médico o psicológico, es sólo mi parecer, que en este momento se cruza profundamente con mi corazón. Cuando nos saltamos etapas, cuando no vivimos el momento siempre sentiremos vacío por lo que no fue, preguntándonos como habría sido e intentando agarrar el agua entre las manos. Hay un momento en la relación padres-hijos para la total dependencia, para tener en brazos un/a niñ@ indefens@, hambrient@ de amor, entrega, presencia y permanencia, para necesitar totalmente y dar totalmente; hay otro momento para alentar al vuelo, para ayudar a conquistar el aire y otro para observar y sonreír ante ese nuevo pájaro.

El momento de acunar y sostener, de estar y permanecer, es ahora, ahora cuando ell@s lo necesitan, cuando lo piden y es parte de su sustento de vida; el tiempo de tener un/una hij@ que pide de ti, necesita de ti, crece porque estás ahí es ahora cuando para ell@s es indispensable; el tiempo de la teta, el calor y el contacto piel con piel, el tiempo de ser el centro de su universo y a su vez girar entorno a ell@s, el tiempo de ser sostén, raíz y regazo, de “mamá/papá duerme conmigo, juega conmigo, quédate conmigo” es ahora mientras para ell@s son experiencias vitales y fundantes. El tiempo de ser súperheroe, de espantar las pesadillas nocturnas y las angustias diurnas, el tiempo de ser el punto de referencia, el horizonte hacia el que miran, es ahora, cuando aún tiene sentido, cuando somos su fundamento.

Porque años más tarde cuando miremos atrás y sintamos nostalgia e incluso culpa por lo años perdidos e intentemos tirar lasa redes de la dependencia que no fue, de la fusión y el cuidado que no hubo lo único que lograremos será cortarles las alas y arrebatarles la independencia que muy a nuestro pesar han construido.

Aquel que no ha sido participe de la conquista por la autonomía difícilmente creerá en ella y sentirá miedo ante cualquier atisbo de madurez e independencia y también quien no ha vivido el enamoramiento febril del inicio de la relación, la sensación de que la vida solo tiene sentido a su lado, difícilmente podrá vivir plenamente la pausa del amor maduro.

Sólo me resta de decir que como hija siempre querré un regazo donde resguardarme pero no unos tentáculos que me obliguen a seguir siendo niña o peor aún que no crean en mi independencia y la minen con su amor de madre/padre de bebé de brazos, eso es lo mínimo que merece Kyara de su madre

jueves, 3 de marzo de 2011

Nada que agregar


“Nuestro miedo más profundo no es que seamos inadecuados. Nuestro miedo más profundo es que somos poderosos sin límite.Es nuestra luz, no la oscuridad lo que más nos asusta. Nos preguntamos: ¿quién soy yo para ser brillante, precioso, talentoso y fabuloso? En realidad, ¿quién eres tú para no serlo? Eres hijo del universo. El hecho de jugar a ser pequeño no sirve al mundo. No hay nada iluminador en encogerte para que otras personas cerca de ti no se sientan inseguras. Nacemos para hacer manifiesto la gloria del universo que está dentro de nosotros. No solamente algunos de nosotros: Está dentro de todos y cada uno. Y mientras dejamos lucir nuestra propia luz, inconscientemente damos permiso a otras personas para hacer lo mismo.Y al liberarnos de nuestro miedo, nuestra presencia automáticamente libera a los demás.”
Nelson Mandela

martes, 1 de marzo de 2011

Jugar por jugar IV


Luces y sombras
Por Salma Abdola 

No sabía cómo empezar a escribir este post y me acordé de una frase de Nelson Mandela que decía algo así como que los niños temen la oscuridad pero los adultos temen la luz. Se me ocurrieron varios juegos para que l@s niñ@s se familiaricen con las sombras, pierdan el miedo y descubran que en la noche no sólo hay silencio y oscuridad si no que es un momento tan bueno como otro para descubrir, es la otra cara del mismo mundo con sus múltiples posibilidades de explorar y de jugar por jugar.
Aún recuerdo el día que Noara descubrió su propia sombra, primero la observó, luego echó a caminar cada vez más deprisa mirando hacia atrás para comprobar si aún la seguía, intentó pisarla, luego jugó a perseguir y pisar la mía y terminamos dibujándoles el contorno en el suelo con tiza, ella la mía y yo la de ella, claro, comparamos su tamaño real con el de su sombra tumbándose en el suelo sobre el dibujo, la hicimos desaparecer buscando zonas sin Sol y comprobado que esas zonas eran precisamente también sombras de objetos más grandes, casas, árboles... y finalmente las conclusiones, hay sombra si nos da el Sol, si me pongo de cara al Sol, lo que se ve en el suelo es mi espalda y por eso está detrás, si me pongo de espaldas al Sol, veo mi cara en el suelo y por eso está delante...
Es bastante divertido y a la vez relajante para ir propiciando la hora de dormir hacer sombras chinescas, consiste en idear figuras con las manos frente a una lámpara, proyectando la sombra en la pared de forma que seamos capaces de imitar los movimientos del animal o cosa que queremos. Podemos así, para variar, contarles un cuento en movimiento, para los que no se nos da muy bien y no sepamos hacer más que un pato, una paloma, un conejito y un perrito (aunque con estos personajes ya es suficiente), aquí va una idea, si recortamos diferentes figuras en un papel, una flor, un pato… ¡ lo que se te ocurra! y las pegamos en la linterna, el haz de luz dibujará las formas. Con varias linternas podemos dar vida cada uno a un personaje. 
 Como en cualquier juego intentaremos en la medida de lo posible permitir la experimentación libre, en este caso, con la linterna enfocando pequeños objetos, podemos animarlos a la investigación con preguntas como: ¿puedes conseguir que la sombra sea más grande? ¿o más pequeña? ¿dónde puedes poner la linterna para que el objeto no tenga sombra? ¿de qué color es el objeto? ¿y de qué color es su sombra?...                                                    
 Si enfocamos el objeto con dos focos de luz desde diferentes ángulos se proyectarán don sombras, si los focos de luz son de distinta intensidad se producirá el efecto de que una sombra será más oscura que otra.
La otra noche, la pequeña estaba aún bastante inquieta así que estuvimos jugando a pisar la luz, yo enfocaba a un sitio, ella iba corriendo a pisarla y yo rápidamente daba luz en otro punto y así por toda la habitación, cuando ya se había desahogado bastante correteando por el cuarto, nos tumbamos en la cama, puse una música tranquila y nos pusimos con las linternas a hacer que las luces danzaran por el techo bailando al compás.                        
Una última idea, es crear un teatro de sombras atando una sábana blanca a modo de pantalla de cine y colocando detrás un foco a contraluz, los personajes somos nosotr@s mism@s actuando detrás del velo.                                       
No puedo evitar que me venga a la memoria el cuento de Peter Pan, precisamente llegó a la habitación de Wendy buscando su sombra, y es que es esta historia es un claro recordatorio de que nunca jamás deberíamos dejar de jugar y ni de soñar como niñ@s.

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